Las ventas externas crecieron 10 % interanual en septiembre y alcanzaron US$ 1.398 millones. La soja volvió a liderar el mes, aunque sus ingresos acumulados continúan afectados por la fuerte caída de la cosecha 2025/2026.
Redacción: Redacción Mundo Agropecuario
Editor: Karem Díaz S.
Las exportaciones de bienes de Uruguay volvieron a crecer en septiembre de 2026 después de la fuerte contracción registrada un mes antes. Las solicitudes de exportación, incluidas las operaciones desde zonas francas, alcanzaron US$ 1.398 millones, un incremento de 10 % frente a septiembre de 2025, según el informe mensual de Uruguay XXI.
La recuperación tuvo a la soja como protagonista: la oleaginosa generó US$ 276 millones y volvió a ocupar el primer lugar entre los productos exportados. Sin embargo, el resultado mensual no elimina el impacto de la sequía sobre la campaña agrícola. Entre enero y septiembre, las exportaciones de soja sumaron US$ 832 millones y permanecieron 32 % por debajo del mismo período del año anterior.
La soja exportó US$ 276 millones en septiembre
El comportamiento de septiembre supone un cambio importante frente al resultado de agosto. Las ventas mensuales de soja crecieron 38 % interanual y alcanzaron 631.898 toneladas, con China como destino dominante.
El mercado chino recibió aproximadamente el 87 % de las colocaciones de soja uruguaya durante septiembre. La elevada participación confirma la importancia de ese comprador para una cadena agrícola que dispone este año de un volumen considerablemente menor de grano después de una campaña afectada por el déficit hídrico.
El repunte mensual contrasta directamente con lo ocurrido en agosto, cuando la sequía hundió las exportaciones uruguayas de soja un 70 % interanual. En aquel mes, las ventas de la oleaginosa se limitaron a US$ 86 millones y fueron el principal factor detrás de la caída de 16 % de las exportaciones totales del país.
El acumulado de la soja todavía cae 32 %
La diferencia entre el fuerte crecimiento de septiembre y el balance negativo del año responde en buena medida a la disponibilidad de grano. Entre enero y septiembre de 2026, Uruguay exportó soja por US$ 832 millones, cifra 32 % inferior a la registrada durante los primeros nueve meses de 2025.
La producción disponible para comercializar disminuyó drásticamente durante la campaña 2025/2026. Datos oficiales de la Dirección de Estadísticas Agropecuarias del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca situaron la cosecha en 1.975.817 toneladas.
La magnitud del deterioro ya había quedado reflejada cuando Uruguay confirmó que su producción de soja había quedado prácticamente reducida a la mitad. El rendimiento promedio fue de 1.721 kilogramos por hectárea, 45 % inferior a los 3.121 kilogramos por hectárea obtenidos en la campaña precedente.
La comparación con el ciclo 2024/2025 resulta especialmente marcada porque aquella cosecha había alcanzado un récord de 3.836.558 toneladas. La menor producción de 2026 redujo el volumen disponible para exportar incluso en meses en los que la comercialización logró recuperarse.
Las exportaciones totales suman US$ 10.372 millones
Más allá de la soja, el balance general del comercio exterior uruguayo mejoró. Entre enero y septiembre, las exportaciones de bienes alcanzaron US$ 10.372 millones, un aumento de 1 % frente al mismo período de 2025.
La cifra supone además un cambio de signo respecto al acumulado hasta agosto, cuando las exportaciones se situaban 1 % por debajo del año anterior. El avance de septiembre permitió recuperar ese terreno y llevar nuevamente el indicador anual a valores positivos.
El resultado muestra que la caída de la soja no se trasladó de manera uniforme al conjunto de las actividades exportadoras. Otros productos agroindustriales y manufactureros compensaron parte de la pérdida de ingresos provocada por la menor disponibilidad de la oleaginosa.
El impacto productivo de la sequía, sin embargo, trascendió el comercio exterior. En el segundo trimestre, la menor cosecha de soja contribuyó a una caída de 22,2 % en el valor agregado del sector agropecuario, pesquero y minero de Uruguay, mientras el producto interno bruto nacional retrocedió 0,5 % interanual.
