Avicultura

Descubren células inmunitarias en pollos que podrían mejorar las vacunas

Publicado el 21/10/2026 ·

Investigadores británicos identificaron una población de células defensivas que reconoce moléculas grasas y coordina respuestas frente a infecciones, un hallazgo con posibles aplicaciones en la sanidad avícola.


Redacción: Redacción Mundo Agropecuario
Editor: Karem Díaz S.

Un equipo de científicos de la Universidad de Bristol y del Instituto Pirbright, en el Reino Unido, descubrió una población de células inmunitarias en pollos cuya existencia y funcionamiento no se habían caracterizado anteriormente en las aves. El hallazgo, publicado en octubre de 2026, aporta nuevas evidencias sobre los mecanismos de defensa de estos animales y podría contribuir al desarrollo de vacunas más eficaces para la producción avícola.

La investigación identificó células semejantes a las conocidas como linfocitos T asesinos naturales, o células NKT, presentes en los mamíferos. Estas células poseen características que les permiten participar rápidamente en la respuesta frente a una infección y colaborar con otros componentes del sistema inmunitario.

Los resultados fueron publicados en la revista científica European Journal of Immunology y constituyen la primera demostración clara de que los pollos poseen células de tipo NKT capaces de reconocer determinadas moléculas grasas.

El descubrimiento resulta relevante para la avicultura porque abre una nueva línea de investigación destinada a mejorar la protección sanitaria de las parvadas, especialmente frente a enfermedades que comprometen el bienestar de los animales y la productividad de las explotaciones.

Una población celular que hasta ahora no se había identificado en las aves

El sistema inmunitario de los pollos está formado por diferentes tipos de células especializadas que reconocen microorganismos, coordinan respuestas defensivas y eliminan células infectadas.

Sin embargo, los científicos todavía desconocen algunos de los mecanismos que permiten a las aves responder frente a determinados agentes infecciosos. Una de las incógnitas era si poseían células equivalentes a las NKT de los mamíferos, conocidas por combinar funciones de reconocimiento inmunitario y respuesta rápida.

El estudio dirigido por especialistas de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Bristol permitió identificar una población de linfocitos T aviares que responde a moléculas lipídicas mediante un mecanismo específico.

Los investigadores observaron que estas células reconocen un componente graso natural denominado GM3, perteneciente a una familia de moléculas conocidas como gangliósidos.

La identificación de esta respuesta amplía el conocimiento de la inmunidad de los pollos frente a las infecciones bacterianas, un campo en el que investigaciones anteriores ya habían demostrado que determinados compuestos naturales pueden modificar la actividad de otras células defensivas, como los macrófagos.

A diferencia de esos trabajos previos, centrados en la capacidad de los macrófagos para eliminar bacterias, la nueva investigación describe un mecanismo de reconocimiento y activación de una población específica de linfocitos T.

Las células responden a una combinación de señales de peligro

Uno de los resultados más importantes del estudio fue comprobar que las células identificadas no se activan únicamente por la presencia de una molécula grasa.

Cuando otras células inmunitarias del pollo detectan una posible amenaza, producen y presentan el gangliósido GM3. Al mismo tiempo, liberan señales químicas que funcionan como una alarma para el sistema defensivo.

Las células semejantes a NKT necesitan reconocer ambas señales para activarse: la molécula GM3 y las señales de alarma asociadas con la amenaza.

Esta combinación permite que la respuesta inmunitaria dependa de un contexto de peligro y no solamente de la presencia de una sustancia que también puede encontrarse de manera natural en el organismo.

Una vez activadas, las células comienzan a liberar moléculas de señalización que ayudan a coordinar la llegada y la actividad de otros componentes del sistema inmunitario.

Los investigadores también identificaron su capacidad para destruir directamente células infectadas por virus o que presentan daños.

Por tanto, estas células cumplen una doble función: participan en la organización de la respuesta defensiva y pueden actuar directamente contra determinadas células afectadas.

Una nueva vía para reforzar la protección frente a enfermedades avícolas

El profesor Shahriar Behboudi, especialista en inmunología de la Facultad de Veterinaria de Bristol y autor principal sénior del estudio, explicó que los resultados proporcionan las primeras evidencias claras de la existencia de células inmunitarias especializadas en pollos capaces de reconocer determinadas moléculas grasas y responder rápidamente ante una infección.

Según el investigador, este mecanismo modifica la comprensión científica de las defensas de las aves y señala una posible vía para desarrollar nuevas estrategias de vacunación.

La activación de estas células puede contribuir a organizar respuestas frente a microorganismos perjudiciales, incluidas bacterias como Salmonella y Escherichia coli.

Ambos grupos bacterianos tienen importancia para la producción avícola, aunque sus efectos dependen de las cepas implicadas, las condiciones de manejo y el estado sanitario de los animales.

