CSIRO desarrolló durante una década la variedad Hurdle para ofrecer a los productores alternativas comerciales cuando las heladas o el calor comprometen la cosecha de grano
Redacción: Redacción Mundo Agropecuario
Editor: Karem Díaz S.
La agencia científica nacional de Australia, CSIRO, desarrolló una nueva variedad de trigo de doble propósito que permite al productor mantener distintas opciones de aprovechamiento cuando las condiciones meteorológicas amenazan la cosecha. Hurdle, como fue denominado el nuevo material, puede destinarse a grano, utilizarse para producir heno o aprovecharse mediante pastoreo, una flexibilidad concebida especialmente para las zonas trigueras expuestas a heladas y episodios de calor.
La variedad es el resultado de aproximadamente una década de trabajo liderado por el científico Greg Rebetzke, investigador principal de CSIRO. El organismo australiano informó que Hurdle combina esa capacidad de uso múltiple con un mayor potencial de rendimiento y granos de mayor tamaño respecto de materiales de doble propósito desarrollados anteriormente por el mismo programa.
El lanzamiento adquiere especial interés en Australia Occidental, una región donde la producción cerealera puede cambiar rápidamente por las condiciones meteorológicas durante etapas críticas del cultivo. Para la campaña 2026-2027, Australia proyecta una cosecha de trigo cercana a 29,9 millones de toneladas, por lo que la estabilidad de este cereal sigue teniendo un peso considerable en la producción agrícola nacional.
Una helada severa impulsó el desarrollo de Hurdle
El origen de la nueva variedad se remonta a una visita realizada aproximadamente diez años atrás por Rebetzke y representantes de la Grains Research and Development Corporation (GRDC) a la región de Lake Grace, en Australia Occidental. Los agricultores de la zona acababan de sufrir fuertes daños por una helada durante la floración del trigo.
De acuerdo con CSIRO, la afectación había reducido severamente las posibilidades de obtener grano en numerosos campos. Los productores explicaron entonces que las heladas estaban convirtiéndose en un problema recurrente en zonas del este y sur del cinturón triguero de Australia Occidental.
La respuesta habitual consistía en retrasar la siembra para disminuir la exposición del cultivo a las heladas. Sin embargo, esa decisión podía trasladar el riesgo hacia el final de la campaña, cuando el trigo sembrado más tarde quedaba expuesto a temperaturas elevadas capaces de reducir tanto el rendimiento como la calidad.
La dificultad refleja la importancia del momento en que ocurre cada episodio meteorológico. Investigaciones realizadas en otros ambientes agrícolas han mostrado que las olas de calor pueden producir impactos muy diferentes sobre el trigo según la etapa de desarrollo, con especial vulnerabilidad cuando determinados episodios térmicos aparecen antes de la floración.
Un trigo con tres posibles destinos productivos
Hurdle fue concebido para proporcionar una salida adicional cuando producir grano deja de ser la opción más conveniente. Si las condiciones de la campaña son favorables, el agricultor puede llevar el cultivo hasta la cosecha del cereal. Si una helada, el calor u otro episodio adverso reduce las perspectivas de rendimiento, existe la posibilidad de utilizar la biomasa mediante pastoreo o cortarla para obtener heno.
Esta característica no significa que la variedad evite los daños provocados por fenómenos meteorológicos extremos. La estrategia consiste, en cambio, en proporcionar alternativas de utilización de un cultivo afectado y disminuir el riesgo de que toda la inversión realizada durante la campaña dependa exclusivamente de la producción final de grano.
CSIRO señala que esa flexibilidad puede proporcionar una mayor seguridad de ingresos. En una campaña afectada por condiciones adversas, la decisión económica deja de reducirse a mantener un trigo con pocas posibilidades de producir una cosecha rentable o perder completamente el cultivo.
Los sistemas de doble propósito no son nuevos en la agricultura. El trigo puede integrarse en explotaciones mixtas y proporcionar forraje antes de continuar hacia la producción de grano, aunque el manejo debe ajustarse cuidadosamente para evitar que el aprovechamiento ganadero comprometa la recuperación de las plantas y el rendimiento posterior.
Hurdle continúa el trabajo iniciado con Bale y Dual
La investigación iniciada después de las conversaciones con productores de Lake Grace condujo primero al desarrollo de Bale y Dual, dos variedades de trigo destinadas específicamente a la producción combinada de heno y grano que fueron liberadas en 2021.
Hurdle constituye la siguiente etapa de ese programa. Según Rebetzke, el nuevo material incorpora mejoras genéticas destinadas a elevar el rendimiento y aumentar el tamaño del grano, manteniendo la posibilidad de cambiar el destino del cultivo cuando las circunstancias de la campaña lo aconsejen.
La experiencia australiana se integra en un esfuerzo más amplio del mejoramiento vegetal por combinar productividad con capacidad de adaptación. Estudios sobre diferentes materiales de trigo han encontrado que la selección de variedades de alto rendimiento puede seguir ofreciendo ventajas en ambientes agrícolas difíciles, aunque la respuesta final depende del genotipo y de las condiciones concretas de producción.
En el caso de Hurdle, CSIRO destaca que la nueva variedad surgió de una demanda planteada directamente por agricultores. El proceso comenzó después de observar campos dañados por las heladas y discutir con productores qué características podrían ofrecerles una mayor capacidad de respuesta ante campañas adversas.
Heladas y calor presionan al cinturón triguero australiano
El trigo de Australia Occidental se desarrolla en un ambiente donde el momento de la siembra y la evolución de las temperaturas pueden determinar una parte importante del resultado productivo. Una helada durante la floración puede perjudicar la formación del grano, mientras temperaturas elevadas hacia el final del ciclo pueden acelerar el desarrollo y afectar el llenado.
Esta combinación crea un problema de manejo: sembrar demasiado temprano puede aumentar la exposición a determinadas heladas, pero retrasar excesivamente la implantación puede hacer que las fases reproductivas y de llenado coincidan con condiciones más cálidas.
La búsqueda de variedades capaces de responder mejor a estos escenarios se extiende a numerosas regiones productoras. Diferentes investigaciones han documentado que algunos trigos tradicionales pueden aportar estabilidad productiva frente a condiciones severas de estrés hídrico, mientras los programas modernos intentan combinar esa resiliencia con rendimientos comercialmente competitivos.
En Australia, Hurdle adopta un enfoque diferente: además del rendimiento del grano, incorpora deliberadamente la posibilidad de cambiar el uso económico de la biomasa. Esa característica puede resultar especialmente útil en explotaciones donde la agricultura y la ganadería forman parte de un mismo sistema productivo.
El doble propósito conecta agricultura y ganadería
Un trigo destinado potencialmente al pastoreo o al heno permite que el cultivo participe tanto en la producción cerealera como en la alimentación animal. Para explotaciones mixtas, esta posibilidad amplía las decisiones disponibles durante la campaña y permite reasignar el cultivo cuando disminuyen las expectativas de cosecha.
La alternativa del heno puede resultar especialmente relevante después de un episodio meteorológico que comprometa la producción de grano pero deje suficiente biomasa aprovechable. El valor final dependerá de factores como la calidad del forraje, el momento de corte, la disponibilidad de ganado, los precios y las condiciones de cada establecimiento.
El pastoreo ofrece otra posibilidad, pero requiere planificación agronómica y ganadera. La intensidad y el momento en que los animales utilizan el cultivo pueden influir sobre la capacidad posterior del trigo para continuar desarrollándose si el productor decide mantenerlo con destino a grano.
La existencia de estas alternativas no elimina los riesgos climáticos. Su función es ampliar el margen de decisión del agricultor cuando el potencial inicial de una parcela cambia durante el ciclo productivo.
La genética amplía las opciones frente a campañas inciertas
El desarrollo de Hurdle coincide con una etapa de intensa investigación internacional sobre la adaptación del trigo. Los programas de mejoramiento buscan materiales capaces de mantener productividad frente a calor, sequía, heladas, salinidad y otros factores que limitan la cosecha.
CSIRO lleva años trabajando en características relacionadas con la arquitectura y adaptación del cereal. Investigaciones anteriores de la institución también han evaluado cómo nuevos genotipos de trigo combinados con cambios en la profundidad de siembra podrían mejorar el rendimiento en ambientes australianos sometidos a condiciones más cálidas y secas.
Hurdle añade a esa búsqueda una dimensión de manejo comercial. La característica central no consiste únicamente en intentar preservar el rendimiento bajo estrés, sino en conservar distintos destinos posibles para la producción si las condiciones impiden alcanzar el objetivo original.
Esta flexibilidad puede ser especialmente valiosa en años en los que el agricultor ya ha invertido en semilla, preparación del terreno y establecimiento del cultivo antes de que aparezca una helada o un episodio de calor capaz de modificar las perspectivas de cosecha.
La variedad avanza hacia su comercialización
CSIRO presentó Hurdle a productores durante una jornada de campo realizada el 17 de septiembre de 2026 en Hurdle Gully, cerca de Tincurrin, en Australia Occidental. En el encuentro participaron investigadores, agricultores, representantes de LongReach Plant Breeders, GRDC y otros integrantes del sector.
El nombre de la variedad recuerda precisamente a Hurdle Creek, el lugar relacionado con las conversaciones mantenidas una década atrás entre investigadores y productores que terminaron impulsando el programa.
Según la información difundida por CSIRO, Hurdle será liberada comercialmente a través de LongReach Plant Breeders en los próximos meses. La presentación en campo permite que los productores observen el comportamiento agronómico del material antes de que la semilla llegue a la etapa comercial.
La nueva variedad no ofrece una garantía contra las pérdidas meteorológicas y todavía deberá demostrar su desempeño bajo las diferentes condiciones que enfrentan los productores una vez extendido su cultivo comercial. Su principal propuesta agronómica es proporcionar más de una salida productiva: cosechar grano cuando la campaña lo permite y disponer de heno o pastoreo cuando un evento adverso modifica el potencial del cereal.
Fuente referencial:
CSIRO – New wheat variety for the west


