Alimentación animal

La soja tostada mejora la eficiencia alimentaria en novillas

Publicado el 05/10/2026 ·

Un ensayo de la Universidad de Nebraska-Lincoln con 119 animales encontró que la soja entera puede sustituir a los granos de destilería en dietas basadas en ensilaje de maíz, mientras el tostado mejoró la conversión del alimento


Redacción: Redacción Mundo Agropecuario
Editor: Eduardo Schmitz

Investigadores de la Universidad de Nebraska-Lincoln, en Estados Unidos, comprobaron que la soja entera puede utilizarse como una fuente alternativa de proteína y energía para bovinos en crecimiento alimentados principalmente con ensilaje de maíz. En un experimento con 119 vaquillonas cruzadas, la soja cruda produjo un desempeño comparable al de los granos modificados de destilería, mientras que la soja tostada consiguió la mejor eficiencia alimentaria entre las fuentes proteicas evaluadas.

Los resultados forman parte del 2026 Nebraska Beef Cattle Report y fueron divulgados nuevamente el 1 de octubre de 2026 por Nebraska Extension para orientar las decisiones de alimentación de los productores. El trabajo comparó soja entera cruda, soja entera tostada y granos modificados de destilería incorporados en tres proporciones diferentes dentro de dietas que contenían 74 % de ensilaje de maíz sobre base de materia seca.

La investigación no establece que la soja tostada sea siempre la alternativa económicamente más conveniente. El costo y la disponibilidad de cada ingrediente continúan siendo determinantes, pero los resultados muestran que los productores disponen de opciones capaces de mantener el crecimiento cuando los granos de destilería son caros o difíciles de conseguir.

El ensilaje de maíz necesita complementar su aporte de proteína

El ensilaje de maíz constituye una fuente habitual de energía y fibra en dietas de bovinos en crecimiento, pero presenta limitaciones como fuente de proteína metabolizable. Su proteína cruda se sitúa aproximadamente entre 6,5 % y 8,5 %, y una gran proporción es degradable dentro del rumen.

La proteína degradable es aprovechada por los microorganismos ruminales para producir proteína microbiana. Otra fracción, denominada proteína no degradable en rumen, atraviesa ese compartimento y posteriormente puede digerirse en el intestino delgado. Ambas vías contribuyen finalmente a proporcionar al animal la proteína metabolizable necesaria para mantenimiento y crecimiento.

En el ensilaje de maíz, aproximadamente 16 % de la proteína cruda corresponde a proteína no degradable en rumen, según los antecedentes utilizados por el equipo de Nebraska. Por esa razón, las dietas de crecimiento suelen necesitar ingredientes complementarios que aumenten la disponibilidad de proteína para el animal.

La importancia de equilibrar correctamente este tipo de raciones también aparece en sistemas productivos de otros países. El uso del silaje de maíz en la ganadería argentina muestra cómo esta reserva puede sostener recría y engorde, pero necesita combinarse con fuentes de proteína, minerales y otros ingredientes de acuerdo con los requerimientos del rodeo.

El ensayo comparó diez dietas durante 84 días

El experimento utilizó 119 vaquillonas cruzadas con un peso inicial medio cercano a 311 kilogramos. Los animales fueron distribuidos entre diez tratamientos dietarios para comparar tres fuentes de proteína y diferentes niveles de inclusión.

Los investigadores utilizaron soja entera cruda, soja entera tostada y granos modificados de destilería en proporciones equivalentes al 7 %, 14 % y 21 % de la materia seca total de la dieta. Un décimo tratamiento funcionó como control y utilizó maíz rolado en seco y urea.

Todas las dietas contenían 74 % de ensilaje de maíz y 5 % de suplemento sobre base de materia seca. A medida que aumentaba la proporción de soja o granos de destilería, disminuía la cantidad de maíz rolado utilizada en la formulación.

Los tratamientos fueron suministrados durante 84 días y las dietas se formularon para cumplir o superar los requerimientos de proteína metabolizable de las vaquillonas.

