Una investigación publicada en octubre de 2026 encontró casi un 30 % menos de biomasa radicular superficial en bosques de pinos sometidos al pastoreo de renos. El estudio aporta nuevos datos sobre cómo los herbívoros modifican la vegetación y las condiciones del suelo.
Redacción: Redacción Mundo Agropecuario
Editor: Eduardo Schmitz
El pastoreo de renos puede modificar considerablemente el desarrollo de las raíces de las plantas en los bosques boreales del norte de Finlandia. Una investigación de la Universidad de Oulu, publicada en octubre de 2026 en la revista científica Oikos, encontró que las áreas frecuentadas por estos animales presentaban casi un 30 % menos de biomasa de raíces superficiales que los sectores donde el pastoreo había sido excluido durante décadas.
El hallazgo revela que los efectos de los animales herbívoros no se limitan a la vegetación visible. También alcanzan las estructuras subterráneas mediante las cuales árboles y plantas absorben agua y nutrientes, participan en el almacenamiento de carbono y mantienen distintos procesos biológicos del suelo.
La investigación, encabezada por Johannes Cunow y otros especialistas, examinó bosques secos de pino en la región septentrional de Finlandia. Los resultados permiten comprender mejor cómo una actividad tradicional como la cría de renos puede influir en el funcionamiento de los ecosistemas utilizados para el pastoreo.
Compararon bosques pastoreados con áreas protegidas durante décadas
Los investigadores recogieron muestras de suelo en tres localidades del norte finlandés: Angeli, Raja-Jooseppi y Kätkäsuvanto. El trabajo incluyó terrenos utilizados por renos y sectores cercados donde estos animales habían permanecido excluidos durante períodos de entre 50 y 100 años.
Esta comparación permitió estudiar diferencias asociadas con una exposición prolongada al pastoreo, en lugar de limitar el análisis a los efectos inmediatos del consumo de vegetación.
Las muestras fueron divididas en secciones de cinco centímetros hasta alcanzar una profundidad de 25 centímetros. Posteriormente, el equipo separó las raíces finas y gruesas mediante lavado y examinó su masa, longitud, diámetro y ramificación.
También registraron la cobertura de líquenes, la abundancia de arbustos bajos y las condiciones de temperatura y humedad del suelo.
El procedimiento permitió relacionar las diferencias observadas en las raíces con otras características del ambiente, aunque no demuestra que todos los cambios respondan a un único mecanismo.
Las raíces más cercanas a la superficie resultaron especialmente afectadas
La diferencia más destacada apareció en los primeros cinco centímetros del suelo, una franja donde se concentra una proporción importante de las raíces de la vegetación estudiada.
En los sectores pastoreados, la biomasa radicular superficial fue casi un 30 % inferior a la registrada en los bosques sin acceso de renos.
Los científicos observaron, además, modificaciones en la forma de las raíces. En las áreas sometidas al pastoreo, estas tendían a ser más cortas, gruesas y menos ramificadas.
Según los investigadores, estas características podrían indicar una menor capacidad estructural para explorar el suelo en busca de agua y nutrientes. Sin embargo, el estudio no establece que todas las plantas experimenten necesariamente una reducción equivalente en su absorción efectiva de recursos.
Las diferencias podrían estar relacionadas tanto con respuestas de las propias plantas a las condiciones ambientales como con cambios en la composición de las especies presentes.
La investigación identificó una menor presencia de determinadas plantas del sotobosque, entre ellas el arándano rojo y la camarina negra, cuyas raíces suelen ser finas y muy ramificadas.
La desaparición de líquenes modifica las temperaturas del suelo
Uno de los mecanismos propuestos por el equipo científico está relacionado con la cobertura de líquenes, que constituye un componente característico de numerosos bosques boreales y también forma parte de la alimentación de los renos.
El pastoreo reduce esa cubierta vegetal, que normalmente funciona como una capa aislante entre la atmósfera y el suelo.
Cuando los líquenes disminuyen, la superficie queda más expuesta a las variaciones térmicas, especialmente durante el invierno.
En las áreas pastoreadas, los investigadores registraron temperaturas del suelo que descendieron hasta aproximadamente diez grados centígrados bajo cero. En cambio, en los sectores protegidos del pastoreo, las temperaturas mínimas rara vez alcanzaron los cinco grados bajo cero.
