Ganadería

México aumenta un 6,1 % su producción de huevo y supera los 3,4 millones de toneladas

Publicado el 14/10/2026 ·

Las cifras oficiales de 2025 muestran un incremento de casi 200.000 toneladas, mientras cinco estados concentran el 80,6 % de la oferta nacional. Los primeros datos de 2026 apuntan a la continuidad de la actividad avícola.


Redacción: Redacción Mundo Agropecuario
Editor: Karem Díaz S.

La producción de huevo en México registró un crecimiento del 6,1 % durante 2025 y alcanzó los 3.469.598 toneladas, según las cifras difundidas el 9 de octubre de 2026 por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural. El incremento representa casi 200.000 toneladas adicionales respecto al año anterior y confirma la importancia de la avicultura de postura dentro de la producción ganadera mexicana.

Los datos, elaborados por la Dirección General del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (DGSIAP), también muestran un aumento del 18,8 % en el valor económico de la producción. Mientras el volumen creció de manera significativa, el valor total del huevo producido pasó de 96.675 millones de pesos en 2024 a 114.881 millones de pesos en 2025.

El informe oficial identifica además una elevada concentración territorial de la actividad: cinco estados aportan conjuntamente el 80,6 % de la producción nacional, con Jalisco como principal centro avícola del país.

La información adquiere relevancia en un momento en el que las autoridades mexicanas buscan mantener el abastecimiento de alimentos esenciales y fortalecer la capacidad productiva del sector agropecuario.

La producción nacional aumentó casi 200.000 toneladas en un año

Las estadísticas oficiales muestran que México produjo 3.270.074 toneladas de huevo durante 2024. Un año después, el volumen ascendió a 3.469.598 toneladas, lo que supone un incremento absoluto de 199.524 toneladas.

Esta evolución representa un crecimiento del 6,1 % y refleja una expansión de la oferta nacional de huevo para consumo.

En términos económicos, el valor de la producción aumentó en 18.206 millones de pesos, hasta alcanzar los 114.881 millones. El incremento porcentual del valor fue considerablemente superior al registrado en el volumen físico.

Esta diferencia indica que el valor medio de la producción por tonelada también aumentó. Sin embargo, las cifras agregadas no permiten establecer por sí solas cuánto de esa evolución corresponde a cambios en los precios de venta, diferencias comerciales o modificaciones en la composición de la producción.

Tampoco permiten determinar si el crecimiento se debió principalmente a una ampliación del número de gallinas ponedoras, mejoras de productividad o cambios en la organización de las explotaciones.

La evolución del sector puede analizarse junto con las investigaciones sobre alimentación y rendimiento de las gallinas ponedoras, que muestran cómo las condiciones nutricionales influyen en diferentes indicadores productivos. No obstante, el informe mexicano no atribuye el crecimiento nacional a una intervención alimentaria específica.

Jalisco concentra más de la mitad de la producción mexicana de huevo

La distribución geográfica constituye uno de los aspectos más destacados de las nuevas estadísticas. Aunque las 32 entidades federativas participan en la actividad avícola, cinco estados concentran más de cuatro quintas partes de la producción nacional.

Jalisco encabeza ampliamente la clasificación, con 1.789.061 toneladas producidas durante 2025. Esta cantidad representa aproximadamente el 51,6 % del volumen nacional.

En segundo lugar aparece Puebla, con 496.846 toneladas, seguido por Sonora, con 204.768 toneladas. Yucatán ocupa la cuarta posición, con 165.272 toneladas, mientras San Luis Potosí registra 142.820 toneladas.

En conjunto, estas cinco entidades producen 2.798.767 toneladas, equivalentes al 80,6 % del total mexicano.

La posición de Jalisco responde a una trayectoria de especialización avícola desarrollada durante décadas. En la región de Los Altos, la organización de empresas familiares dedicadas a la producción de huevo ha contribuido históricamente a consolidar una importante concentración de explotaciones y actividades vinculadas con el sector.

Esta distribución también significa que la evolución productiva de un grupo relativamente reducido de estados tiene un peso considerable sobre los resultados nacionales.

México ocupa el sexto lugar entre los productores mundiales de huevo

La Secretaría de Agricultura informó que México se encuentra en la sexta posición mundial en producción de huevo, dentro de una clasificación que comprende 177 países.

Según la información oficial, el país aporta aproximadamente el 2,7 % del volumen producido a escala internacional.

Esta participación refleja la dimensión alcanzada por la avicultura mexicana, especialmente en el segmento de gallinas ponedoras destinadas a producir huevo para consumo humano.

La importancia del sector no se limita a su volumen comercial. El huevo constituye un alimento de consumo habitual en los hogares mexicanos y forma parte de la canasta básica.

Las autoridades sitúan el consumo anual por habitante en 24,8 kilogramos, un indicador que permite comprender la magnitud de la demanda interna.

La producción nacional debe responder, por tanto, a un mercado caracterizado por la necesidad de abastecimiento regular y una elevada presencia del producto en la alimentación cotidiana.

Los primeros datos de 2026 muestran más de 1,4 millones de toneladas

Además del balance correspondiente a 2025, el comunicado oficial ofrece cifras preliminares sobre el comportamiento de la producción durante 2026.

Hasta mayo, México había registrado una producción acumulada de 1.422.420 toneladas de huevo.

