La Conab registra aumentos del 48,9 % en el tomate y del 32,88 % en la papa durante septiembre de 2026, mientras la zanahoria se abarata un 16 % por problemas de calidad.
Redacción: Redacción Mundo Agropecuario
Editor: Eduardo Schmitz
Las lluvias registradas en importantes regiones agrícolas de Brasil provocaron comportamientos muy diferentes en los precios de las hortalizas durante septiembre de 2026. Mientras el tomate, la papa y la cebolla experimentaron aumentos significativos en los mercados mayoristas, la zanahoria registró una caída del 16 %, pese a que también disminuyó el volumen comercializado. Los resultados fueron divulgados el 27 de octubre por la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab), mediante su décimo boletín del Programa Brasileño de Modernización del Mercado Hortofrutícola (Prohort).
El informe muestra cómo las condiciones meteorológicas pueden afectar de manera distinta a los productos agrícolas. En algunos cultivos, las precipitaciones redujeron el ritmo de cosecha y limitaron el abastecimiento, favoreciendo el encarecimiento. En otros, el deterioro de la calidad comercial contribuyó a disminuir las cotizaciones, incluso cuando la disponibilidad del producto era menor.
El tomate registra el mayor aumento entre las hortalizas analizadas
El tomate presentó una subida del 48,9 % en su precio medio ponderado durante septiembre, en comparación con agosto. La Conab atribuye este comportamiento principalmente a las lluvias intensas y frecuentes en las regiones productoras del sur y sudeste de Brasil.
Las precipitaciones dificultaron las labores de recolección y contribuyeron a ralentizar la maduración de los frutos, reduciendo las cantidades disponibles para su envío a los centros mayoristas de abastecimiento.
El resultado fue una presión alcista sobre las cotizaciones en la mayoría de los mercados examinados. La magnitud del aumento evidencia la sensibilidad del tomate a las alteraciones de la oferta, especialmente cuando las condiciones del campo dificultan mantener un flujo regular de producto hacia los centros de distribución.
Las dificultades meteorológicas también explican la importancia de adaptar los calendarios agrícolas a las condiciones regionales. Brasil acaba de establecer nuevas fechas de siembra para el tomate industrial irrigado, mediante una zonificación oficial de riesgos climáticos. Aunque esta normativa corresponde a una cadena productiva diferente de la comercialización de tomate fresco, refleja la necesidad de incorporar las condiciones ambientales a la planificación de las cosechas.

La papa y la cebolla también se encarecen por las dificultades de cosecha
La papa registró un incremento del 32,88 % en su precio medio ponderado, después de dos meses consecutivos de descensos. Según la Conab, la intensificación gradual de las lluvias durante septiembre redujo el ritmo de recolección y afectó la cantidad disponible en los mercados mayoristas.
La institución advierte que las precipitaciones también pueden retrasar nuevas siembras y desplazar los calendarios de cosecha, una circunstancia que podría mantener la presión sobre los precios si persisten las dificultades productivas.
Sin embargo, el comportamiento no fue uniforme en todo Brasil. La central de abastecimiento del estado de Santa Catarina fue la única entre las examinadas donde se observó una disminución del precio de la papa.
En el caso de la cebolla, el aumento alcanzó el 29,31 % en la media ponderada. Aunque el abastecimiento procedía de distintas regiones productoras, las lluvias complicaron las labores de cosecha y redujeron la disponibilidad comercial.
La relación entre los fenómenos meteorológicos y los resultados agrícolas también se observa fuera de Brasil. En Bélgica, por ejemplo, la combinación de lluvias intensas y sequía redujo el rendimiento de la cosecha de papa, afectando tanto el volumen como el tamaño comercial de los tubérculos.
Estos antecedentes muestran que el exceso o la insuficiencia de agua pueden modificar la disponibilidad de alimentos mediante mecanismos diferentes, desde interrupciones temporales de la cosecha hasta reducciones efectivas de productividad.
La zanahoria baja de precio pese a una menor oferta
Uno de los resultados más llamativos del boletín corresponde a la zanahoria. Su precio medio ponderado cayó un 16 % durante septiembre, después de haber descendido en julio y mostrado estabilidad en agosto.
La tendencia de reducción continuó durante la primera quincena de octubre, según las observaciones recopiladas por la Conab.
La particularidad de este comportamiento es que la caída se produjo incluso con un menor volumen comercializado en las centrales de abastecimiento.
La explicación está relacionada con la calidad del producto. Las lluvias registradas en las regiones productoras del sur y sudeste limitaron la expansión de la oferta, pero también perjudicaron las características comerciales de las raíces.
Esta situación contribuyó a presionar las cotizaciones a la baja, demostrando que el volumen disponible no es el único factor que determina el valor de una cosecha.
La calidad comercial constituye una variable fundamental en la valoración de frutas y hortalizas. Un antecedente de este fenómeno se encuentra en los efectos de la sequía sobre la disponibilidad y comercialización de vegetales en Uruguay, donde también se examinó la relación entre las condiciones meteorológicas, la apariencia de los productos y las decisiones de consumo.
