Agricultura

India amplía su apuesta por la agricultura natural para recuperar los suelos

Publicado el 02/11/2026 ·

Un programa nacional incorpora a más de 1,8 millones de agricultores y promueve el uso de recursos biológicos locales para reducir los costes de producción y la dependencia de insumos químicos.


Redacción: Redacción Mundo Agropecuario – Editor: Eduardo Schmitz

India está ampliando una de sus principales iniciativas de transformación agrícola mediante la incorporación de productores a sistemas de cultivo basados en procesos naturales, aprovechamiento de recursos disponibles en las explotaciones y recuperación de la fertilidad del suelo. La estrategia busca reducir la dependencia de fertilizantes y otros insumos químicos externos, al tiempo que fortalece la capacidad económica de las familias rurales.

La iniciativa se desarrolla mediante la Misión Nacional de Agricultura Natural (National Mission on Natural Farming, NMNF), un programa aprobado por el Gobierno indio en noviembre de 2024 que ha avanzado hacia una implementación territorial de gran escala. Según los datos oficiales publicados el 24 de marzo de 2026, el programa había incorporado a 1,819 millones de agricultores y organizado 18.786 agrupaciones productivas que abarcaban unas 880.000 hectáreas al 5 de marzo.

El objetivo no consiste únicamente en modificar las prácticas de fertilización. Las autoridades pretenden impulsar un sistema de producción que integre cultivos, ganadería, microorganismos del suelo y aprovechamiento de residuos orgánicos, con una participación directa de las comunidades agrícolas.

Una transformación agrícola apoyada en millones de pequeños productores

La misión cuenta con una asignación presupuestaria inicial de 24.810 millones de rupias, equivalentes a 2.481 crore en la numeración india. De ese presupuesto, 15.840 millones corresponden al Gobierno central y 8.970 millones a los gobiernos estatales, de acuerdo con el esquema financiero aprobado originalmente.

El programa fue diseñado para extender las prácticas de agricultura natural mediante agrupaciones territoriales, parcelas demostrativas, capacitación técnica y redes de agricultores que puedan compartir experiencias de manejo.

Sus objetivos iniciales contemplaban organizar 15.000 agrupaciones en aproximadamente 750.000 hectáreas y facilitar que hasta diez millones de agricultores conocieran estas prácticas. Las cifras oficiales de marzo de 2026 muestran que la superficie incorporada y el número de agrupaciones ya superaban esas referencias iniciales.

Sin embargo, la incorporación administrativa de productores y superficies no significa necesariamente que todas las explotaciones hayan completado la transición ni que sus resultados productivos estén comprobados. La evolución de los rendimientos, los costes y las condiciones del suelo deberá evaluarse durante la aplicación del programa.

Bioinsumos, materia orgánica y ganadería integrada

La propuesta india se apoya en métodos que buscan aprovechar los ciclos biológicos dentro de las explotaciones agrícolas. Entre las prácticas promovidas figuran el reciclaje de biomasa, la cobertura del suelo con residuos vegetales, la diversificación de cultivos y la utilización de preparados elaborados con materiales disponibles localmente.

Una parte importante del modelo incorpora el uso de estiércol y otros subproductos ganaderos para preparar insumos destinados al manejo de semillas, suelos y cultivos. Entre ellos se encuentran formulaciones tradicionales conocidas como Jeevamrit y Beejamrit, utilizadas en diferentes modalidades de agricultura natural india.

Estas prácticas forman parte de un enfoque que reconoce la importancia de la actividad biológica del suelo. La presencia de comunidades microbianas funcionales influye en la transformación de la materia orgánica y la disponibilidad de nutrientes, aunque sus efectos dependen de las condiciones agronómicas y del manejo aplicado.

La relación entre fertilización y actividad biológica también ha sido examinada en investigaciones sobre cómo el exceso de fertilizantes puede alterar microorganismos beneficiosos del suelo, un aspecto relevante para comprender el interés por sistemas que reduzcan la dependencia de determinados insumos externos.

El enfoque de la misión no debe interpretarse como una garantía automática de mejores cosechas. La eficacia de cada práctica depende de factores como el cultivo, la fertilidad inicial, las precipitaciones, la disponibilidad de biomasa y las condiciones locales de producción.

Incentivos económicos para facilitar la transición

Uno de los componentes del programa consiste en proporcionar apoyo económico a los agricultores que comiencen a adoptar estas prácticas.

