Las DJVE de la campaña 2026/27 alcanzan 941.000 toneladas de maíz y superan por estrecho margen al trigo, mientras crece la contratación anticipada para embarques de 2027
Redactor: Santiago Duarte
Editor: Eduardo Schmitz
Argentina está registrando un inusual adelantamiento comercial del maíz de la campaña 2026/27 cuando la siembra temprana del nuevo ciclo apenas comienza. Las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) del cereal suman 941.000 toneladas y superan ligeramente las 940.000 toneladas declaradas para el trigo de la misma campaña, pese a que faltan alrededor de dos meses para el inicio de la cosecha triguera.
El movimiento refleja el interés de compradores y operadores por asegurar cereal argentino con varios meses de anticipación en un mercado internacional condicionado por la incertidumbre sobre la capacidad exportadora de Ucrania y las dificultades que afectan al comercio de granos en la región del Mar Negro.
La aceleración confirma una tendencia que ya se había hecho visible semanas atrás. A finales de agosto se habían registrado 686.000 toneladas de maíz 2026/27, un volumen que mostraba una contratación extraordinariamente temprana. Mundo Agropecuario analizó entonces cómo Argentina comenzó a anticipar ventas de maíz de la campaña 2026/27 ante la búsqueda internacional de proveedores alternativos.
Casi medio millón de toneladas se reservaron para julio de 2027
Uno de los datos más significativos es el calendario de los compromisos comerciales. Del total registrado para la nueva campaña, 491.000 toneladas de maíz tienen previsto su embarque en julio de 2027. Se trata de operaciones concertadas con una anticipación considerable respecto de la disponibilidad efectiva del grano.
La campaña comercial argentina 2026/27 del maíz comenzará en marzo de 2027. La presencia de compromisos importantes para julio indica que parte de la demanda no se concentra exclusivamente en la llegada del maíz temprano, sino que también busca asegurar suministros para una etapa posterior del ciclo comercial.
El protagonismo del cereal dentro de las ventas externas no es nuevo. Durante el primer semestre de 2026, el maíz desplazó a la soja y lideró las ventas externas del agro argentino, con 23 millones de toneladas declaradas mediante DJVE y una participación del 44 % entre los principales complejos agroindustriales analizados.
La incertidumbre en Ucrania modifica las decisiones comerciales
El adelantamiento de las operaciones se produce en un escenario de preocupación por la oferta procedente de Ucrania. Las dificultades logísticas derivadas de la guerra con Rusia han incrementado la incertidumbre sobre la capacidad del país para cosechar, transportar y exportar una parte de su producción.
El Mar Negro es una vía estratégica para el comercio mundial de cereales. Las alteraciones de las rutas marítimas, la infraestructura portuaria y los movimientos de mercadería pueden trasladarse rápidamente a las cotizaciones internacionales y estimular a importadores y operadores a diversificar sus proveedores.
La tensión regional ya venía influyendo en los mercados. Durante julio, los riesgos logísticos del Mar Negro se combinaron con problemas climáticos para impulsar los precios del trigo y el maíz, en un escenario donde Rusia y Ucrania continúan teniendo un peso considerable en la oferta mundial de cereales.
La situación también afecta al trigo. Rusia busca conservar su liderazgo mundial en las exportaciones del cereal mediante rutas y mecanismos alternativos frente a las interrupciones logísticas. Ese escenario fue analizado recientemente al abordar los esfuerzos de Rusia para sostener sus exportaciones de trigo durante la campaña 2026/27.
Los futuros de julio ganan protagonismo en Argentina
La anticipación comercial también aparece en el mercado de futuros. En A3 Mercados se negoció un volumen mayor de contratos de Maíz Rosario Julio 2027 que de la posición Abril 2027, un comportamiento poco habitual para esta etapa del calendario agrícola.