La calidad del ensilaje utilizado como base resulta esencial en este tipo de sistemas. Aspectos como humedad, procesamiento del grano, compactación y sellado determinan cuánto valor nutricional conservará el alimento, tal como explica el manejo del maíz destinado a ensilaje y los factores que condicionan su conservación.

La soja tostada modificó la disponibilidad de la proteína

La soja contiene alrededor de 40 % de proteína cruda, pero en el grano sin procesar una parte considerable puede degradarse dentro del rumen. Los investigadores estiman que aproximadamente 20 % de su proteína cruda corresponde a proteína no degradable en rumen.

El tratamiento térmico cambia esa relación. Tostar la soja puede elevar la proporción de proteína no degradable en rumen hasta 50 % o más, permitiendo que una mayor cantidad alcance el intestino delgado.

Este efecto fue una de las razones para comparar directamente el grano crudo y tostado. Los investigadores querían determinar si proteger una mayor proporción de proteína frente a la degradación ruminal se traducía en diferencias medibles en crecimiento y conversión del alimento.

La estrategia resulta especialmente interesante porque la soja aporta simultáneamente proteína y grasa. En Estados Unidos ya existe un creciente interés por utilizar el cultivo directamente en raciones ganaderas: la soja alto oleico está ganando espacio en la alimentación del ganado lechero precisamente por su capacidad para aportar ambos nutrientes dentro de un mismo ingrediente.

Los granos de destilería lograron la mayor ganancia diaria

Las vaquillonas alimentadas con granos modificados de destilería registraron el mayor consumo de materia seca entre las tres fuentes evaluadas. También presentaron una mayor ganancia diaria de peso que los animales alimentados con soja entera cruda, mientras que la soja tostada ocupó una posición intermedia.

Al analizar los niveles de inclusión, el mayor crecimiento apareció cuando cada una de las fuentes proteicas representó 21 % de la materia seca de la dieta.

El grupo que recibió 21 % de granos modificados de destilería alcanzó una ganancia media diaria de 3,09 libras, aproximadamente 1,40 kilogramos. Las vaquillonas con 21 % de soja tostada alcanzaron 2,83 libras diarias, alrededor de 1,28 kilogramos, mientras que las alimentadas con 21 % de soja cruda registraron 2,77 libras, cerca de 1,26 kilogramos por día.

El peso final medio del grupo con 21 % de granos de destilería llegó a 952 libras, aproximadamente 432 kilogramos. Los grupos con 21 % de soja tostada y soja cruda terminaron alrededor de 930 y 922 libras, equivalentes aproximadamente a 422 y 418 kilogramos, respectivamente.

Los investigadores advierten que la respuesta observada con la inclusión del 21 % probablemente no se explica exclusivamente por un mayor suministro de proteína. Como los requerimientos proteicos ya estaban cubiertos, parte de la mejora podría corresponder a la energía adicional aportada por esos ingredientes al desplazar maíz de la ración.

La soja tostada obtuvo la mejor conversión alimentaria

La principal ventaja de la soja tostada apareció al evaluar cuánto alimento necesitaron los animales para ganar peso. Las vaquillonas que recibieron este ingrediente mostraron una mejor conversión que las alimentadas con soja cruda o granos modificados de destilería.

La dieta con 21 % de soja tostada presentó la mejor relación entre consumo y ganancia del ensayo. Los investigadores atribuyen esta respuesta probablemente a la combinación de una mayor proporción de proteína protegida frente a la degradación ruminal y la energía proporcionada por el contenido de grasa y proteína del grano.

El resultado no significa que tostar soja mejore ilimitadamente el desempeño ni que aumentar siempre su inclusión hasta 21 % sea la estrategia óptima. Las dietas fueron formuladas bajo condiciones experimentales específicas y la respuesta económica dependerá del costo del grano, procesamiento, ensilaje y alternativas disponibles en cada explotación.

La calidad de la reserva forrajera también puede modificar el resultado final de una dieta. En sistemas lecheros, por ejemplo, un ensilaje de maíz mal elaborado puede reducir significativamente la productividad del rebaño, aun cuando posteriormente se utilicen suplementos para equilibrar la ración.

