El sector identifica 22 centros de cultivo con aprobación ambiental que podrían movilizar más de US$250 millones y ampliar la producción regional
Redactor: Santiago Duarte
Editor: Karem Díaz S.
La salmonicultura de Chile planteó ante la Cámara de Diputados una serie de medidas administrativas para activar 22 centros de cultivo que cuentan con Resolución de Calificación Ambiental favorable, pero permanecen paralizados en la Región de Magallanes. La Asociación de Salmonicultores de Magallanes estima que los proyectos representan un potencial productivo adicional de 120.000 toneladas y mantienen detenidas inversiones por más de US$250 millones.
Carlos Odebret, presidente de la organización gremial, presentó los antecedentes ante la Comisión de Pesca y Acuicultura de la Cámara. Su exposición abordó las restricciones que, según el sector, impiden desarrollar centros de engorda, una piscicultura y una planta destinada al aprovechamiento de subproductos.
Las cifras corresponden a estimaciones del gremio y no implican que toda la capacidad proyectada vaya a materializarse de manera inmediata. La puesta en marcha de cada iniciativa dependerá de la entrega de las concesiones, el cumplimiento de las normas aplicables y la resolución de los procedimientos territoriales y administrativos pendientes.
Veintidós centros cuentan con calificación ambiental favorable
La Resolución de Calificación Ambiental, conocida por la sigla RCA, certifica que un proyecto superó su evaluación ambiental bajo determinadas condiciones. Sin embargo, una resolución favorable no equivale por sí sola a una autorización completa para iniciar operaciones, pues pueden existir concesiones, permisos sectoriales o decisiones de ordenamiento todavía pendientes.
De acuerdo con la presentación de Odebret, 14 centros estarían detenidos por el proceso correspondiente al Espacio Costero Marino de Pueblos Originarios Kawésqar Última Esperanza, mientras otros diez se encuentran afectados por la ausencia del plan de manejo de la Reserva Nacional Kawésqar. Las cantidades pueden incluir proyectos alcanzados simultáneamente por más de una restricción, ya que el total identificado por la asociación es de 22 centros.
La organización solicitó que la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena emita el informe de usos consuetudinarios relacionado con el espacio costero y propuso establecer un plazo para aprobar el plan de manejo de la reserva. También pidió habilitar la entrega de las concesiones que obtuvieron RCA favorable antes de la Ley 21.600, que creó el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas.
Estas solicitudes abren una discusión que deberá considerar tanto la actividad productiva como los derechos de las comunidades y los objetivos de conservación. La aprobación ambiental previa no elimina esas obligaciones ni sustituye las evaluaciones que correspondan antes del comienzo de las operaciones.
La falta de materia prima alcanza a las plantas de proceso
La paralización no afecta únicamente a las estructuras de engorda en el mar. Según los antecedentes entregados, existen dos instalaciones con RCA favorable que no han sido implementadas porque dependen del abastecimiento de los centros salmoneros: una piscicultura y una planta de subproductos.
El gremio también reportó tres plantas de procesamiento subutilizadas por la insuficiencia de materia prima regional. La activación de los centros aumentaría la disponibilidad de peces para estas instalaciones, aunque los volúmenes finales dependerían de los ciclos biológicos, los límites autorizados y el desempeño productivo de cada concesión.
El secretario regional ministerial de Economía, Fomento y Turismo, Francisco Birke, había señalado anteriormente que la infraestructura instalada en Magallanes supera la biomasa cosechada actualmente. La autoridad estimó que los proyectos podrían incorporar entre 60.000 y 100.000 toneladas de salmónidos por ciclo y advirtió que alcanzar esa producción tomaría entre dos y dos años y medio.
La diferencia entre esa proyección y las 120.000 toneladas mencionadas por la asociación responde a estimaciones formuladas por actores distintos. En ambos casos se trata de capacidad potencial, no de producción ya comprometida ni de un aumento asegurado.
Exportaciones y empleo sostienen la propuesta del sector
La asociación informó que la actividad salmonera genera más de 3.200 empleos directos en Magallanes y que las mujeres ocupan el 34 % de esos puestos. También indicó que las exportaciones alcanzaron US$597 millones en 2025, equivalentes al 42,7 % del total exportado por la región durante ese año.
Odebret señaló que 2019 fue el último año en el que se entregaron concesiones para cultivar salmón en Magallanes. El gremio sostiene que la ausencia de nuevas habilitaciones limita el abastecimiento de las plantas existentes y frena inversiones vinculadas con servicios, procesamiento y aprovechamiento de subproductos.
La cadena salmonera también mantiene conexiones con otras actividades agropecuarias chilenas. Un programa público-privado estudia el uso del lupino cultivado en Chile como ingrediente para alimentos de salmones, una iniciativa que busca vincular la demanda acuícola con agricultores y procesadores de la zona sur del país.
Producción, sanidad y conservación entran en el debate
Durante su presentación, la asociación situó la mortalidad anual de los salmones cultivados en Magallanes en 5,9 %. El indicador fue comparado con tasas de 14,2 % en Noruega, 15 % en Canadá y 17,7 % en Escocia. En materia de antibióticos, el gremio reportó un uso regional de 3,64 gramos por tonelada, superior a los 0,42 gramos de Noruega, pero inferior a los 8,15 de Escocia y los 221,9 de Canadá.
Estas cifras fueron empleadas por el sector para defender la viabilidad productiva de Magallanes. Su interpretación, sin embargo, debe considerar que las condiciones ambientales, los métodos de cálculo, las enfermedades presentes y las estructuras productivas pueden variar entre países.
La expansión de los centros también exige mantener controles sobre sanidad, bienestar animal, escapes, fondos marinos y calidad del agua. El debate internacional sobre los beneficios productivos y los impactos de la cría de salmón muestra que el crecimiento económico del sector está estrechamente ligado a su desempeño ambiental.
La experiencia de Noruega como principal referente de la salmonicultura mundial también evidencia la importancia de combinar capacidad exportadora, regulación, sanidad e innovación. En Magallanes, cualquier ampliación deberá ajustarse a las condiciones de las RCA, la legislación vigente y las decisiones pendientes sobre el uso del territorio costero.
El planteamiento presentado ante los diputados busca acelerar procedimientos que la industria considera detenidos. La decisión final no depende únicamente del potencial económico comunicado por el gremio, sino también de que las autoridades resuelvan los expedientes pendientes sin omitir las exigencias ambientales, sectoriales y territoriales correspondientes.
Fuentes referenciales:
Salmonexpert
InfoSalmon