Las posiciones Abril 2027 y Julio 2027 finalizaron el lunes 21 de septiembre con valores promedio de 209 y 205,8 dólares por tonelada, respectivamente. Un año antes, los contratos equivalentes para el maíz temprano y tardío se situaban en 177,5 y 172,5 dólares por tonelada.
La comparación representa incrementos de aproximadamente 17,7 % para la posición equivalente al maíz temprano y 19,3 % para la correspondiente al tardío. Al mismo tiempo, la diferencia entre ambas posiciones se redujo: la brecha entre abril y julio se sitúa alrededor del 1,5 %, frente al 2,9 % registrado un año atrás.
El crecimiento del interés abierto tanto en contratos de la cosecha actual como de la próxima campaña sugiere una mayor utilización del mercado para coberturas de precios. Para productores y empresas comerciales, estas herramientas permiten fijar o proteger valores con anticipación frente a eventuales variaciones del mercado internacional.
El maíz también domina las declaraciones de la campaña actual
El dinamismo no se limita al ciclo 2026/27. Durante septiembre se declararon DJVE por 5,11 millones de toneladas de maíz de la campaña 2025/26. La cifra supera ampliamente las 2,8 millones de toneladas correspondientes a harina de soja, el segundo producto agroindustrial con mayor volumen declarado durante el periodo considerado.
Este comportamiento se desarrolla después de un primer semestre especialmente activo para el comercio agroindustrial argentino. Entre enero y junio, el país exportó más de 60,7 millones de toneladas de granos y derivados industriales, el mayor volumen registrado para ese periodo. El récord exportador del agro argentino estuvo acompañado por una fuerte participación del maíz, el trigo y el girasol.
La nueva campaña puede reforzar esa posición si las condiciones productivas acompañan. Las primeras labores de maíz temprano están comenzando y todavía quedan meses decisivos en materia de lluvias, temperaturas y desarrollo de los cultivos, por lo que los compromisos comerciales actuales no deben confundirse con producción ya obtenida.
Argentina gana espacio en el mercado mundial del maíz
El interés anticipado coincide con expectativas de una elevada oferta exportable argentina. Las proyecciones disponibles sitúan al país en condiciones de aumentar su participación en el mercado mundial y eventualmente desplazar a Brasil del segundo lugar entre los mayores exportadores, detrás de Estados Unidos.
Las estimaciones manejadas para el nuevo escenario comercial contemplan ventas externas argentinas superiores a 45 millones de toneladas, frente a alrededor de 42 millones para Brasil. En el mercado brasileño, el crecimiento del consumo interno para bioetanol y producción animal está absorbiendo una parte cada vez mayor de la cosecha.
Este cambio en la competencia sudamericana fue analizado recientemente en las proyecciones que sitúan a Argentina camino al segundo puesto mundial en exportaciones de maíz. La incertidumbre del Mar Negro añade ahora un factor adicional que puede favorecer la búsqueda de suministros argentinos.
El trigo conserva una posición exportadora relevante
Que el maíz haya superado por un margen de apenas 1.000 toneladas las DJVE del trigo 2026/27 no implica una pérdida estructural de importancia del cereal de invierno. El trigo argentino llega al nuevo ciclo después de una campaña anterior caracterizada por una amplia oferta y una fuerte presencia en mercados internacionales.
La diferencia reside principalmente en el grado de anticipación. Con la cosecha de trigo 2026/27 más próxima que la de maíz, sería esperable que el cereal de invierno concentrara inicialmente un mayor volumen de compromisos. El hecho de que el maíz lo haya alcanzado y superado constituye, por ello, una señal del interés comercial que está generando la nueva cosecha gruesa.
Los próximos meses permitirán observar cómo evoluciona la relación entre ambos cereales a medida que avance la cosecha de trigo y progrese la siembra del maíz. La situación productiva de Ucrania, las condiciones logísticas del Mar Negro y las cotizaciones internacionales serán factores determinantes para el ritmo con el que exportadores e importadores continúen asegurando mercadería argentina.
Fuente referencial:
Bichos de Campo