La soja cruda también mantuvo un desempeño competitivo

Aunque el tostado mejoró la eficiencia, la soja entera sin tratamiento térmico también mostró resultados relevantes. Los investigadores concluyeron que, considerando conjuntamente la conversión y la ganancia diaria, alimentar con soja cruda dentro de estas dietas produjo un desempeño similar al obtenido con los granos modificados de destilería.

Esta observación amplía las posibilidades para explotaciones que disponen de soja pero no cuentan con infraestructura para realizar un tratamiento térmico. En esos casos, utilizar el grano entero podría convertirse en una alternativa dependiendo de su precio relativo frente a otros suplementos.

Los granos de destilería continúan siendo un ingrediente valioso porque concentran nutrientes después de la producción de etanol y poseen una elevada proporción de proteína no degradable en rumen. En otro sistema productivo, la suplementación de vaquillonas con granos secos de destilería aumentó el espesor de grasa dorsal y mostró una tendencia hacia mayor marmóreo, lo que evidencia que estos subproductos pueden cumplir diferentes funciones según la etapa y formulación de la dieta.

El nuevo ensayo de Nebraska no plantea eliminar este ingrediente. Su objetivo fue comprobar qué alternativas pueden utilizar los productores cuando el precio o la disponibilidad hacen conveniente buscar otra fuente de proteína.

El precio de los ingredientes definirá qué alternativa conviene

Los resultados permiten separar el desempeño biológico de la decisión económica. Los granos modificados de destilería generaron el mayor consumo y las mayores ganancias, mientras que la soja tostada destacó por eficiencia alimentaria. La soja cruda, por su parte, mantuvo un desempeño que los investigadores consideran comparable al de los granos de destilería.

Para trasladar estos resultados a una explotación ganadera es necesario calcular el costo por unidad de nutriente y no únicamente el precio por tonelada de ingrediente. También deben considerarse transporte, almacenamiento, procesamiento de la soja, composición real del ensilaje y valor de la ganancia adicional obtenida.

El tostado incorpora un costo que solo resulta justificable cuando el aumento de eficiencia compensa el procesamiento. De manera similar, los granos de destilería pueden ser muy competitivos cerca de plantas de etanol y perder parte de esa ventaja cuando deben transportarse a largas distancias.

El estudio tampoco evaluó todas las posibles formulaciones comerciales ni pretende establecer una proporción universal. Los autores indican que la elección debe depender de las condiciones económicas y de disponibilidad de cada establecimiento.

El ensayo amplía las opciones para formular dietas de crecimiento

La investigación aporta una referencia concreta para productores que utilizan ensilaje de maíz como base de la alimentación de bovinos en crecimiento. En lugar de depender de una única fuente complementaria, los resultados muestran que la soja puede proporcionar simultáneamente proteína y energía sin comprometer el desempeño observado durante el periodo experimental.

Melissa K. Bausch, Rebecca L. McDermott, Jim C. MacDonald, Pablo L. Loza y Galen E. Erickson participaron en el trabajo desarrollado por la Universidad de Nebraska-Lincoln. El ensayo recibió financiación del Nebraska Soybean Board.

Los datos forman parte de una línea de investigación orientada a ajustar las dietas ganaderas a la disponibilidad real de materias primas. Para el productor, la principal aplicación consiste en disponer de valores experimentales que permitan comparar ingredientes antes de sustituirlos dentro de una ración.

En las condiciones estudiadas, la soja entera cruda logró funcionar como alternativa a los granos de destilería, mientras que el tostado proporcionó una ventaja adicional en eficiencia. La decisión final dependerá de cuánto cuesta producir o adquirir cada ingrediente y de la respuesta económica obtenida por kilogramo de peso ganado.

Fuentes referenciales:
University of Nebraska-Lincoln – 2026 Nebraska Beef Cattle Report
Nebraska Extension – UNL Beef
Journal of Animal Science