Para los agricultores, el deterioro de la calidad puede representar una dificultad económica adicional: disponer de menos producto comercializable y recibir precios inferiores por las partidas afectadas.
La lechuga aumenta un 15,69 % y muestra fuertes diferencias regionales
La lechuga también presentó un encarecimiento importante. El boletín registró una subida del 15,69 % en su precio medio ponderado, influida especialmente por las cotizaciones de la central mayorista de São Paulo.
En la Companhia de Entrepostos e Armazéns Gerais de São Paulo (Ceagesp), el aumento alcanzó el 48,3 % respecto al promedio de agosto.
La Conab relaciona esta evolución con las lluvias que afectaron las principales regiones productoras del sudeste brasileño. Las precipitaciones dificultaron tanto las cosechas como las nuevas plantaciones, comprometiendo el ritmo de producción y contribuyendo a sostener precios elevados.
Las diferencias entre el promedio nacional ponderado y las variaciones de cada mercado muestran que los efectos de las condiciones agrícolas no se distribuyen uniformemente por el territorio.
Las frutas presentan un comportamiento diferente
El boletín también examinó la evolución de varias frutas comercializadas en los principales mercados mayoristas brasileños.
La sandía registró una caída del 11,06 % en su precio medio ponderado. La reducción estuvo vinculada al aumento de la producción procedente de Uruana, en el estado de Goiás, después de una mejora de las condiciones meteorológicas.
El incremento de la oferta se produjo tras un período en el que las lluvias habían perjudicado el desarrollo de los frutos en esa región.
La papaya presentó una disminución del 8,92 %. La Conab identificó una mayor disponibilidad de la variedad papaya, mientras la oferta de la variedad formosa continuó restringida.
La banana también se abarató, aunque de manera más moderada, con una reducción del 2,63 %. Durante la primera quincena de octubre, las principales variedades continuaban mostrando una tendencia descendente en buena parte de los mercados examinados.
En sentido contrario, la naranja registró un aumento del 3,28 %, mientras la manzana se encareció un 11,99 %.
En esta última fruta, el incremento estuvo relacionado con el consumo progresivo de las existencias almacenadas en cámaras frigoríficas después de finalizar la cosecha 2025-2026.
Las exportaciones hortofrutícolas crecen en volumen y valor
El informe incorpora también datos del comercio exterior brasileño, elaborados a partir de las estadísticas del Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios.
Durante los primeros nueve meses de 2026, Brasil exportó aproximadamente 909.000 toneladas de frutas y hortalizas, un volumen un 6,61 % superior al registrado durante el mismo período de 2025.
El valor de esas exportaciones alcanzó los 1.170 millones de dólares, con un crecimiento interanual del 17,56 %.
Entre los productos destacados por sus aumentos en las ventas externas figuran las manzanas, los duraznos, los aguacates, los mangos y las papayas.
Estos resultados muestran que el comercio exterior hortofrutícola brasileño mantuvo una trayectoria expansiva durante los primeros nueve meses del año, aunque ese desempeño agregado no elimina las dificultades específicas de abastecimiento y precios observadas en determinados productos del mercado interno.
La calidad y el calendario de cosecha influyen en los ingresos agrícolas
Los resultados del décimo boletín Prohort ponen de manifiesto dos mecanismos distintos que pueden afectar los ingresos de los productores.
Por una parte, la reducción de la oferta comercializable puede elevar los precios cuando la demanda se mantiene y los mercados reciben menos producto. Este comportamiento se observó en el tomate, la papa y la cebolla.
Por otra, el deterioro de la calidad puede disminuir el valor de las cosechas, incluso cuando la cantidad disponible se reduce. La zanahoria constituye el ejemplo más claro de esta segunda situación durante el período analizado.
Las condiciones meteorológicas también afectan la seguridad productiva de los pequeños agricultores. En Brasil, un monitoreo oficial de la sequía identificó riesgos elevados para la agricultura familiar, especialmente en explotaciones de maíz y frijol del Nordeste. Aunque corresponde a otros cultivos y regiones, ese seguimiento muestra la importancia de evaluar los riesgos climáticos a escala territorial.
La Conab también dedica una sección del informe a la importancia de las centrales de abastecimiento para mejorar la trazabilidad de las cadenas hortofrutícolas, la seguridad alimentaria, la eficiencia logística y la competitividad del sector.
El seguimiento de las cotizaciones durante octubre permitirá determinar si los mercados recuperan un abastecimiento más regular o si las dificultades meteorológicas continúan condicionando la comercialización de hortalizas en las principales regiones productoras brasileñas.
Fuentes referenciales:
Compañía Nacional de Abastecimiento de Brasil (Conab) – Décimo Boletín Prohort, 27 de octubre de 2026
Conab – Programa Brasileño de Modernización del Mercado Hortofrutícola