La Secretaría de Agricultura indicó que este volumen representa aproximadamente el 40 % de la meta programada para el cierre del año.

El dato muestra el avance de la actividad durante los primeros cinco meses, aunque todavía no constituye una estimación definitiva del resultado anual.

Las autoridades prevén que la producción mantenga un comportamiento constante y sostenido durante el resto de 2026. Esa previsión deberá contrastarse con los resultados de los siguientes meses, especialmente porque el desempeño de las explotaciones avícolas depende de diferentes factores productivos y sanitarios.

Entre ellos se encuentran la disponibilidad de alimento, los costos de producción, la salud de las aves y las condiciones de manejo de las granjas.

Las investigaciones sobre salud metabólica y calidad del huevo en gallinas ponedoras ilustran la importancia de mantener condiciones adecuadas durante el ciclo productivo, aunque sus resultados experimentales no deben confundirse con las estadísticas nacionales de producción.

El crecimiento del valor económico supera al incremento del volumen

La diferencia entre el crecimiento físico y el económico merece especial atención desde la perspectiva de los productores.

Mientras la producción aumentó un 6,1 %, su valor total creció un 18,8 %. Esto supone una expansión del valor nominal generado por la actividad, pero no demuestra necesariamente una mejora equivalente de los beneficios obtenidos por las granjas.

Para determinar la rentabilidad sería necesario conocer también la evolución de los costos de alimentación, energía, transporte, sanidad animal, instalaciones y mano de obra.

En las explotaciones avícolas, la alimentación representa una partida importante del costo operativo. Los cambios en los precios de los ingredientes utilizados para formular las raciones pueden influir directamente en los resultados económicos.

También es relevante la capacidad de mantener un rendimiento estable de las aves durante su vida productiva. En este ámbito, la nutrición de las gallinas ponedoras constituye uno de los componentes del manejo que deben atender los productores.

Las cifras oficiales publicadas en octubre no incluyen un desglose de los costos de producción ni de los márgenes económicos por entidad federativa, por lo que no permiten establecer qué estados registraron mayores mejoras de rentabilidad.

El abastecimiento interno sigue siendo una prioridad

El Gobierno mexicano relaciona el desempeño del sector con sus objetivos de garantizar el acceso a alimentos esenciales y mantener condiciones de abastecimiento adecuadas para la población.

En ese contexto, la Secretaría de Agricultura hizo referencia al Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC), una estrategia gubernamental orientada a contener las presiones sobre los precios de productos de primera necesidad.

El huevo figura entre los alimentos considerados relevantes dentro de esta política debido a su presencia habitual en la dieta mexicana.

Sin embargo, el comunicado no ofrece una evaluación cuantitativa del efecto del PACIC sobre los precios del huevo ni establece una relación causal entre esta estrategia y el aumento de la producción avícola.

El crecimiento de la oferta constituye un dato productivo positivo, pero la evolución de los precios al consumidor depende también de las condiciones de distribución, comercialización y demanda.

La concentración regional plantea desafíos para la avicultura

El hecho de que cinco estados concentren el 80,6 % de la producción mexicana pone de manifiesto el grado de especialización territorial alcanzado por el sector.

Esta concentración puede favorecer la existencia de cadenas de suministro especializadas, empresas proveedoras de alimento, servicios veterinarios e infraestructura vinculada con la actividad avícola.

Al mismo tiempo, significa que cualquier alteración importante de la producción en las principales regiones podría tener consecuencias sobre una proporción considerable de la oferta nacional.

La prevención de enfermedades, la bioseguridad y la continuidad del abastecimiento de insumos son, por ello, aspectos relevantes para mantener la estabilidad productiva.

La diversificación de los sistemas avícolas también forma parte de la realidad rural mexicana. En Yucatán, por ejemplo, existen experiencias de producción familiar de huevos vinculada con comunidades campesinas mayas, que operan bajo condiciones distintas de las grandes explotaciones comerciales.

Estos modelos muestran la diversidad de escalas de producción existentes en el país, aunque las estadísticas difundidas no desglosan el volumen nacional según el tamaño de las granjas.

La producción de 2026 será clave para evaluar la continuidad del crecimiento

Los resultados correspondientes a 2025 establecen una referencia importante para el seguimiento del sector avícola mexicano. El país incrementó su producción en 199.524 toneladas, elevó el valor económico de la actividad y mantuvo una posición destacada entre los principales productores internacionales.

Las cifras preliminares de 2026 indican que la actividad continúa avanzando, pero todavía será necesario conocer el cierre anual para determinar si se mantiene el ritmo de crecimiento registrado anteriormente.

El próximo balance también permitirá observar si Jalisco conserva su elevada participación en el mercado y cómo evoluciona la producción en Puebla, Sonora, Yucatán y San Luis Potosí.

Por ahora, el dato más relevante es el aumento efectivo del volumen nacional de huevo durante 2025, acompañado de un crecimiento todavía mayor de su valor económico. Ambos indicadores confirman la dimensión alcanzada por la avicultura de postura en México, aunque no sustituyen un análisis detallado de los costos y la rentabilidad de las explotaciones.

Fuente referencial:
Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural de México — Producción de huevo crece 6,1 % y proyecta sólido cierre para 2026, 9 de octubre de 2026