Agricultura

Venezuela refuerza la producción de semillas con apoyo de la FAO

Publicado el 12/10/2026 ·

Un encuentro realizado en Maracay reunió a investigadores, productores y autoridades agrícolas para fortalecer la calidad de las semillas nacionales y ampliar las capacidades de conservación y multiplicación de materiales destinados a la producción de alimentos.


Redacción: Redacción Mundo Agropecuario Editor: Eduardo Schmitz

Venezuela reunió a especialistas agrícolas, productores y representantes de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en una jornada celebrada en Maracay, estado Aragua, dedicada a fortalecer los sistemas nacionales de semillas. La actividad, difundida el 9 de octubre de 2026, puso especial atención en la producción, el acondicionamiento y la garantía de calidad de los materiales utilizados para establecer cultivos alimentarios.

El encuentro, denominado «Todo comienza con una semilla: producción, acondicionamiento y garantía de calidad en los sistemas de semillas», contó con la participación del Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA), autoridades del Ministerio del Poder Popular para la Agricultura Productiva y Tierras y representantes de distintos sectores productivos.

La jornada permitió examinar las necesidades de investigación, conservación y disponibilidad de semillas en un país donde la producción agrícola depende de materiales adaptados a condiciones ambientales y sistemas de cultivo diversos.

El ministro de Agricultura, Vladímir Padrino López, destacó la necesidad de ampliar la investigación y fortalecer las capacidades científicas de los laboratorios dedicados a preservar y mejorar los recursos agrícolas nacionales.

Investigadores y productores analizan la calidad de las semillas

La actividad reunió a especialistas vinculados con la producción de cacao, cereales, leguminosas, musáceas, raíces y tubérculos, además de agricultores dedicados a la multiplicación de semillas en distintas regiones venezolanas.

Entre los participantes figuraron el representante de la FAO en Venezuela, Alexis Bonte; la presidenta del INIA, Margaret Gutiérrez; y la gobernadora del estado Aragua, Joana Sánchez.

Uno de los aspectos centrales fue la necesidad de fortalecer las capacidades nacionales para investigar, acondicionar y conservar semillas que puedan responder a las necesidades de los agricultores.

La calidad de una semilla agrícola no depende únicamente de su capacidad para germinar. También intervienen su pureza física, identidad varietal, estado sanitario y vigor, características que influyen directamente en el establecimiento de los cultivos.

El manejo adecuado de estos factores resulta especialmente importante para los pequeños y medianos productores, porque una germinación irregular puede provocar diferencias en el desarrollo de las plantas, aumentar los costos de establecimiento y dificultar el aprovechamiento de la superficie sembrada.

La cooperación entre el INIA y la FAO tiene proyectos concretos

La reunión de octubre se produce después de que el INIA y la FAO formalizaran, el 15 de abril de 2026, una carta de acuerdo destinada a fortalecer el sistema nacional de semillas mediante núcleos de producción y centros de resguardo de materiales locales.

El proyecto contempla actuaciones en Aragua, Carabobo y Portuguesa, tres estados con actividades agrícolas importantes y condiciones productivas diferenciadas.

Según la información oficial publicada por la FAO, la iniciativa se concentra en rescatar, proteger y multiplicar semillas locales de cultivos estratégicos, entre ellos maíz, caraotas, frijol bayo y yuca.

Además de la producción de materiales de calidad, el programa prevé la creación de bancos locales de semillas, el establecimiento de escuelas itinerantes de campo y la aplicación de protocolos para el acondicionamiento y conservación de materiales agrícolas.

También contempla la instalación de equipos de congelación destinados al almacenamiento prolongado de semillas, una medida orientada a proteger recursos que podrían resultar importantes para futuras campañas agrícolas.

Estas actuaciones se relacionan con la necesidad de mantener materiales vegetales disponibles para los agricultores sin depender exclusivamente de nuevas adquisiciones comerciales en cada ciclo de producción.

Los bancos de semillas buscan conservar variedades locales

La conservación de semillas constituye uno de los componentes más importantes de los sistemas agrícolas porque permite mantener variedades adaptadas a determinadas condiciones de suelo, temperatura, humedad y manejo productivo.

Los bancos locales pueden funcionar como espacios para almacenar, intercambiar y multiplicar materiales utilizados tradicionalmente por las comunidades rurales.

Su importancia también está relacionada con la conservación de la diversidad agrícola. La sustitución continua de variedades tradicionales por un número reducido de materiales comerciales puede disminuir la disponibilidad de características útiles para responder a problemas productivos.

