Estudios recientes muestran que estos mamíferos consumen insectos dañinos, ayudan a estabilizar los agroecosistemas y pueden reducir la dependencia de pesticidas químicos.
Redactor: Valentina Ríos
Editor: Karem Díaz S.
La agricultura moderna afronta el desafío de mantener la producción de alimentos mientras reduce el uso de sustancias químicas destinadas al control de plagas. En este escenario, los murciélagos insectívoros aparecen como aliados naturales capaces de proteger cultivos y pastizales durante la noche.
Estos mamíferos se alimentan de grandes cantidades de insectos y ofrecen un servicio ecosistémico que puede beneficiar tanto la estabilidad de las plantaciones como la rentabilidad de las explotaciones agrícolas.
Su actividad depredadora permite disminuir las poblaciones de insectos que dañan hojas, tallos, raíces y frutos. También puede limitar la presencia de algunos vectores capaces de transmitir enfermedades al ganado.
Control biológico durante las horas nocturnas
Un estudio desarrollado por Medha Kumari, Abhinav Tandon, Vaishnudebi Dutta y Mukul Namagiri analizó mediante modelos matemáticos la relación entre los cultivos, las plagas y las poblaciones de murciélagos.
Los investigadores concluyeron que la presencia de estos animales puede contribuir a estabilizar el ecosistema agrícola. Las simulaciones mostraron que la mayor estabilidad se alcanza cuando los murciélagos conviven con los cultivos en densidades elevadas.
Al consumir insectos durante la noche, los quirópteros funcionan como reguladores biológicos y ayudan a conservar la biomasa de las plantaciones. Esta función coincide con otros estudios que han documentado cómo los murciélagos controlan plagas agrícolas cuando existen hábitats naturales próximos a las zonas cultivadas.
La regulación natural de los insectos permite reducir los daños sobre las plantas sin depender exclusivamente de aplicaciones químicas constantes.
Protección de cultivos y pastizales
La utilidad agrícola de los murciélagos no se limita a una sola clase de cultivo. Su actividad también puede beneficiar pastizales destinados a la alimentación del ganado.
Otra investigación difundida a través de la plataforma científica bioRxiv estudió la dieta de varias especies presentes en agroecosistemas de Irlanda mediante técnicas de metabarcoding.
Entre las especies analizadas se encontraban el murciélago orejudo común, Plecotus auritus, y el murciélago pequeño de herradura, Rhinolophus hipposideros.
Los resultados mostraron que estos animales consumen plagas relevantes para el sector agropecuario, incluidas las moscas de las grullas Tipula oleracea y Tipula paludosa.
La presencia de estos insectos en los refugios examinados alcanzó una frecuencia del 100 % en varios casos, lo que refleja su importancia dentro de la dieta de determinadas poblaciones de murciélagos.
Menos insectos que afectan al ganado
Además de proteger cultivos y forrajes, algunas especies de murciélagos consumen mosquitos del género Culicoides, conocidos por actuar como vectores de enfermedades que afectan a los animales de producción.
Esta capacidad amplía el valor de los murciélagos dentro de los sistemas agropecuarios, ya que su actividad puede beneficiar tanto la producción vegetal como la sanidad del ganado.
La reducción natural de insectos en pastizales y zonas ganaderas puede complementar otras medidas de manejo integrado de plagas, especialmente durante las horas nocturnas, cuando numerosos insectos perjudiciales permanecen activos.
La diversidad mejora el control de plagas
Las distintas especies de murciélagos no consumen exactamente los mismos insectos. Cada una posee estrategias de caza, hábitats y preferencias alimentarias particulares.
El análisis realizado en Irlanda mostró que el 74 % de las especies de plagas identificadas había sido consumido por una sola especie de murciélago. Este dato revela que conservar comunidades diversas puede ampliar el número de insectos sometidos a depredación.
Plecotus auritus, por ejemplo, llegó a consumir hasta 22 especies diferentes de plagas, mientras que el murciélago de Natterer, Myotis nattereri, se especializó en otros grupos.
La complementariedad entre especies convierte a los murciélagos en una herramienta funcional dentro del control biológico. En los arrozales del sudeste asiático, otras investigaciones también han demostrado que los murciélagos reducen plagas del arroz al capturar insectos que vuelan a grandes alturas.
Hábitats naturales cerca de los cultivos
La eficacia de este servicio ecosistémico depende en parte de la existencia de refugios y espacios naturales próximos a las explotaciones agrícolas.
Bosques, setos, árboles maduros, construcciones rurales y corredores ecológicos pueden ofrecer lugares de descanso y reproducción. Cuando estos elementos desaparecen, las poblaciones de murciélagos pierden zonas esenciales para completar su ciclo de vida.
La proximidad entre hábitats naturales y tierras cultivadas facilita que los animales se desplacen por la noche hacia las parcelas donde se concentran los insectos.
Esta relación también se ha observado en sistemas agroforestales. Las granjas de cacao favorables para aves y murciélagos pueden conservar biodiversidad y mantener especies insectívoras asociadas al control natural de plagas.
Una alternativa complementaria a los pesticidas
El aprovechamiento de los murciélagos no implica eliminar de forma inmediata todos los productos fitosanitarios. Su función debe integrarse dentro de estrategias de manejo que combinen prevención, seguimiento y control biológico.
El uso de enemigos naturales forma parte de las alternativas disponibles para reducir los pesticidas en los cultivos, junto con variedades resistentes, prácticas culturales, feromonas y otras herramientas agronómicas.
La presencia estable de depredadores naturales puede disminuir la frecuencia de algunas intervenciones químicas y ayudar a evitar desequilibrios provocados por la eliminación indiscriminada de insectos.
Esta estrategia también favorece la conservación de organismos beneficiosos que participan en la polinización, la fertilidad del suelo y la regulación de otras especies perjudiciales.
Servicios ecosistémicos con valor económico
El control de plagas realizado por los murciélagos tiene un valor productivo porque puede evitar pérdidas en cosechas y reducir parte de los gastos asociados a los tratamientos fitosanitarios.
Su actividad se desarrolla sin necesidad de liberar animales criados en instalaciones, siempre que el paisaje agrícola conserve las condiciones necesarias para mantener poblaciones silvestres saludables.
Los beneficios pueden aumentar cuando diferentes grupos de fauna actúan conjuntamente. Un estudio sobre macadamia mostró que aves, abejas y murciélagos trabajando juntos pueden mejorar la cantidad y la calidad de la producción mediante la combinación de polinización y control biológico.
La protección de refugios, la reducción de perturbaciones y el mantenimiento de vegetación natural alrededor de las parcelas permiten conservar estos servicios sin introducir nuevas cargas químicas en el sistema agrícola.
Fuente(s) referenciales

