Las autoridades agrícolas inspeccionaron el embalse Ingeniero Generoso Campilongo y el Sistema de Riego Río Guárico mientras avanza la cosecha de cereales del ciclo invierno 2026.
Redacción: Redacción Mundo Agropecuario
Editor: Karem Díaz S.
Venezuela inició una revisión de las condiciones hídricas y operativas del Sistema de Riego Río Guárico, una infraestructura fundamental para la producción de arroz en el centro del país. La inspección, realizada el 8 de octubre de 2026 en el estado Guárico, incluyó la evaluación de los niveles del embalse Ingeniero Generoso Campilongo y las labores de mantenimiento necesarias para preparar el siguiente ciclo de siembra.
La jornada fue encabezada por el ministro para la Agricultura Productiva y Tierras, Vladímir Padrino López, junto con representantes de los organismos responsables del agua y del ambiente. Las autoridades examinaron las condiciones del sistema en un momento en que los productores avanzan en la recolección de los cereales sembrados durante el ciclo de invierno.
La revisión tiene un objetivo productivo concreto: asegurar que la infraestructura de riego esté en condiciones de atender las necesidades de la próxima campaña norte-verano, especialmente en las explotaciones arroceras que dependen del suministro regulado de agua.
El embalse y los canales de riego, bajo evaluación
Uno de los puntos centrales de la inspección fue el embalse Ingeniero Generoso Campilongo, vinculado con el abastecimiento del Sistema de Riego Río Guárico. Las autoridades evaluaron sus niveles de agua ante las condiciones climáticas que afectan la disponibilidad del recurso.
El balance difundido durante la jornada relacionó la preocupación hídrica con los efectos del fenómeno de El Niño. No obstante, la información disponible no establece una medición pública específica de la reducción del volumen almacenado ni permite determinar, por sí sola, la magnitud de una eventual restricción para las próximas siembras.
En paralelo, se supervisaron los trabajos de mantenimiento y acondicionamiento del sistema de riego. Según la información divulgada, el propósito es alcanzar su plena operatividad antes de la etapa de siembra norte-verano.
La capacidad de conducir y distribuir el agua resulta decisiva para el arroz, un cultivo cuyo manejo requiere programar cuidadosamente el suministro hídrico durante distintas fases de desarrollo. Por eso, la condición de los canales, las estructuras de regulación y los puntos de entrega influye directamente en la planificación de las superficies cultivadas.
El sistema permitió regar 38.000 hectáreas de arroz
Durante la visita, el ministro informó que esta infraestructura garantizó el riego de 38.000 hectáreas de arroz en el ciclo productivo anterior. La cifra proporciona una referencia sobre la dimensión agrícola de las áreas atendidas por el sistema.
Es importante distinguir ese antecedente de una proyección para la próxima campaña. Las 38.000 hectáreas corresponden al ciclo anterior y no constituyen una confirmación de que la misma superficie podrá regarse nuevamente bajo las condiciones actuales.
La disponibilidad efectiva de agua dependerá de factores como el almacenamiento del embalse, las aportaciones hídricas posteriores, el estado de la infraestructura y la programación de las siembras.
El mantenimiento también cumple una función preventiva. Las obstrucciones, pérdidas en la conducción o fallas en los mecanismos de distribución pueden limitar el aprovechamiento del agua incluso cuando existe capacidad de almacenamiento suficiente.
Guárico concentra una parte importante de la producción cerealera
La inspección coincidió con un balance nacional sobre el avance de la cosecha de invierno. Padrino López informó que la recolección de cereales había alcanzado el 20 % y señaló que Guárico representaba el 40 % de la producción cerealera de ese ciclo, con 235.000 hectáreas vinculadas a la actividad.
Estas cifras fueron presentadas como parte del seguimiento oficial de la campaña y deben entenderse como datos comunicados por las autoridades, no como resultados definitivos de una cosecha concluida.
El estado Guárico ocupa un lugar destacado dentro de la agricultura cerealera venezolana, tanto por la producción de arroz como por la de maíz. Sus explotaciones forman parte de un circuito que necesita coordinar las labores de cosecha, transporte, almacenamiento y comercialización.
En septiembre, Mundo Agropecuario informó sobre las proyecciones de la cosecha arrocera venezolana de 2026, con especial atención a las áreas productoras de Portuguesa y Guárico. La revisión del sistema de riego aporta ahora un elemento distinto: las condiciones de infraestructura necesarias para sostener las próximas siembras.
La cosecha actual y la próxima siembra requieren decisiones diferentes
Mientras la recolección de invierno se concentra en retirar el grano de los campos y trasladarlo hacia los centros de recepción, la preparación del ciclo norte-verano exige evaluar anticipadamente los recursos disponibles para establecer nuevas plantaciones.
En la fase de cosecha, las principales necesidades operativas incluyen maquinaria, transporte, recepción y almacenamiento. En cambio, antes de sembrar arroz bajo riego es indispensable conocer la capacidad del sistema para suministrar agua durante el desarrollo del cultivo.
La coordinación entre agricultores, transportistas, silos y agroindustria fue señalada por el ministro como un componente esencial de la recolección nacional. Esa misma articulación adquiere otra dimensión cuando los productores deben definir superficies de siembra en función de la disponibilidad hídrica.
La campaña cerealera también se desarrolla en un contexto de preocupaciones comerciales. Mundo Agropecuario documentó previamente las advertencias de los productores sobre el impacto de las importaciones en la venta de arroz y maíz nacionales, una cuestión diferente del manejo del agua, pero igualmente relevante para las decisiones de producción.
La preparación hídrica será determinante para el ciclo norte-verano
La inspección del Sistema de Riego Río Guárico pone el foco en una etapa previa a la siembra que puede condicionar el funcionamiento de numerosas explotaciones agrícolas. La evaluación del embalse y el mantenimiento de la red de distribución buscan reducir los riesgos operativos antes de que comience la nueva campaña.
Por el momento, la información divulgada confirma la realización de la inspección y el objetivo de acondicionar la infraestructura, pero no ofrece un balance final sobre la cantidad de agua disponible, las obras completadas o la superficie autorizada para el próximo ciclo.
La situación de Guárico también se relaciona con el avance de la cosecha nacional de maíz del ciclo invierno 2026, que comparte con el arroz parte de la infraestructura logística y de comercialización de los principales corredores cerealeros venezolanos.
Los próximos balances técnicos del sistema de riego serán necesarios para conocer con mayor precisión las condiciones en que los agricultores podrán establecer sus cultivos de arroz durante el ciclo norte-verano.
Fuente referencial:
Contrapunto: Recolección de cereales del ciclo invierno avanza 20 %, informó el ministro Padrino López, 8 de octubre de 2026


