Las ventas externas podrían superar los 45 millones de toneladas, mientras el creciente consumo de maíz para bioetanol y producción animal reduce el saldo exportable de Brasil
Redactor: Valentina Ríos
Editor: Eduardo Schmitz
Argentina se encamina a ocupar el segundo lugar entre los mayores exportadores mundiales de maíz, detrás de Estados Unidos, en un escenario en el que las proyecciones sitúan sus ventas externas por encima de 45 millones de toneladas, frente a unos 42 millones previstas para Brasil. El cambio se produce mientras la abundante oferta argentina coincide con un fuerte crecimiento del consumo interno brasileño, particularmente para la producción de bioetanol y proteínas animales.
La posibilidad de superar a Brasil consolida el protagonismo que el cereal ha adquirido durante 2026 dentro del comercio agropecuario argentino. En los primeros seis meses del año, el maíz ya había desplazado a la soja como principal complejo por volumen de ventas externas declaradas, con 23 millones de toneladas registradas mediante Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE).
Las proyecciones internacionales han reforzado esa tendencia. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) ha ubicado las exportaciones argentinas en torno a 45 millones de toneladas, volumen suficiente para superar las ventas brasileñas previstas y modificar la posición relativa de los dos grandes productores sudamericanos dentro del comercio mundial del cereal.
Argentina acelera el ritmo de sus exportaciones
El avance argentino no depende solamente de una proyección de cierre de campaña. Los registros comerciales muestran una aceleración concreta de las operaciones. Hacia mediados de septiembre, el país acumulaba aproximadamente 35 millones de toneladas de maíz declaradas para exportación correspondientes a la campaña 2025/26, mientras las compras realizadas por el sector exportador alcanzaban cerca de 39 millones de toneladas.
El movimiento se hizo especialmente visible durante agosto, cuando Argentina más que duplicó sus embarques mensuales de maíz. Las cargas previstas para ese mes alcanzaron alrededor de 6,56 millones de toneladas, frente a 3,22 millones despachadas durante julio, incrementando al mismo tiempo el flujo de camiones y mercadería hacia las terminales del Gran Rosario.
Las DJVE también marcaron un fuerte ritmo durante ese período. A mediados de agosto se habían registrado 6,44 millones de toneladas y posteriormente se sumaron nuevas operaciones que llevaron el volumen mensual a niveles cercanos a ocho millones de toneladas.
Brasil produce más maíz pero también consume más
La evolución brasileña presenta una dinámica diferente. La Companhia Nacional de Abastecimento (Conab) proyecta para la campaña 2026/27 una cosecha de maíz de aproximadamente 148 millones de toneladas, mientras que el USDA utiliza una previsión cercana a 139 millones. En ambos casos, Brasil mantendría una producción muy superior a la argentina.
Sin embargo, una proporción creciente de ese cereal está encontrando destino dentro del propio mercado brasileño. Las previsiones sitúan el consumo interno de Brasil en un récord cercano a 104,8 millones de toneladas, impulsado por la expansión de la industria de bioetanol y por la demanda de las cadenas de producción animal.
Esta diferencia entre producción y disponibilidad exportable muestra por qué el volumen cosechado no determina automáticamente la posición de un país dentro del comercio internacional. Argentina también experimenta una expansión de sus consumos domésticos y ya se ha analizado cómo el consumo interno está modificando la matriz comercial del maíz argentino, aunque actualmente conserva una proporción considerable de la cosecha disponible para los mercados externos.
Mato Grosso transforma más maíz en bioetanol
Mato Grosso ocupa una posición central en el cambio brasileño. El principal estado productor de maíz del país se convirtió también en el mayor polo de producción de etanol elaborado con el cereal, creando una fuente de demanda capaz de absorber una cantidad creciente de la cosecha que anteriormente podía dirigirse hacia los puertos.
Actualmente funcionan más de 14 plantas de etanol de maíz en Mato Grosso y la producción supera los 6.700 millones de litros. El estado consume más de 14 millones de toneladas de maíz anuales y las previsiones del Instituto Mato-grossense de Economia Agropecuária (IMEA) apuntan a una expansión adicional a medida que entren en funcionamiento nuevas instalaciones.