El esquema contempla un incentivo de 4.000 rupias por acre y año durante dos años, limitado a un acre por productor. Este apoyo está destinado a facilitar actividades como la capacitación, la preparación de insumos naturales y el mantenimiento de componentes ganaderos relacionados con el sistema productivo.

La reducción de gastos constituye uno de los principales argumentos de la iniciativa. Cuando una explotación consigue producir parte de sus insumos con recursos propios, puede disminuir determinadas compras externas. No obstante, el ahorro efectivo debe compararse con el trabajo adicional, los materiales necesarios y las posibles variaciones del rendimiento agrícola.

La dimensión económica de la recuperación del suelo también aparece en experiencias internacionales. En Europa, diferentes proyectos han estudiado cómo la restauración de los suelos puede generar beneficios productivos y financieros, siempre que las medidas se adapten a las características de cada explotación.

Centros de bioinsumos y formación para las comunidades rurales

La estrategia india contempla establecer hasta 10.000 centros de recursos de bioinsumos para facilitar el acceso de los agricultores a materiales y conocimientos relacionados con la producción natural.

Estos centros forman parte de una red de apoyo que incluye universidades agrícolas, instituciones de investigación, organizaciones de productores y servicios de extensión rural.

El propósito es que la transición no dependa exclusivamente de instrucciones administrativas, sino también de demostraciones prácticas y de la participación de agricultores experimentados que puedan orientar a otros productores.

El Gobierno también impulsa explotaciones modelo y actividades de formación para desarrollar prácticas adaptadas a las diferentes condiciones agroecológicas del país.

La preparación y aplicación de estos recursos exige conocimientos técnicos. En ese sentido, la utilización de bioinsumos para mejorar la fertilidad y la actividad biológica del suelo constituye una línea de manejo que requiere considerar las características de los materiales y las necesidades nutricionales de cada cultivo.

La recuperación del suelo como objetivo productivo

La degradación de los suelos agrícolas es una preocupación que va más allá de India. La pérdida de materia orgánica, la erosión y los desequilibrios nutricionales pueden comprometer la capacidad de las explotaciones para mantener cosechas estables.

La misión india intenta abordar estos problemas mediante prácticas que favorezcan la cobertura del terreno, el reciclaje de nutrientes y la integración de distintas actividades agrícolas.

Uno de los aspectos fundamentales será comprobar si las medidas permiten mejorar de manera sostenida las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo, sin generar pérdidas productivas que afecten la seguridad económica de los agricultores.

La investigación agronómica ofrece herramientas para realizar ese seguimiento. Por ejemplo, estudios recientes han identificado indicadores microbianos capaces de anticipar cambios en el carbono de los suelos agrícolas, lo que puede contribuir a evaluar los efectos de diferentes prácticas de manejo.

Un modelo que deberá demostrar resultados en el campo

La expansión de la agricultura natural india plantea un desafío importante: trasladar los objetivos de sostenibilidad a resultados verificables en explotaciones con condiciones climáticas, económicas y productivas muy diferentes.

La disponibilidad de residuos orgánicos y ganado, la necesidad de mano de obra, el acceso a capacitación y la comercialización de las cosechas pueden influir considerablemente en la adopción del modelo.

Por ello, además del número de agricultores inscritos, será necesario conocer la evolución de los rendimientos por hectárea, los costes netos de producción, los ingresos familiares y los indicadores de fertilidad del suelo.

La experiencia internacional también muestra que las prácticas regenerativas no producen resultados idénticos en todas las regiones. Investigaciones realizadas en Europa han señalado que la viabilidad económica y ambiental depende de los recursos y las condiciones específicas de cada finca.

En India, la misión combina financiación pública, conocimientos agrícolas tradicionales, asistencia técnica e investigación aplicada. Su dimensión territorial convierte al programa en una experiencia relevante para observar cómo puede organizarse una transición agrícola con participación de numerosos pequeños productores.

Los próximos resultados de campo permitirán determinar en qué condiciones estas prácticas consiguen reducir gastos, conservar la productividad y recuperar las propiedades del suelo, tres objetivos centrales para la continuidad económica de las explotaciones rurales.

Fuentes referenciales: AgroXXI Ministerio de Agricultura y Bienestar de los Agricultores de India, comunicado del 24 de marzo de 2026 NITI Aayog, guía de capacitación sobre agricultura natural Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO)