El establecimiento de REWE en Berlín integra un invernadero hidropónico de 2.760 metros cuadrados, con capacidad prevista para producir hasta 900.000 mezclas de ensalada al año
Redacción: Redacción Mundo Agropecuario
Editor: Eduardo Schmitz
En Berlín, Alemania, la cadena de supermercados REWE ha incorporado una explotación agrícola a la cubierta de uno de sus establecimientos comerciales. El proyecto, situado en el distrito de Lankwitz, cuenta con un invernadero hidropónico de 2.760 metros cuadrados destinado al cultivo de lechugas, con una capacidad prevista de hasta 900.000 mezclas de ensalada al año. La iniciativa permite producir hortalizas frescas a pocos metros del lugar donde se comercializan y representa una aplicación de la agricultura urbana integrada en edificios comerciales.
El establecimiento abrió sus puertas el 21 de mayo de 2026 y constituye la segunda experiencia de REWE bajo el concepto Green Farming, después de la inauguración de un supermercado con producción agrícola sobre su cubierta en Wiesbaden, en 2021.
La explotación berlinesa está desarrollada junto con ECF Farmsystems, empresa especializada en producción de alimentos en entornos urbanos. Su modelo combina cultivo hidropónico, aprovechamiento de agua de lluvia y recuperación de calor procedente de las instalaciones comerciales.
La particularidad del proyecto no reside únicamente en cultivar hortalizas dentro de la ciudad, sino en integrar físicamente la producción agrícola y su comercialización dentro de una misma infraestructura.
Una explotación de lechugas sobre el supermercado
El invernadero se encuentra sobre la cubierta del establecimiento REWE Green Farming, situado en Malteserstraße 136, en el distrito berlinés de Lankwitz. Su superficie de 2.760 metros cuadrados está destinada a la producción de lechugas mediante un sistema hidropónico automatizado.
La instalación forma parte de una estrategia de aprovechamiento de espacios urbanos que normalmente no se destinan a actividades agrícolas. En lugar de utilizar nuevas parcelas de suelo, la producción se desarrolla sobre una estructura construida específicamente para combinar el funcionamiento comercial con el cultivo de hortalizas.
Este enfoque tiene antecedentes en el aprovechamiento de azoteas y otras superficies urbanas para la producción agrícola, una alternativa que permite incorporar cultivos a edificios y espacios construidos.
La explotación berlinesa está diseñada para abastecer tanto al propio establecimiento como a otros supermercados de la región. REWE estima que su capacidad anual podría alcanzar las 900.000 mezclas de ensalada, destinadas a una red aproximada de 500 establecimientos de Berlín y sus alrededores.
Estas cifras representan la capacidad productiva y de distribución prevista por la empresa. No constituyen una confirmación de que ese volumen de cosecha se haya alcanzado durante los primeros meses de funcionamiento.
Cómo se cultivan las lechugas mediante hidroponía
El sistema utilizado en el supermercado prescinde prácticamente del suelo agrícola. Las plantas crecen sobre bandejas especiales que reciben periódicamente una solución acuosa con los nutrientes necesarios para su desarrollo.
Según explicó Nicolas Leschke, fundador de ECF Farmsystems, las bandejas se inundan varias veces al día con la solución nutritiva. Este procedimiento permite suministrar agua y minerales directamente a las raíces y mantener un control preciso sobre las condiciones de cultivo.
La producción comprende distintas variedades de lechuga, entre ellas romana, lollo rosso y tipos de hojas verdes destinadas a la preparación de mezclas comerciales.
El cultivo hidropónico requiere vigilar variables como la composición de la solución nutritiva, el pH, la conductividad eléctrica y la disponibilidad de agua. Estos factores resultan fundamentales para mantener un crecimiento uniforme y evitar deficiencias nutricionales.
En Colombia, una investigación de la Universidad Nacional mostró las posibilidades de producir lechugas mediante sistemas hidropónicos con recirculación de nutrientes. Aunque el procedimiento experimental estudiado allí es diferente del instalado en Berlín, ambos comparten el principio de suministrar los nutrientes mediante agua en lugar de depender del suelo.
