Bovino

Francia coordina un proyecto para mejorar la ganadería de pastoreo

Publicado el 22/10/2026 ·

La iniciativa GrassConnect reúne a 32 organizaciones de 14 países y dispone de casi ocho millones de euros para desarrollar métodos que ayuden a gestionar las praderas y evaluar sus beneficios productivos y ambientales.


Redacción: Redacción Mundo Agropecuario
Editor: Eduardo Schmitz

Francia ha puesto en marcha la coordinación de un nuevo proyecto internacional destinado a mejorar la gestión de los sistemas ganaderos que dependen de las praderas. La iniciativa, denominada GrassConnect, reúne a 32 organizaciones de 14 países y cuenta con una financiación europea de aproximadamente ocho millones de euros para desarrollar métodos que permitan evaluar conjuntamente la producción de leche y carne, la conservación de los suelos y el aprovechamiento de los recursos naturales.

El proyecto está coordinado por el Instituto Nacional de Investigación para la Agricultura, la Alimentación y el Medio Ambiente de Francia (INRAE), que anunció oficialmente su lanzamiento el 13 de octubre de 2026.

La iniciativa tendrá una duración aproximada de cuatro años y medio y se desarrollará mediante una red de colaboración entre investigadores, ganaderos, institutos técnicos, empresas y otras organizaciones relacionadas con la producción agropecuaria.

Su principal novedad consiste en establecer un programa de trabajo internacional para estudiar simultáneamente las diferentes funciones de los sistemas ganaderos basados en pastos, en lugar de evaluar exclusivamente la cantidad de alimento o los productos animales obtenidos.

El proyecto todavía se encuentra en su fase inicial. Por tanto, sus objetivos no deben confundirse con resultados experimentales ya demostrados ni con incrementos de productividad que todavía no han sido medidos.

Las praderas cumplen varias funciones dentro de una explotación ganadera

Los sistemas de producción basados en praderas permiten alimentar a bovinos, ovinos y otros animales herbívoros mediante el aprovechamiento de la vegetación disponible.

Sin embargo, su contribución a una explotación no se limita al suministro de forraje.

Las raíces de las plantas participan en la estructura del suelo, mientras que la cobertura vegetal influye en la infiltración del agua, la erosión y los intercambios de carbono entre el terreno y la atmósfera.

La presencia de diferentes especies vegetales también puede modificar la disponibilidad estacional de alimento y la respuesta de las praderas frente a períodos de escasez hídrica.

Estos procesos se relacionan entre sí. Una decisión de manejo orientada a aumentar el aprovechamiento inmediato del pasto puede tener consecuencias sobre la recuperación de la vegetación, las reservas de alimento y el estado del suelo.

El INRAE considera que estas funciones todavía no se incorporan suficientemente de manera conjunta a las herramientas utilizadas para gestionar los sistemas ganaderos.

GrassConnect buscará desarrollar métodos capaces de describir y evaluar esas relaciones, proporcionando información útil para las decisiones de los productores.

El interés de analizar varias funciones simultáneamente se observa también en investigaciones sobre el balance de carbono de los pastizales sometidos a pastoreo rotativo, donde la producción ganadera y la conservación de carbono pueden examinarse dentro de un mismo sistema.

Sin embargo, el nuevo proyecto europeo no parte de la premisa de que todas las modalidades de pastoreo producen los mismos beneficios. Precisamente buscará comprender las diferencias entre sistemas y territorios.

Un consorcio de 32 organizaciones participará en la investigación

El proyecto reúne a instituciones de Francia, Dinamarca, Reino Unido, Finlandia, Bélgica, Grecia, Noruega, Bulgaria, Italia, Países Bajos, Suiza, España, Nueva Zelanda y República Checa.

La participación de organizaciones de 14 países permitirá comparar experiencias desarrolladas en condiciones productivas y ambientales diferentes.

El INRAE coordina el consorcio, que trabajará con especialistas de distintas disciplinas, entre ellas agronomía, ecología, producción animal, economía y ciencias sociales.

