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España: Investigan 5.000 nectarinos sin licencia en Lleida

Publicado el 23/08/2026 · REDACCION

Un análisis de ADN vinculó los árboles injertados en tres parcelas del Segrià con la variedad protegida Nectadiva, cuyos derechos pertenecen a la firma francesa Agro Selections Fruit


Redactor: Luis Ortega
Editor: Eduardo Schmitz

La Guardia Civil investigó al responsable de una explotación agrícola de la comarca del Segrià, en Lleida, por la reproducción presuntamente no autorizada de unos 5.000 árboles de la variedad protegida de nectarina Nectadiva. Los frutales estaban distribuidos en tres parcelas y habrían sido obtenidos mediante injertos o inoculaciones realizados sin el consentimiento del titular de los derechos.

La investigación comenzó en febrero de 2025 a partir de una plantación perteneciente a una empresa agrícola de esta importante zona frutícola catalana. Los agentes inspeccionaron los terrenos y recogieron muestras de árboles y frutos para determinar qué material vegetal se estaba cultivando.

Los análisis genéticos encontraron un perfil de ADN coincidente con Nectadiva, una variedad identificada con el código ASF0619 y protegida por derechos de obtentor. La licencia corresponde a la empresa francesa Agro Selections Fruit, nombre con el que figura oficialmente la firma obtentora y titular del material.

El ADN permitió identificar la variedad Nectadiva

La identificación genética fue determinante porque los árboles habían sido reproducidos mediante injertos sobre otros frutales. Esta técnica agrícola permite unir material de una variedad seleccionada con un patrón o portainjerto que aporta el sistema radicular.

El injerto es una práctica habitual y legal en la fruticultura, pero la multiplicación de una variedad protegida requiere la autorización de quien posee sus derechos. En este caso, la investigación sostiene que el material vegetal fue reproducido y acondicionado sin consentimiento y sin abonar el canon correspondiente.

Las pruebas de ADN ofrecen una herramienta para distinguir variedades que pueden presentar características externas semejantes. Su utilización también ha sido estudiada para proteger cultivares de cítricos y verificar sus derechos de obtentor en los lugares de producción y comercialización.

La coincidencia genética permite establecer la identidad varietal, pero la determinación definitiva de las responsabilidades corresponde al procedimiento judicial. El agricultor quedó en libertad después de declarar en dependencias policiales.

Tres parcelas concentraban unos 5.000 árboles

La actuación se desarrolló bajo la denominada operación Mochilo y quedó vinculada al Juzgado de Instrucción número 2 de Lleida. Los agentes localizaron aproximadamente 5.000 árboles repartidos en tres fincas del Segrià.

El propietario fue detenido el 7 de mayo de 2025 por un supuesto delito relacionado con la producción, reproducción, comercialización, venta o posesión de una variedad vegetal protegida sin autorización. La difusión posterior del caso volvió a situar la protección varietal en el debate del sector frutícola español.

La información disponible señala una posible multa de hasta 288.000 euros si los hechos reciben la calificación penal indicada. También se ha mencionado una eventual pena de uno a tres años de prisión, aunque cualquier sanción dependerá de la resolución judicial y de las circunstancias que finalmente se consideren probadas.

Además de las consecuencias penales, el titular de una variedad puede reclamar regalías no abonadas, daños económicos y la retirada del material vegetal reproducido sin licencia. Estas medidas no deben presentarse como ya impuestas en el caso de Lleida mientras el procedimiento continúe abierto.

Nectadiva es una nectarina amarilla de cosecha tardía

Nectadiva es una variedad de nectarina amarilla destinada al mercado de fruta fresca. Su ficha varietal la describe como un material de maduración tardía, vigor elevado, buena productividad y resistencia a la manipulación, una cualidad que permite espaciar las recolecciones.

El fruto presenta forma redondeada, calibre comercial 2A, piel de color rojo oscuro y pulpa amarilla. Entre sus características organolépticas se indican una textura crujiente y un sabor dulce.

La variedad fue obtenida por A. y L. Maillard en el sur de Francia y figura con Agro Selections Fruit como titular de la licencia. El derecho comunitario de obtención vegetal asociado a Nectadiva fue solicitado en 2011, según la información registral vinculada a la variedad.

