El proyecto Insectfeed utilizará larvas de mosca soldado negra alimentadas con alperujo para crear ingredientes funcionales destinados a piensos porcinos
Redactor: Camila Herrera R.
Editor: Eduardo Schmitz
Un grupo de empresas, centros de investigación y entidades agroalimentarias de España ha iniciado un proyecto para obtener ingredientes proteicos destinados a la alimentación de lechones a partir de larvas de mosca soldado negra criadas con alperujo, un subproducto generado por la industria oleícola.
La iniciativa, denominada Insectfeed, busca transformar un residuo agroindustrial de difícil gestión en una materia prima de alto valor nutricional y funcional. El proyecto se apoya en un modelo de bioeconomía circular que combina el aprovechamiento de subproductos del olivar con la producción de harina de insectos para alimentación animal.
Los trabajos se desarrollan en Castilla y León, Madrid y Andalucía, tres regiones españolas en las que participan entidades vinculadas con la biotecnología, la investigación científica, la producción ganadera, la innovación agroalimentaria y la transferencia de conocimiento.
Larvas alimentadas con un subproducto del aceite de oliva
La base del proyecto es la utilización de larvas de Hermetia illucens, conocida como mosca soldado negra. Los investigadores estudiarán cómo optimizar su alimentación con alperujo y cómo procesar posteriormente la biomasa obtenida para producir una harina de elevada calidad.
El alperujo es un subproducto de la extracción de aceite de oliva cuya gestión puede resultar compleja debido a sus características y al volumen generado por la actividad oleícola. Insectfeed plantea utilizarlo como sustrato para las larvas, convirtiéndolo en una fuente de nutrientes aprovechable dentro de la cadena de producción porcina.
Este enfoque se integra en una tendencia más amplia que estudia la capacidad de las larvas para transformar residuos orgánicos en biomasa útil. La posibilidad de combinar la cría de cerdos con la producción de insectos ha despertado interés por su potencial para diversificar las fuentes de proteína utilizadas en los piensos.
Ingredientes para lechones en fase de iniciación
La harina desarrollada estará destinada específicamente a piensos para lechones en fase de iniciación, una etapa en la que la calidad y funcionalidad de los ingredientes resulta determinante para la formulación de las dietas.
El objetivo no se limita a obtener proteína a partir de las larvas. Los equipos participantes analizarán las características nutricionales y funcionales del ingrediente, así como las condiciones necesarias para incorporarlo a la alimentación porcina.
Los insectos han sido investigados como fuente de aminoácidos, grasas y otros nutrientes para cerdos, aves y peces. Su aprovechamiento en piensos se considera una de las aplicaciones con mayor potencial dentro del debate sobre los insectos como fuente sostenible de proteína, aunque su desarrollo requiere controles técnicos, sanitarios y productivos.
Evaluación ambiental y transferencia al sector
Insectfeed evaluará el impacto ambiental de la solución mediante un Análisis de Ciclo de Vida. Esta herramienta permitirá estudiar las distintas fases del proceso, desde el uso del alperujo para alimentar las larvas hasta la obtención del ingrediente destinado a la fabricación de piensos.
El proyecto también prevé transferir sus resultados al sector agroalimentario, con el propósito de que el conocimiento generado pueda ser utilizado por empresas, productores y organizaciones vinculadas con la nutrición animal y el aprovechamiento de residuos.
La producción industrial de insectos exige mantener condiciones controladas de cría, procesamiento, inocuidad y bioseguridad. Las investigaciones sobre granjas de insectos más productivas y resistentes han mostrado que la estabilidad sanitaria es un factor esencial para convertir estas fuentes alternativas de proteína en ingredientes comerciales viables.
Entidades participantes en el proyecto Insectfeed
El Grupo Operativo Insectfeed está integrado por InsectBiotech Group, con sede en Madrid; el Centro de Investigación y Desarrollo del Alimento Funcional, CIDAF, de Granada; Agroalimentaria Chico, de Burgos; Evolution Europe, de Madrid; Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía; la Universidad Complutense de Madrid y la Estación Experimental del Zaidín, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
La composición del grupo reúne capacidades relacionadas con biotecnología, producción ganadera, análisis de alimentos, investigación, innovación empresarial y transferencia de resultados. Esta estructura permitirá abordar tanto el desarrollo técnico de la harina como su posible aplicación en condiciones experimentales e industriales.
El proyecto se enmarca en la convocatoria de Grupos Operativos de la Asociación Europea para la Innovación en materia de productividad y sostenibilidad agrícolas, AEI-Agri. Su financiación procede del Plan Estratégico de la Política Agrícola Común 2023-2027, a través del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España y del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural.
Primeras actividades científicas y tecnológicas
Los equipos participantes ya han comenzado las primeras actividades del proyecto. Los trabajos iniciales se concentran en el análisis del mercado y de la patentabilidad de los desarrollos previstos, además de la preparación de los ensayos técnicos.
Estas pruebas estarán orientadas a optimizar la dieta de las larvas de mosca soldado negra y los procesos utilizados para transformarlas en ingredientes destinados a la alimentación porcina.
Los resultados de esta primera etapa constituirán la base científica y tecnológica para las siguientes fases, en las que la solución deberá ser validada en condiciones experimentales y, posteriormente, en entornos industriales.
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