Esta combinación busca evitar que las recomendaciones se construyan únicamente a partir de indicadores biológicos, sin considerar las condiciones económicas y organizativas de las explotaciones.

Para un ganadero, la disponibilidad de pasto representa un recurso productivo, pero las decisiones de manejo también dependen de los costos, la mano de obra, la infraestructura y las necesidades de alimentación del rebaño.

Las herramientas que se desarrollen deberán considerar estas restricciones para resultar aplicables en situaciones reales.

La financiación anunciada corresponde al programa europeo Horizonte Europa y asciende a 7.999.088,71 euros.

El presupuesto respalda el programa de investigación y colaboración. No constituye una ayuda directa generalizada para que todos los productores participantes aumenten sus ingresos ni representa una estimación del beneficio económico que generará el proyecto.

Trece espacios de colaboración conectarán la investigación con las fincas

Una de las principales características de GrassConnect será la creación de una red de 13 espacios de colaboración distribuidos en 11 países.

Estos espacios, denominados centros de trabajo o hubs, reunirán a investigadores y representantes del sector ganadero para intercambiar experiencias y adaptar las herramientas a diferentes realidades productivas.

La participación de los productores busca incorporar al diseño de las soluciones los problemas que aparecen durante la gestión cotidiana de las explotaciones.

Entre las decisiones habituales de una finca ganadera se encuentran la distribución de los animales entre parcelas, la conservación de reservas forrajeras, el ajuste de la carga animal y la planificación del pastoreo durante estaciones con crecimiento limitado.

Estas decisiones pueden adquirir especial importancia cuando las condiciones meteorológicas reducen la oferta de alimento.

En Irlanda, por ejemplo, una explotación ganadera tuvo que utilizar anticipadamente reservas de ensilaje destinadas al invierno después de un período prolongado de sequía durante 2026.

Ese caso demuestra que la planificación del pastoreo debe considerar no solamente la cantidad de hierba disponible en un momento determinado, sino también las necesidades alimentarias de los meses siguientes.

GrassConnect pretende facilitar el intercambio entre el conocimiento científico y este tipo de decisiones prácticas, aunque todavía no ha publicado recomendaciones específicas derivadas de sus actividades.

La investigación buscará integrar diferentes indicadores

El proyecto se concentrará en desarrollar métodos que permitan seguir las distintas funciones de los sistemas ganaderos basados en praderas.

Entre los aspectos considerados figuran la producción animal, el almacenamiento de carbono, la conservación de los suelos y la calidad del agua.

Estos indicadores no siempre evolucionan en la misma dirección.

Una explotación puede obtener una elevada producción de forraje durante una temporada y, al mismo tiempo, enfrentar problemas relacionados con la distribución de los animales o la recuperación de determinadas parcelas.

Del mismo modo, una pradera con una cobertura vegetal aparentemente adecuada puede presentar diferencias importantes en su composición botánica, su productividad y sus propiedades edáficas.

La evaluación conjunta permitirá estudiar esas relaciones sin reducir el funcionamiento de las explotaciones a una sola variable.

Los investigadores también deberán considerar las diferencias entre praderas permanentes, superficies destinadas a producir forraje conservado y otros sistemas donde los animales aprovechan directamente la vegetación.

La importancia de estas distinciones aparece en investigaciones sobre los efectos del pastoreo sobre el carbono de los suelos de montaña, donde las respuestas pueden variar según el tipo de carbono evaluado y las condiciones del ecosistema.

GrassConnect no ha anunciado todavía resultados que permitan determinar cuál de los sistemas examinados ofrece un mejor desempeño general.

La adaptación al clima será un desafío para los sistemas herbáceos

Las explotaciones ganaderas que dependen de las praderas están expuestas a variaciones estacionales en el crecimiento de la vegetación.

La disponibilidad de agua, las temperaturas y la duración de los períodos de crecimiento influyen en la cantidad y calidad del forraje.

