La llegada de una nueva formulación de moxidectina al mercado estadounidense vuelve a poner el foco en cómo controlar parásitos del ganado sin deteriorar la fauna que recicla el estiércol en los pastizales
Redactor: Camila Herrera R.
Editor: Eduardo Schmitz
La sanidad del ganado y la conservación de la vida de los pastizales están empezando a converger en el desarrollo y la elección de medicamentos veterinarios. La reciente incorporación en Estados Unidos de MoxiSolv Pour-On, un antiparasitario tópico para bovinos basado en moxidectina, ha reactivado el interés por tratamientos capaces de combatir parásitos internos y externos reduciendo al mismo tiempo el impacto sobre los escarabajos peloteros que viven y se reproducen en el estiércol.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) aprobó el 10 de agosto de 2026 MoxiSolv Pour-On para bovinos de carne y leche. El producto de Bimeda Animal Health contiene moxidectina y está indicado contra diversos nematodos gastrointestinales, gusanos pulmonares, larvas de moscas, ácaros, piojos y moscas de los cuernos. La compañía anunció su disponibilidad comercial en septiembre como la primera alternativa bioequivalente aprobada por la FDA a Cydectin Pour-On.
La novedad tiene una dimensión que trasciende el control parasitario. Los escarabajos coprófagos cumplen funciones importantes en las explotaciones de pastoreo al fragmentar, transportar y enterrar las heces del ganado. Ese trabajo devuelve nutrientes al terreno, acelera la desaparición de las bostas y modifica el hábitat donde pueden desarrollarse otros organismos asociados al estiércol.
El escarabajo pelotero convierte el estiércol en un recurso
Para una explotación ganadera, una deposición bovina no representa únicamente un residuo. Una comunidad activa de insectos coprófagos puede incorporarla progresivamente al suelo y favorecer el reciclaje de nutrientes. Como ha explicado anteriormente Mundo Agropecuario, los escarabajos peloteros distribuyen y entierran el estiércol fresco y contribuyen al funcionamiento del ecosistema del pastizal.
La actividad de estos insectos también puede reducir el tiempo durante el cual las heces permanecen intactas sobre el terreno. Esto resulta relevante porque el ganado suele evitar la vegetación inmediatamente próxima a las bostas y porque el estiércol constituye un ambiente de desarrollo para diferentes organismos, incluidos algunos relacionados con problemas parasitarios.
La información difundida sobre esta tendencia sitúa en más de 2.000 millones de dólares anuales el valor económico atribuido al trabajo de los escarabajos coprófagos en los sistemas ganaderos de Estados Unidos, considerando servicios como la eliminación natural del estiércol y sus efectos sobre los pastizales. La cifra debe entenderse como una estimación del valor de esos servicios ecosistémicos y no como un ingreso directo para los productores.
Los residuos de antiparasitarios llegan al estiércol
El problema aparece porque algunos principios activos utilizados para controlar parásitos del ganado se eliminan parcialmente a través de las heces. Una vez depositados en el pastizal, esos residuos pueden entrar en contacto con insectos que utilizan el estiércol para alimentarse o reproducirse.
Entre los medicamentos más estudiados se encuentran las lactonas macrocíclicas. En este grupo figuran avermectinas como la ivermectina, la doramectina y la eprinomectina, además de la moxidectina, perteneciente a las milbemicinas. Son compuestos de gran importancia veterinaria, pero no presentan exactamente el mismo perfil ecotoxicológico para la fauna coprófaga.
El problema no es únicamente teórico. En otros sistemas pecuarios se ha advertido que el uso de ivermectina puede exponer a escarabajos estercoleros que entran en contacto con las heces de animales tratados, mostrando cómo una decisión sanitaria puede extender sus efectos hacia organismos que no constituyen el objetivo del medicamento.
Moxidectina e ivermectina no tienen el mismo impacto
La literatura científica disponible muestra diferencias entre los distintos antiparasitarios. Una revisión sobre los efectos de las lactonas macrocíclicas en insectos asociados al estiércol encontró que la moxidectina tendía a presentar un impacto menor sobre estas comunidades que la ivermectina, la doramectina y la eprinomectina en varios de los estudios comparativos examinados.
Experimentos realizados con diferentes especies de escarabajos también han registrado una mayor sensibilidad a residuos de ivermectina que a moxidectina. Algunos trabajos no encontraron efectos significativos de la moxidectina sobre la supervivencia o el desarrollo de determinadas especies bajo las condiciones ensayadas, mientras que otros sí detectaron efectos sobre algunos organismos coprófagos. Por ello, describir un producto como más compatible con los escarabajos no equivale a afirmar que cualquier uso de moxidectina sea completamente inocuo para toda la fauna del estiércol.
