Retorno Tirón recuperó una finca abandonada en Tirgo para conservar semillas, comparar sistemas de riego y cultivar cerca de 300 materiales hortícolas
Redactor: Santiago Duarte
Editor: Karem Díaz S.
Una finca familiar que permaneció abandonada durante unos 50 años en Tirgo, municipio de La Rioja, España, vuelve a producir alimentos mediante un proyecto dedicado a recuperar variedades tradicionales y experimentar con horticultura de secano. La iniciativa Retorno Tirón está impulsada por Pablo de Juana y sus amigos Héctor y Carlos, quienes han convertido el terreno situado junto al río Tirón en una colección viva de cultivos.
Durante la campaña de 2026, el equipo sembró 130 variedades de tomate y conserva semillas de otras que espera incorporar progresivamente, hasta alcanzar unas 200. Al sumar pimientos, sandías, melones, judías y otras hortalizas, la finca reúne alrededor de 300 cultivares diferentes.
El proyecto comenzó a comercializar sus productos el año pasado con 43 variedades de tomate. Su crecimiento no se limita a ampliar el catálogo: los promotores buscan multiplicar semillas, estudiar el comportamiento agronómico de cada material y evitar que variedades mantenidas durante generaciones desaparezcan por falta de cultivo.
Semillas locales junto a tomates procedentes de otros países
La colección incluye tomates vinculados con La Rioja y materiales procedentes de lugares como las islas Galápagos, Canarias, Italia, Rusia, Portugal, Inglaterra y California. Entre los ejemplares con mayor arraigo local se encuentra el denominado tomate del Perú, una variedad de fruto rojo que, según el relato recogido por el medio riojano, puede superar los 800 gramos.
Una parte de las semillas llegó a Retorno Tirón a través de personas mayores que habían preservado variedades en sus huertas. El trabajo del proyecto consiste en reproducirlas y mantenerlas en cultivo, una tarea que complementa la conservación realizada en los bancos de germoplasma. Este tipo de preservación activa permite observar las plantas durante cada campaña y conservar conocimientos relacionados con su manejo, sabor y adaptación territorial.
La experiencia guarda relación con el debate sobre el papel de los agricultores en la conservación de semillas. Mantener una variedad en el campo facilita que continúe evolucionando bajo condiciones locales y que sus características sean conocidas por productores y consumidores.
Secano, semisecano y goteo en una misma finca
Uno de los principales componentes del proyecto es la comparación de diferentes estrategias de suministro de agua. En la campaña anterior, los promotores trabajaron con un sistema de semisecano y aplicaron tres riegos entre mayo y noviembre. De acuerdo con su experiencia, las plantas conservaron un buen estado sanitario y prolongaron la producción hasta diciembre.
En 2026 habilitaron una zona de secano estricto que recibe un solo riego durante la temporada. Paralelamente, cada variedad se cultiva también en parcelas con semisecano —dos o tres aportes anuales— y con riego por goteo. Esta disposición permite comparar el desarrollo, la productividad y la respuesta a la falta de agua bajo condiciones equivalentes.
La reducción del riego tiene como objetivo favorecer un sistema radicular más profundo y obtener frutos con sabor más concentrado. Sin embargo, los resultados corresponden por ahora a la experiencia de esta finca y dependen de factores como el suelo, el clima y la proximidad al río. El propio manejo comparativo resulta importante porque el riego deficitario debe ajustarse cuidadosamente para evitar pérdidas de rendimiento o daños en el cultivo.
Investigaciones anteriores han evaluado la posibilidad de obtener tomates de calidad utilizando menos agua. También se ha documentado que la cantidad y regularidad del suministro influyen en la salud de las plantas, un aspecto abordado en recomendaciones sobre el manejo del riego en el cultivo de tomate.
Lana de oveja y manejo regenerativo del suelo
La estrategia agronómica de Retorno Tirón coloca el suelo en el centro del sistema productivo. La finca emplea prácticas regenerativas, fomenta la actividad microbiológica y recurre a depredadores naturales como parte del manejo. La intención es construir un agroecosistema más equilibrado y reducir las intervenciones que puedan deteriorar la estructura y la vida del terreno.
Uno de los ensayos consiste en cubrir el suelo alrededor de las tomateras con lana de oveja. Este material se utiliza para retener la humedad procedente del rocío y moderar las variaciones de temperatura, prolongando la permanencia del agua en el terreno. El equipo todavía no dispone de certificación ecológica, cuyo proceso requiere tiempo, aunque afirma aplicar métodos sostenibles y respetuosos con el entorno.
La recuperación de la actividad biológica del terreno forma parte de los principios de la agricultura regenerativa orientada a restaurar el suelo. En Tirgo, este enfoque se combina con la conservación de semillas y la comparación de sistemas hídricos, de manera que la finca funciona simultáneamente como espacio productivo y lugar de observación.
Datos de campo, catas y divulgación agrícola
Las 130 variedades sembradas durante esta campaña están identificadas físicamente en la parcela e incorporadas a un programa de gestión de cultivos. El registro permite documentar su procedencia y recopilar información sobre productividad, resistencia a enfermedades y respuesta a la sequía, entre otros parámetros.
Los promotores pretenden utilizar esos datos para estudiar qué materiales se adaptan mejor a las condiciones de la zona. La diversidad presente en una misma finca facilita comparar plantas que responden de manera diferente al déficit hídrico, una información potencialmente útil ante temporadas más cálidas o irregulares. No obstante, será necesario acumular resultados de varias campañas antes de extraer conclusiones agronómicas firmes.
Retorno Tirón también plantea vender tomates en la propia finca y por internet, organizar visitas y celebrar catas para que los consumidores conozcan las diferencias entre variedades. El proyecto fue seleccionado por el programa de emprendimiento Tierra de Oportunidades y para ayudas de la Asociación de Desarrollo de La Rioja Alta.
Entre sus próximos objetivos figura rehabilitar una caseta de más de cien años para convertirla en centro de interpretación de la huerta. Con ello, la finca recuperada dejaría de ser únicamente un espacio de producción y pasaría a integrar conservación agrícola, divulgación, turismo rural y transferencia de conocimiento entre generaciones.
Fuente referencial:
elDiario.es La Rioja