Las infecciones pueden afectar el crecimiento, el bienestar y la supervivencia de los pollos. Por ello, la prevención requiere combinar vacunación, vigilancia veterinaria, higiene y medidas de bioseguridad en las granjas avícolas.

El descubrimiento no representa una nueva vacuna disponible para los productores, sino la identificación de una ruta inmunitaria que podría aprovecharse en investigaciones posteriores.

El mecanismo podría funcionar en diferentes razas de pollos

Uno de los problemas que enfrentan los programas de vacunación avícola es que una misma vacuna no siempre genera respuestas inmunitarias equivalentes en todas las razas o líneas de producción.

Estas diferencias pueden complicar la obtención de una protección homogénea en las parvadas, especialmente cuando se pretende mantener un elevado nivel de inmunidad en poblaciones numerosas.

Nitin Kamble, investigador posdoctoral del Instituto Pirbright y coautor del estudio, destacó que la ruta inmunitaria identificada parece estar compartida entre diferentes razas de pollos.

Esta característica podría convertirla en un objetivo de interés para desarrollar formulaciones capaces de estimular respuestas más uniformes en distintas poblaciones avícolas.

Los investigadores plantean que la incorporación de ingredientes lipídicos, como GM3, en determinadas formulaciones vacunales podría permitir estimular simultáneamente varios componentes del sistema inmunitario.

En teoría, esa estrategia podría favorecer respuestas defensivas más intensas y consistentes. Sin embargo, todavía será necesario comprobar experimentalmente si la activación de estas células mejora realmente la eficacia de las vacunas en aves vivas.

La investigación se suma a los avances recientes en vacunación contra enfermedades aviares, como el desarrollo en Argentina de una vacuna dirigida a una variante local del virus de la bronquitis infecciosa.

Ambas líneas de trabajo abordan aspectos diferentes de la protección sanitaria: mientras una busca mejorar la respuesta inmunitaria mediante nuevos conocimientos celulares, la otra desarrolla formulaciones frente a agentes infecciosos concretos.

La investigación también apunta a reducir la dependencia de los antibióticos

Los autores consideran que comprender mejor los mecanismos naturales de defensa de los pollos podría contribuir, a largo plazo, a disminuir la necesidad de utilizar antibióticos en determinadas situaciones productivas.

Las infecciones bacterianas constituyen uno de los desafíos sanitarios de la avicultura. Cuando se presentan enfermedades que requieren tratamiento, el uso de antimicrobianos debe realizarse bajo criterios veterinarios y conforme a la normativa correspondiente.

Una mayor eficacia de las estrategias preventivas podría reducir la aparición de algunas infecciones y, en consecuencia, limitar las circunstancias en las que se necesitan tratamientos antibacterianos.

Este objetivo también está relacionado con la resistencia a los antimicrobianos, un problema sanitario que afecta tanto a la medicina veterinaria como a la salud pública.

Sin embargo, los científicos no han demostrado todavía que estimular las nuevas células identificadas permita reducir el consumo de antibióticos en explotaciones comerciales.

La posible disminución de tratamientos constituye una aplicación futura que deberá evaluarse mediante estudios de vacunación, seguimiento sanitario y resultados productivos.

El estudio abre nuevas preguntas sobre las defensas de las aves

La investigación publicada en European Journal of Immunology lleva por título Discovery of Avian TCRVβ2+ T Cells Recognizing the Endogenous Ganglioside via a chCD1.1-Dependent Pathway.

El trabajo describe una población de linfocitos T que reconoce un gangliósido producido por el propio organismo mediante una vía dependiente de la molécula chCD1.1.

Este mecanismo de reconocimiento resulta especialmente interesante porque amplía el conocimiento de los tipos de señales que pueden activar las defensas aviares.

Los próximos estudios deberán determinar cómo aprovechar esa ruta inmunitaria en condiciones de vacunación, qué formulaciones podrían estimularla adecuadamente y si sus efectos se mantienen frente a diferentes enfermedades y líneas genéticas de pollos.

También será necesario establecer la seguridad y la duración de las respuestas obtenidas, además de comprobar si una eventual mejora inmunitaria se traduce en beneficios sanitarios medibles en las granjas.

La relevancia del hallazgo radica en haber identificado un componente del sistema inmunitario aviar que anteriormente no estaba claramente caracterizado. Su estudio podría proporcionar nuevas herramientas para diseñar vacunas, comprender mejor las infecciones y fortalecer la prevención de enfermedades en la producción de carne y huevos.

Fuentes referenciales:
Universidad de Bristol — Discovery of chicken immune cells could pave the way for more effective poultry vaccines
European Journal of Immunology — Discovery of Avian TCRVβ2+ T Cells Recognizing the Endogenous Ganglioside via a chCD1.1-Dependent Pathway