La investigadora posdoctoral Maria Väisänen, de la Universidad de Oulu, señaló que el frío invernal y los posibles daños ocasionados por las heladas podrían ayudar a explicar la menor cantidad de raíces.
El pisoteo de los animales también podría contribuir a las alteraciones observadas, aunque su importancia relativa deberá evaluarse con investigaciones adicionales.
El pastoreo tiene efectos diferentes según el ecosistema
Los resultados obtenidos en Finlandia no significan que el pastoreo produzca necesariamente efectos negativos sobre las raíces o el suelo en todos los ambientes.
La respuesta de la vegetación depende de las especies presentes, la intensidad de utilización del terreno, el clima, las características edáficas y el tiempo durante el cual actúan los herbívoros.
Investigaciones anteriores han mostrado que el pastoreo de baja intensidad puede favorecer la biodiversidad en determinadas explotaciones ganaderas, especialmente cuando mantiene una estructura vegetal heterogénea.
Otros estudios han examinado cómo una mayor presión de pastoreo afecta a los pastizales de regiones áridas, donde las respuestas del suelo y la vegetación pueden ser diferentes de las observadas en los bosques boreales.
En consecuencia, las conclusiones del trabajo finlandés deben interpretarse dentro de las condiciones específicas de los bosques de pino estudiados.
Las raíces también intervienen en el almacenamiento de carbono
El interés científico de las modificaciones observadas va más allá de la cantidad de raíces que permanecen en el suelo.
Las raíces vivas incorporan carbono mediante la liberación de compuestos orgánicos, mientras que las raíces muertas pueden contribuir a la formación de materia orgánica subterránea.
Los investigadores explican que, en los bosques de coníferas del norte, las raíces representan una vía importante de transferencia de carbono desde las plantas hacia el suelo.
La cantidad, distribución y estructura de estas raíces pueden influir en la disponibilidad de nutrientes y en la actividad de los microorganismos responsables de transformar la materia orgánica.
Sin embargo, una menor biomasa radicular no permite calcular directamente cuánto carbono pierde o gana un bosque. Para determinar el balance completo es necesario estudiar otros procesos, entre ellos la descomposición, la producción vegetal y los intercambios de carbono con la atmósfera.
La relación entre herbívoros y reservas subterráneas de carbono también se ha investigado en sistemas ganaderos. Un estudio sobre pastizales de montaña del Reino Unido examinó cómo la retirada de animales puede modificar distintas fracciones del carbono edáfico.
Asimismo, los resultados de una investigación sobre pastoreo rotacional y captura de carbono en praderas muestran que el manejo de los herbívoros puede influir en los procesos de acumulación de carbono, aunque mediante mecanismos y condiciones ambientales diferentes.
Qué significa el descubrimiento para la gestión del pastoreo
La cría de renos constituye una actividad tradicional de importancia económica y cultural en las regiones septentrionales de Europa. Su aprovechamiento de bosques y otros espacios naturales depende de la disponibilidad de vegetación durante las distintas estaciones.
El nuevo estudio aporta información sobre una dimensión menos visible de esa relación: los cambios que el pastoreo prolongado puede producir bajo la superficie.
Conocer estos efectos resulta útil para interpretar la evolución de los bosques utilizados por los rebaños y para evaluar las posibles consecuencias de diferentes intensidades de aprovechamiento.
La investigación no propone eliminar el pastoreo de renos ni establece una carga animal óptima para todos los bosques boreales. Tampoco determina que las diferencias observadas deban traducirse automáticamente en restricciones productivas.
Su aportación principal consiste en demostrar que los bosques utilizados por renos presentan diferencias importantes en la cantidad y estructura de las raíces, especialmente en las capas superficiales del suelo.
Los investigadores consideran que estos cambios podrían tener consecuencias para la circulación de nutrientes y carbono en los ecosistemas boreales, una cuestión que requerirá nuevas mediciones para determinar su magnitud.
El trabajo amplía así el conocimiento sobre la interacción entre la ganadería extensiva, la vegetación y los suelos, y muestra que evaluar el efecto del pastoreo exige observar tanto lo que ocurre sobre el terreno como los procesos que se desarrollan debajo de él.
Fuentes referenciales:
Universidad de Oulu — Investigación sobre los efectos del pastoreo de renos en las raíces de los bosques boreales, octubre de 2026
Oikos — Johannes Cunow y colaboradores, Reindeer grazing induces spatial and functional shifts in root systems of boreal pine forests (2026). DOI: 10.1002/oik.12211