REWE indica que las lechugas cultivadas en la cubierta pueden completar su recorrido productivo y comercial en aproximadamente 23 días, desde el cultivo hasta su llegada a los estantes. Esta duración corresponde al proceso comunicado para el establecimiento y no debe extrapolarse automáticamente a todas las explotaciones hidropónicas.
El agua de lluvia forma parte del sistema agrícola
Uno de los componentes del proyecto es una cisterna con capacidad para almacenar 200 metros cúbicos de agua de lluvia. El recurso recogido puede utilizarse en diferentes operaciones del edificio y en el sistema de producción agrícola.
La disponibilidad de agua constituye una cuestión importante para la agricultura hidropónica, ya que las plantas dependen de un suministro controlado de solución nutritiva.
Los sistemas cerrados permiten recuperar y reutilizar parte del agua de cultivo, aunque su eficiencia depende del diseño, las condiciones de funcionamiento y las prácticas de manejo.
En el caso de Berlín, el aprovechamiento del agua de lluvia se combina con otros recursos del supermercado, como la recuperación de calor residual y el uso de una bomba de calor para contribuir al mantenimiento de las condiciones ambientales del edificio y del invernadero.
La eficiencia hídrica es una de las características estudiadas en los sistemas de agricultura vertical e hidroponía, donde el control del suministro puede reducir las pérdidas de agua y nutrientes frente a determinados métodos convencionales.
Sin embargo, el ahorro real depende de las características de cada explotación. La existencia de un sistema hidropónico no permite atribuir automáticamente a la instalación berlinesa un porcentaje específico de reducción del consumo de agua sin disponer de mediciones propias.
Producción local para reducir las distancias de transporte
El modelo Green Farming busca acortar la distancia entre el cultivo y el consumidor. Una vez cosechadas, las lechugas pueden procesarse y envasarse dentro del establecimiento comercial antes de su venta o distribución.
Para las hortalizas comercializadas en el propio supermercado, la distancia entre el invernadero y el punto de venta se reduce a unos pocos metros.
En el caso de los productos destinados a otros establecimientos, REWE utiliza su red regional de distribución. La empresa calcula que este modelo podría evitar aproximadamente 500.000 kilómetros de transporte al año en comparación con determinados suministros procedentes del sur de Europa.
La cifra es una estimación empresarial de las distancias potencialmente evitadas. No equivale por sí sola a una reducción cuantificada de emisiones, ya que el balance ambiental completo también depende del consumo energético del invernadero y de otros factores productivos.
La proximidad entre los lugares de producción y consumo constituye uno de los objetivos de la agricultura urbana. Una investigación sobre el potencial de producción de hortalizas en las ciudades europeas examinó cómo superficies infrautilizadas, entre ellas las azoteas, podrían incorporarse al abastecimiento alimentario.
El caso berlinés representa una aplicación comercial de ese principio, con un cultivo específico y una infraestructura diseñada para vincular directamente la producción agrícola con la distribución de alimentos.
Un supermercado que aprovecha energía y materiales
El proyecto agrícola se integra en un edificio construido principalmente con madera. Según REWE, la estructura incorpora aproximadamente 1.800 metros cúbicos de madera de coníferas de origen nacional.
El establecimiento utiliza electricidad de origen renovable y cuenta con unos 200 módulos solares. También dispone de iluminación LED, equipos de refrigeración eficientes y sistemas de recuperación de calor.
La empresa comunica que el edificio puede consumir alrededor de un 50 % menos de energía que un supermercado convencional de referencia.
Es importante distinguir esta cifra del consumo energético específico de la explotación agrícola. El porcentaje corresponde al desempeño del establecimiento comercial y no demuestra que la producción hidropónica de lechugas requiera un 50 % menos de energía que la agricultura tradicional.
La diferencia es relevante porque el balance ambiental de los cultivos en ambientes controlados depende considerablemente del origen de la electricidad y de las necesidades de calefacción, ventilación e iluminación.
Una investigación sobre la huella de carbono de la agricultura en interiores mostró que la producción de lechugas bajo techo no siempre presenta menores emisiones que los sistemas convencionales, especialmente cuando depende de electricidad con una elevada intensidad de carbono.
Por esa razón, las características energéticas del edificio berlinés constituyen una parte importante del proyecto, aunque todavía sería necesario disponer de una evaluación específica de la explotación para determinar su impacto ambiental completo.
De la acuaponía de Wiesbaden a la hidroponía de Berlín
La instalación de Lankwitz es la segunda experiencia de REWE con producción agrícola sobre un supermercado. La primera se desarrolló en Wiesbaden-Erbenheim, donde la compañía inauguró en 2021 un establecimiento que incorporaba un sistema de cultivo basado en acuaponía.
La acuaponía integra la cría de peces y la producción vegetal mediante el aprovechamiento de nutrientes procedentes del sistema acuícola. En Wiesbaden, el cultivo estaba orientado principalmente a la albahaca.
El proyecto berlinés utiliza un enfoque diferente: se concentra en la producción de lechugas mediante hidroponía, sin integrar una explotación piscícola.
Esta evolución permite adaptar el concepto Green Farming a las características del establecimiento, a los cultivos seleccionados y a las necesidades comerciales de cada ubicación.
Las posibilidades de producir alimentos en espacios limitados también han sido examinadas mediante experiencias de cultivo hidropónico de patatas en entornos urbanos, aunque las exigencias técnicas y productivas de ese tubérculo difieren considerablemente de las de las hortalizas de hoja.
En el caso de las lechugas, su ciclo relativamente corto y su comercialización como producto fresco facilitan el desarrollo de sistemas de producción continuada, siempre que las condiciones ambientales y el suministro de nutrientes se mantengan dentro de los parámetros adecuados.
Las oportunidades y los límites de cultivar sobre edificios
El supermercado de Berlín demuestra que una cubierta comercial puede transformarse en una superficie agrícola productiva. No obstante, reproducir este modelo exige considerar las características estructurales del edificio y los costes de instalación y funcionamiento.
El peso del invernadero, la disponibilidad de agua, el acceso a energía, la organización de las cosechas y el mantenimiento de las instalaciones son factores que deben evaluarse antes de desarrollar una explotación de estas características.
También resulta necesario seleccionar cultivos compatibles con la infraestructura disponible. Las lechugas y otras hortalizas de hoja presentan características que pueden favorecer su producción en sistemas hidropónicos, pero no todos los cultivos responden de la misma manera.
El aprovechamiento agrícola de los edificios tampoco garantiza por sí solo rendimientos superiores a los de las explotaciones convencionales. Las diferencias dependen de la especie cultivada, la tecnología utilizada y las condiciones de producción.
Una revisión sobre los rendimientos de los cultivos urbanos frente a la agricultura convencional encontró que determinadas producciones pueden alcanzar resultados comparables o superiores, aunque también identificó diferencias importantes entre especies y sistemas de cultivo.
Por ello, la experiencia de REWE debe interpretarse como una aplicación concreta de la agricultura urbana comercial, no como una solución automáticamente adecuada para cualquier edificio o producto agrícola.
Una experiencia para integrar agricultura y distribución alimentaria
Con la instalación de Berlín, REWE busca ampliar su modelo de supermercados que combinan producción agrícola, eficiencia energética y aprovechamiento de espacios construidos.
La compañía ha anunciado que estudia nuevas instalaciones basadas en el concepto Green Farming, aunque sus características dependerán de las condiciones de cada emplazamiento.
La explotación de Lankwitz permitirá acumular experiencia sobre la regularidad de las cosechas, el manejo hidropónico, los costes operativos y la coordinación entre producción y distribución.
El proyecto también plantea una alternativa para determinadas superficies urbanas infrautilizadas: incorporar cultivos hortícolas directamente a edificios destinados a otras actividades económicas.
Su capacidad prevista de 900.000 mezclas de ensalada anuales y su superficie de 2.760 metros cuadrados convierten al establecimiento en un ejemplo relevante de integración entre agricultura urbana y comercio alimentario, con resultados productivos y ambientales que deberán evaluarse a medida que avance su funcionamiento.
Fuentes referenciales:
REWE Group — Información oficial sobre el supermercado Green Farming de Berlín, 22 de mayo de 2026
REWE — Comunicado oficial de apertura del establecimiento, 20 de mayo de 2026
REWE — Información sobre las instalaciones Green Farming y sus recursos