Las estimaciones citadas por el sector sitúan la demanda potencial de esas plantas entre 22 y 27 millones de toneladas anuales. El crecimiento implica una competencia directa entre el uso industrial doméstico y la exportación del cereal.
El proceso no se limita al bioetanol. Las cadenas avícola y porcina también utilizan importantes volúmenes de maíz para alimentación animal. La combinación de biocombustibles y proteínas animales permite a Brasil transformar una proporción mayor del grano dentro del país, pero al mismo tiempo reduce la cantidad disponible para competir en el mercado exportador.
Una cosecha abundante sostiene la oferta argentina
Argentina llega a este escenario con una disponibilidad excepcional de cereal. Las estimaciones nacionales para la campaña 2025/26 han llegado a situar la producción argentina de maíz en un récord de 71,5 millones de toneladas, aunque las cifras pueden variar según la metodología y el organismo que realice el cálculo.
El USDA utiliza estimaciones diferentes para producción y comercio, pero coincide en señalar una elevada capacidad exportadora argentina. La combinación de volumen disponible, competitividad de precios y demanda internacional está permitiendo colocar cantidades importantes en diferentes mercados.
El fortalecimiento comercial también llega mientras comienza a definirse la campaña 2026/27. Las condiciones climáticas serán decisivas para determinar si Argentina puede sostener una oferta elevada, especialmente porque gran parte del cultivo se produce en secano y depende de la distribución de las precipitaciones.
En ese sentido, el fortalecimiento de El Niño ha mejorado las perspectivas agrícolas para el maíz argentino en 2026/27, aunque el fenómeno no garantiza lluvias suficientes en todos los lotes ni elimina los riesgos asociados con excesos o déficits regionales.
Nuevos compradores amplían el mercado del maíz argentino
La disponibilidad de cereal está acompañada por una diversificación de los destinos. Los países del norte de África han ganado importancia en las operaciones argentinas, en parte dentro de un mercado internacional afectado por las dificultades que enfrenta Ucrania para mantener regularmente sus flujos comerciales a través del Mar Negro.
Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y del Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC), señaló que el maíz argentino mantiene una posición competitiva tanto por precio como por volumen y destacó la demanda procedente del norte africano.
China representa otro frente de expansión. Durante 2026, las compras chinas de maíz argentino superaron las 600.000 toneladas desde abril, después de años en los que la presencia del cereal argentino en ese mercado había sido prácticamente inexistente.
La apertura de nuevos compradores permite distribuir la oferta entre más destinos y disminuye la dependencia de mercados tradicionales. También aumenta las exigencias sobre logística, almacenamiento y capacidad portuaria, especialmente durante los meses en los que coinciden elevados volúmenes de comercialización.
El segundo puesto depende del cierre efectivo de las exportaciones
Las cifras disponibles describen una proyección y no un resultado definitivo. Para que Argentina cierre efectivamente como segundo exportador mundial será necesario que los volúmenes previstos se materialicen en embarques y que las ventas de Brasil se mantengan dentro de los niveles actualmente proyectados.
Las estimaciones pueden modificarse por cambios en las cosechas, precios internacionales, demanda de los compradores, logística, políticas comerciales o variaciones del consumo interno. Brasil, además, continúa siendo uno de los mayores productores mundiales y dispone de capacidad para alterar su saldo exportable en función de la evolución de su mercado doméstico.
Argentina, entretanto, llega al tramo final con un flujo comercial elevado. las ventas argentinas de maíz ya habían alcanzado niveles récord durante agosto, cuando las proyecciones comenzaron a señalar con mayor claridad la posibilidad de recuperar el segundo lugar mundial detrás de Estados Unidos.
El eventual cambio en la clasificación internacional reflejaría dos procesos simultáneos: una Argentina con abundante oferta y mayor presencia en los mercados externos, y un Brasil que utiliza cantidades crecientes de su producción para generar bioetanol, carne de cerdo, carne aviar y otros productos dentro de su propia economía. Más que una reducción de la capacidad productiva brasileña, la diferencia se explica por el destino que cada país está dando a su cosecha.
Fuentes referenciales:
La Nación
Bolsa de Comercio de Rosario – Reporte mensual del USDA
Departamento de Agricultura de Estados Unidos – Grain and Feed Annual Brazil