Cuando una sequía reduce la producción de hierba, los ganaderos pueden necesitar suplementos alimenticios, trasladar animales o modificar los períodos de utilización de las parcelas.

Estas decisiones pueden elevar los costos y afectar la planificación del ciclo productivo.

Durante 2026, los productores de Bizkaia, en el norte de España, advirtieron sobre la reducción de pastos y reservas alimentarias para vacas y ovejas como consecuencia del calor y la falta de precipitaciones.

Situaciones de este tipo explican por qué los sistemas ganaderos necesitan herramientas capaces de considerar tanto la producción inmediata como la disponibilidad futura de recursos.

El proyecto europeo buscará contribuir a esa planificación mediante métodos de evaluación y apoyo a las decisiones.

No obstante, el INRAE no ha comunicado todavía una reducción cuantificada de pérdidas por sequía atribuible a GrassConnect.

Los posibles beneficios deberán evaluarse durante el desarrollo de las actividades y mediante resultados que permitan distinguir entre las diferentes condiciones de producción.

La primera reunión se celebró en Clermont-Ferrand

Los participantes del consorcio se reunieron del 15 al 17 de septiembre de 2026 en Clermont-Ferrand, Francia, para organizar las primeras etapas del proyecto.

El encuentro congregó a 65 participantes y permitió establecer las bases de colaboración entre las instituciones involucradas.

Durante las jornadas, los asistentes visitaron dos establecimientos relacionados con la ganadería basada en praderas.

Uno de ellos fue la unidad experimental Herbipôle de Laqueuille, perteneciente al entorno de investigación del INRAE.

El segundo fue la explotación Le Roc, dedicada a la producción vinculada al queso Saint-Nectaire.

Las visitas permitieron observar condiciones productivas concretas y establecer intercambios entre especialistas y representantes de las explotaciones.

La inclusión de establecimientos ganaderos dentro de las actividades iniciales refleja la intención de vincular el trabajo científico con los problemas que enfrentan los productores.

Sin embargo, estas visitas tuvieron una finalidad de intercambio y organización. No constituyen por sí mismas ensayos que demuestren mejoras de rendimiento, reducción de emisiones o aumentos de rentabilidad.

El proyecto se desarrollará hasta 2031

El programa de colaboración continuará durante aproximadamente cuatro años y medio, con actividades previstas hasta 2031.

Durante ese período, las organizaciones participantes trabajarán en métodos de evaluación, herramientas de apoyo y mecanismos para compartir conocimientos entre territorios.

La participación de diferentes países permitirá examinar sistemas ganaderos que operan bajo condiciones climáticas, económicas y organizativas diversas.

El objetivo será producir herramientas que puedan adaptarse a las necesidades de los usuarios, evitando aplicar recomendaciones idénticas a explotaciones con recursos y limitaciones diferentes.

Para los productores, uno de los posibles resultados prácticos será disponer de información que permita relacionar el aprovechamiento del pasto con otros aspectos de la gestión de sus fincas.

El desarrollo de estas herramientas podría contribuir a comparar alternativas de manejo y a identificar compromisos entre productividad, costos y conservación de recursos.

Sin embargo, su utilidad dependerá de que sean validadas en condiciones reales y resulten suficientemente accesibles para los ganaderos.

El lanzamiento de GrassConnect representa, por tanto, un nuevo esfuerzo de cooperación internacional para mejorar el conocimiento sobre los sistemas ganaderos basados en praderas.

La aportación concreta anunciada en octubre de 2026 es la puesta en marcha de una estructura de investigación con financiación definida, 32 organizaciones participantes y una red de trabajo en distintos territorios.

Los resultados científicos y las posibles recomendaciones productivas deberán conocerse a medida que avance el proyecto.

Fuentes referenciales:
INRAE — Lanzamiento del proyecto GrassConnect, 13 de octubre de 2026
GrassConnect — Sitio oficial del proyecto europeo