La necesidad de complementar la conservación institucional con el trabajo de los agricultores ha sido examinada en investigaciones sobre el papel de los bancos de semillas y la conservación de variedades directamente en las explotaciones agrícolas.

Para Venezuela, la conservación de materiales locales puede facilitar que los productores mantengan variedades conocidas por su comportamiento agronómico y sus características de consumo.

Sin embargo, la conservación no garantiza por sí sola un buen rendimiento. Los materiales almacenados necesitan controles periódicos de viabilidad, condiciones apropiadas de humedad y temperatura, y procesos de multiplicación que permitan mantener sus características.

La formación de agricultores es parte del programa

El fortalecimiento del sistema semillero venezolano también incluye actividades de capacitación dirigidas a agricultores y organizaciones rurales.

Las escuelas itinerantes de campo previstas en la cooperación entre el INIA y la FAO buscan facilitar la transferencia de conocimientos sobre producción, selección, conservación y manejo de semillas.

Este componente resulta relevante porque la disponibilidad de materiales agrícolas de calidad depende tanto de la investigación institucional como de las prácticas aplicadas por quienes los producen y multiplican.

En las explotaciones agrícolas, la selección de plantas, la recolección en el momento apropiado, el secado y el almacenamiento influyen sobre la capacidad de las semillas para conservar sus propiedades.

Las experiencias internacionales también muestran la importancia de integrar a las comunidades rurales en estas tareas. Un ejemplo es el trabajo desarrollado por productores de Nicaragua que establecieron bancos comunitarios para preservar semillas criollas y adaptadas a sus territorios.

En el caso venezolano, la iniciativa institucional contempla acompañamiento técnico para que las comunidades puedan participar en la multiplicación y conservación de materiales destinados a futuras siembras.

La calidad del material de siembra influye en la productividad

Disponer de semillas adecuadas constituye una condición básica para establecer cultivos uniformes y reducir riesgos durante las primeras etapas del desarrollo vegetal.

Cuando las semillas presentan diferencias importantes de vigor o problemas sanitarios, pueden producirse fallas de emergencia, crecimiento desigual y una menor utilización de los recursos disponibles.

Por ello, el acondicionamiento y los controles de calidad forman parte de los procesos que permiten ofrecer materiales agrícolas con características conocidas.

La conservación de variedades también puede proporcionar recursos para investigaciones posteriores sobre adaptación ambiental, productividad y características comerciales de los cultivos.

El valor de estas colecciones se ha observado en trabajos científicos internacionales. Por ejemplo, investigadores de Estados Unidos utilizaron bancos públicos de semillas para estudiar características relacionadas con la calidad del grano de maíz.

Aunque ese estudio responde a un objetivo diferente del programa venezolano, muestra cómo la conservación de materiales agrícolas puede contribuir a generar conocimientos útiles para la producción.

Venezuela busca ampliar sus capacidades de investigación agrícola

Durante el encuentro de Maracay, el ministro Padrino López planteó la necesidad de incrementar la investigación sobre semillas y mejorar la capacidad de los laboratorios nacionales para conservar y estudiar los materiales disponibles.

El funcionario también reconoció la asistencia técnica prestada por la FAO y destacó la cooperación desarrollada para fortalecer las capacidades del sector agrícola venezolano.

La participación de investigadores, agricultores y representantes institucionales refleja la importancia de coordinar las distintas etapas del sistema semillero, desde la conservación inicial hasta la disponibilidad de materiales para la siembra.

La jornada no presentó resultados cuantificados sobre aumentos de rendimiento, nuevas variedades liberadas o volúmenes adicionales de semillas producidas. Su principal novedad fue la articulación de actores científicos y productivos alrededor de la calidad y conservación de los materiales agrícolas nacionales.

El acuerdo suscrito en abril proporciona una base operativa para avanzar en estas actividades mediante centros de resguardo, núcleos de multiplicación y programas de formación.

Para los agricultores, los resultados más relevantes dependerán de la capacidad de estas iniciativas para facilitar el acceso efectivo a semillas de calidad, mantener variedades adaptadas a las condiciones locales y fortalecer la continuidad de las siembras.

Fuentes referenciales:
FAO Venezuela: acuerdo con el INIA para fortalecer la producción de semillas
La Prensa de Monagas: jornada de investigación y producción de semillas en Maracay
Diario Primicia: participación de la FAO y el INIA en el encuentro agrícola