Estas características tienen valor comercial porque permiten diferenciar fechas de cosecha, resistencia durante la manipulación, apariencia y calidad de consumo. El desarrollo de un nuevo material exige años de selección y ensayos antes de que pueda introducirse en viveros y explotaciones autorizadas.

La protección varietal regula la multiplicación de plantas

Los derechos de obtentor conceden a quien desarrolla o registra una variedad vegetal el control sobre determinados actos de reproducción, acondicionamiento, oferta, venta y comercialización. Los viveros y productores que quieran multiplicar el material deben adquirirlo mediante los canales autorizados y cumplir las condiciones de la licencia.

El sistema busca compensar la inversión realizada en mejoramiento vegetal, evaluación agronómica y desarrollo comercial. La discusión sobre su alcance también involucra el acceso de los agricultores al material genético, el costo de las regalías y la concentración de derechos en determinadas compañías.

En Europa, el debate sobre la protección intelectual y el acceso al material de fitomejoramiento distingue entre patentes, derechos sobre obtenciones vegetales y variedades generadas mediante procedimientos esencialmente biológicos. Aunque estas figuras pueden confundirse en el lenguaje cotidiano, no siempre tienen el mismo alcance jurídico.

Para una explotación frutícola, la adquisición de plantas certificadas y la conservación de facturas, licencias y documentos varietales constituyen elementos esenciales de trazabilidad. Injertar material procedente de una plantación protegida sin verificar su autorización puede generar responsabilidades aunque el agricultor no haya comprado árboles completos.

El canon forma parte del costo de implantación

El uso legal de una variedad protegida suele incorporar un canon destinado al obtentor o al licenciatario. La cantidad puede establecerse por árbol, planta, kilogramo de semilla u otra unidad definida en el contrato correspondiente.

Según la información difundida sobre el caso de Lleida, las regalías del sector pueden variar aproximadamente entre 0,50 y 2,50 euros por árbol, dependiendo de la variedad y de las condiciones aplicables. Ese intervalo es orientativo y no permite calcular por sí solo la eventual reclamación sobre los 5.000 árboles investigados.

La discusión sobre el reconocimiento económico de la genética también está presente en los cultivos extensivos. En Argentina, por ejemplo, el sector debate cómo la propiedad intelectual de las semillas afecta la inversión y el acceso a nuevas variedades.

El equilibrio regulatorio debe proteger la innovación sin imponer condiciones desproporcionadas a los productores. Sin embargo, mientras una variedad mantiene vigentes sus derechos, la multiplicación comercial exige respetar el sistema de licencias establecido.

La trazabilidad varietal alcanza a viveros y agricultores

El caso muestra que la fiscalización ya no depende únicamente de encontrar etiquetas, facturas o contratos. Los laboratorios pueden comparar muestras obtenidas en una finca con perfiles genéticos de referencia y determinar si corresponden a una variedad concreta.

Esta capacidad amplía los controles sobre viveros, multiplicadores y explotaciones comerciales. También obliga a conservar documentación que acredite el origen del material, especialmente cuando se realizan reinjertos, cambios varietales o ampliaciones de una plantación.

Problemas semejantes aparecen con la denominada comercialización informal de semillas sin certificación ni autorización. Aunque los sistemas de reproducción de un cereal y un frutal son diferentes, ambos casos plantean conflictos sobre identidad, trazabilidad y derechos de multiplicación.

Para los productores, comprobar la situación jurídica de una variedad antes de injertarla reduce el riesgo de perder la inversión realizada en plantas, mano de obra, riego y años de crecimiento. La autorización debe obtenerse antes de la multiplicación y no únicamente cuando comienza la venta de la cosecha.

La responsabilidad deberá establecerse judicialmente

La investigación de la Guardia Civil aporta como elementos principales el número aproximado de árboles, su distribución en tres parcelas, el método de reproducción detectado y la coincidencia genética con Nectadiva.

Corresponderá al juzgado determinar si existió conocimiento de la protección, quién proporcionó el material de injerto, qué actos concretos se realizaron y cuál fue el alcance económico de la explotación. Hasta que exista una resolución firme, el agricultor debe ser considerado investigado y no condenado.

El procedimiento del Segrià constituye una advertencia práctica para el sector frutícola: la variedad injertada forma parte de los activos protegidos de una explotación y su origen debe documentarse con el mismo cuidado que cualquier otro insumo sujeto a licencia.

Fuentes referenciales:
Infobae España
Dalival: ficha varietal de Nectadiva



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