Carne bovina y celulosa completaron los principales productos
Después de la soja, la carne bovina fue el segundo producto exportado por Uruguay durante septiembre, con ventas por US$ 233 millones y un crecimiento interanual de 2 %. Estados Unidos ocupó el primer lugar entre los destinos de la carne uruguaya durante el mes.
La celulosa quedó en tercer lugar con US$ 196 millones. Los productos lácteos y los concentrados de bebidas completaron los cinco principales rubros de exportación.
La diversificación entre agricultura, ganadería, industria forestal y producción láctea ayuda a explicar por qué el resultado total del comercio exterior pudo crecer pese a que la soja mantiene una pérdida considerable en el acumulado anual.
La carne bovina continúa siendo especialmente relevante dentro de esa estructura. Uruguay mantiene una fuerte inserción internacional del sector, aunque también enfrenta cambios en algunos mercados. Recientemente, el país confirmó que no prevé completar la cuota de carne bovina asignada por China para 2026, mientras Brasil y Australia mostraron interés en parte del volumen que podría quedar sin utilizar.
China concentró el 29 % de las exportaciones uruguayas
China fue nuevamente el principal destino comercial de Uruguay en septiembre, con compras por US$ 410 millones. El mercado asiático concentró el 29 % de las exportaciones de bienes y registró un crecimiento interanual de 2 %.
Soja, carne bovina y celulosa representaron en conjunto el 91 % de las ventas uruguayas hacia China durante el mes. La concentración muestra el peso que mantienen los productos agropecuarios y forestales dentro de la relación comercial bilateral.
Brasil ocupó el segundo lugar con US$ 200 millones, equivalentes al 14 % de las exportaciones, y un crecimiento de 25 %. La Unión Europea se ubicó tercera con US$ 184 millones y un aumento interanual de 61 %.
Estados Unidos recibió productos por US$ 160 millones, 14 % más que en septiembre de 2025. La carne bovina representó US$ 74 millones, aproximadamente 46 % del valor colocado por Uruguay en ese mercado durante el mes.
La sequía dejó una huella que persiste meses después
El comportamiento de septiembre permite distinguir entre dos fenómenos diferentes. Por una parte, Uruguay recuperó el crecimiento mensual de sus exportaciones y la soja volvió a encabezar las ventas. Por otra, la cantidad de grano disponible durante 2026 continúa condicionada por una cosecha sustancialmente inferior a la anterior.
El episodio muestra cómo una sequía puede seguir influyendo en las estadísticas comerciales varios meses después de producirse el daño agronómico. El déficit hídrico redujo rendimientos durante etapas decisivas del cultivo y esa menor cosecha se trasladó posteriormente a almacenamiento, comercialización y embarques.
La experiencia de 2026 también mantiene abierta la discusión sobre las herramientas disponibles para reducir la vulnerabilidad productiva frente a campañas secas. El riego permitió obtener rendimientos considerablemente superiores a los cultivos de secano durante la última cosecha uruguaya, aunque tampoco consiguió eliminar por completo las pérdidas provocadas por las condiciones adversas.
El contexto productivo forma parte de un panorama más amplio en el que la agricultura uruguaya enfrenta una mayor presión por la variabilidad climática mientras la ganadería conserva un papel central en la generación de ingresos rurales y exportaciones.
La próxima campaña será clave para recuperar volumen
El crecimiento de septiembre demuestra que Uruguay todavía puede registrar meses de fuerte comercialización de soja pese a la menor cosecha. No obstante, mientras la oferta disponible proceda fundamentalmente de la campaña afectada por la sequía, el margen para recuperar completamente los ingresos perdidos seguirá limitado por el volumen producido.
La evolución de las próximas siembras y las condiciones hídricas durante la campaña 2026/2027 serán por ello determinantes. Una recuperación de los rendimientos permitiría reconstruir la oferta exportable, aunque el resultado económico dependerá también de los precios internacionales y de la demanda de China y otros compradores.
Por ahora, las cifras oficiales dejan dos señales simultáneas: las exportaciones totales uruguayas regresaron al crecimiento en septiembre y acumulan un avance de 1 % en 2026, pero la soja continúa mostrando una caída de 32 % en ingresos durante los primeros nueve meses del año, reflejo comercial de una campaña agrícola severamente afectada por la falta de agua.
Fuentes referenciales:
Uruguay XXI – Informe Mensual de Comercio Exterior, setiembre de 2026
Infobae