Esta distinción resulta especialmente importante porque una investigación reciente reseñada por Mundo Agropecuario mostró que la moxidectina también puede producir efectos indirectos en redes ecológicas terrestres. La elección de un principio activo debe considerar, por tanto, su eficacia veterinaria, dosis, formulación, vía de administración y consecuencias ambientales conocidas.
Un nuevo producto para bovinos de carne y leche
MoxiSolv Pour-On contiene 0,5 % de moxidectina y se aplica tópicamente. Está autorizado en Estados Unidos para bovinos de carne y leche de diferentes edades, incluidas vacas lecheras en producción. Su etiqueta contempla el tratamiento y control de una amplia relación de parásitos gastrointestinales y externos.
La autorización de la FDA establece además períodos específicos de protección frente a determinadas reinfecciones: 14 días para Haemonchus placei, 28 días para Oesophagostomum radiatum y Ostertagia ostertagi, y 42 días para el gusano pulmonar Dictyocaulus viviparus.
Bimeda destaca la compatibilidad de la moxidectina con los escarabajos coprófagos como una característica ambiental del producto. Sin embargo, la aprobación de la FDA corresponde a su condición de medicamento veterinario bioequivalente y a sus indicaciones autorizadas; no debe interpretarse por sí misma como una certificación regulatoria general de ausencia de impacto sobre todos los organismos del pastizal.
El control de parásitos también puede apoyarse en el manejo
La reducción de los efectos ambientales de los medicamentos no implica abandonar el control de parásitos, que continúa siendo necesario para proteger la salud y productividad del ganado. El desafío consiste en integrar los tratamientos farmacológicos con decisiones de manejo que eviten aplicaciones innecesarias y reduzcan la presión parasitaria.
Algunas explotaciones han recurrido al movimiento frecuente de los animales y a especies forrajeras con propiedades antihelmínticas. Una experiencia publicada anteriormente mostró cómo el manejo rotacional y las pasturas antihelmínticas pueden reducir la dependencia de medicamentos en ganado lechero, al tiempo que favorecen la recuperación de lombrices y escarabajos coprófagos.
Estas estrategias no sustituyen automáticamente el diagnóstico veterinario ni son aplicables de la misma manera a todas las explotaciones. La carga parasitaria, el clima, la resistencia a los antihelmínticos, la edad de los animales y el sistema de pastoreo condicionan las decisiones sanitarias.
La biodiversidad se incorpora al manejo del pastizal
La protección de los escarabajos peloteros se inserta en una discusión más amplia sobre la función de la biodiversidad dentro de los sistemas ganaderos. Los artrópodos, microorganismos y otros organismos del suelo intervienen en procesos que van desde la descomposición de materia orgánica hasta el reciclaje de nutrientes.
La intensidad del pastoreo también influye sobre estas comunidades. Investigaciones en explotaciones europeas han encontrado que el pastoreo bovino de menor intensidad puede favorecer la biodiversidad de artrópodos, reforzando la idea de que la productividad del ganado y el funcionamiento ecológico de las pasturas no deben evaluarse como componentes completamente separados.
En sistemas regenerativos, el estiércol y la orina forman parte del retorno de nutrientes al terreno. Experiencias en zonas áridas han documentado cómo la concentración planificada del ganado puede redistribuir residuos animales y materia vegetal sobre suelos degradados. Para que esos procesos funcionen, la actividad biológica encargada de transformar los residuos constituye una pieza relevante.
La sanidad animal entra en una lógica de ecosistema
El creciente interés por antiparasitarios con menor impacto sobre organismos no objetivo refleja una ampliación del concepto de sanidad ganadera. La eficacia contra nematodos, ácaros, piojos o moscas continúa siendo el objetivo inmediato del tratamiento, pero la permanencia de los residuos en las heces obliga a considerar también lo que sucede después de que el medicamento abandona al animal.
En ese escenario, los escarabajos peloteros adquieren importancia económica y agronómica porque realizan gratuitamente una parte del procesamiento del estiércol. Mantener poblaciones funcionales puede contribuir al reciclaje de nutrientes y a la dinámica del pastizal, aunque la magnitud de esos beneficios depende de las especies presentes, el clima, el suelo y el sistema de producción.
La evidencia disponible tampoco permite clasificar todos los antiparasitarios de manera absoluta entre productos “buenos” y “malos” para el ecosistema. Los efectos varían según el principio activo, concentración, formulación, momento posterior al tratamiento y especie de insecto estudiada. La tendencia hacia medicamentos de menor impacto debe acompañarse, por tanto, de control veterinario responsable y de una gestión del pastoreo que conserve los organismos encargados de transformar el estiércol.
Fuentes referenciales:
AgroXXI
Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos
Bimeda USA
Onderstepoort Journal of Veterinary Research


