La asistencia alcanzó a 400 productores de Choluteca y combina una respuesta inmediata con la siembra de nuevas reservas de forraje
Redactor: Luis Ortega
Editor: Eduardo Schmitz
La Secretaría de Agricultura y Ganadería de Honduras reforzó la asistencia a 400 productores pecuarios del departamento de Choluteca, en el sur del país, ante la escasez de agua y pastos provocada por la sequía. La distribución incluyó alimento para sostener al ganado durante la emergencia y semilla mejorada de sorgo forrajero destinada a crear reservas dentro de las fincas.
La intervención busca reducir el deterioro de los animales y proteger el patrimonio de familias que dependen de la ganadería. La insuficiencia de pasto obliga a elevar el gasto en alimentación y, en los casos más críticos, puede llevar a ventas apresuradas del ganado para disminuir los costos de mantenimiento.
Maíz para atender la falta inmediata de alimento
De los 400 ganaderos beneficiados, 250 recibieron un total de 2.500 sacos de maíz. La asignación fue de 10 sacos para cada productor, equivalentes a aproximadamente 1.000 libras de alimento por beneficiario.
Este componente de la asistencia está orientado a sostener temporalmente los hatos mientras persista la baja disponibilidad de pastos. Mantener una alimentación adecuada ayuda a evitar pérdidas excesivas de peso y condiciones que puedan comprometer la supervivencia de los animales.
La medida se desarrolla en un contexto de presión hídrica que ya había llevado al país a impulsar obras de riego y perforación de pozos frente a las pérdidas agrícolas. La disponibilidad de agua sigue siendo decisiva tanto para los cultivos como para la producción de forraje y el abastecimiento del ganado.
Semilla de sorgo para producir forraje en las fincas
Los otros 150 productores recibieron semilla mejorada de sorgo forrajero en cantidad suficiente para establecer alrededor de una manzana de cultivo por finca. El objetivo es que puedan generar una fuente propia de alimento y reducir su dependencia de los potreros cuando las lluvias resulten insuficientes.
La entrega de semilla incorpora una respuesta de mediano plazo, pero su resultado dependerá de que existan condiciones adecuadas para establecer el cultivo. Las perspectivas climáticas aportadas por la Comisión Permanente de Contingencias sirven a la Secretaría de Agricultura y Ganadería para determinar dónde pueden aprovecharse los insumos, incluidos los municipios bajo alerta cuyos productores disponen de riego, pozos o sistemas de cosecha de agua.
La diversificación de las fuentes de alimento forma parte de las estrategias de adaptación para una actividad expuesta a temporadas secas recurrentes. En América Central ya se promueven prácticas de ganadería sostenible basadas en pastoreo rotativo, cercas vivas y forrajes alternativos, orientadas a mejorar la capacidad de las fincas para afrontar variaciones climáticas.
La sequía amenaza el patrimonio de las familias ganaderas
Para los pequeños productores, cada animal constituye una fuente de ingresos y una parte relevante del capital familiar. Cuando disminuyen el agua y los pastos, el costo de sostener el hato aumenta y puede comprometer la continuidad de la actividad pecuaria.
La emergencia de Choluteca se inscribe en una vulnerabilidad climática más amplia. Los episodios de sequía han afectado repetidamente los medios de vida rurales de la región, como muestran los impactos de la falta de lluvias sobre familias campesinas de América Central. Sus efectos abarcan la pérdida de cultivos, la reducción de alimentos para animales y una mayor presión económica sobre los hogares.
El fenómeno también se relaciona con los desafíos regionales de abastecimiento y nutrición. La exposición de Honduras y otros países centroamericanos a sequías, lluvias irregulares y degradación de los recursos productivos forma parte del debate sobre cambio climático y seguridad alimentaria en América Central.
Reservas de alimento para reducir futuras pérdidas
La distribución de maíz atiende la necesidad más urgente, mientras la semilla de sorgo busca ampliar la disponibilidad futura de forraje. La combinación de ambas medidas puede ofrecer un margen de respuesta a los productores, aunque no sustituye la necesidad de agua, manejo agronómico y planificación de reservas antes de que la temporada seca alcance su etapa más severa.
El establecimiento de bancos de forraje, el almacenamiento de alimento y el acceso a infraestructura hídrica son factores que pueden disminuir la necesidad de vender animales bajo presión. En Choluteca, el resultado de la siembra de sorgo estará condicionado por la evolución de las precipitaciones y por la capacidad de cada finca para garantizar el desarrollo del cultivo.
Fuente referencial:
Infobae


