Alimentación animal

Brasil impulsa la fermentación sólida para alimentar peces

Publicado el 25/08/2026 · REDACCION

Un simposio de la Universidad Federal de Lavras presentó investigaciones que buscan convertir residuos agroindustriales en ingredientes de mayor valor para la acuicultura


Redactor: Valentina Ríos
Editor: Karem Díaz S.

Investigadores, docentes y representantes de la industria analizaron en Brasil el uso de la fermentación en estado sólido para transformar residuos agroindustriales en ingredientes destinados a la alimentación de peces y otros animales. El tema centró el Simposio Nacional de Acuicultura, celebrado los días 30 y 31 de julio de 2026 en la Universidad Federal de Lavras, en el estado de Minas Gerais.

El encuentro, conocido como Sinaqua, formó parte de la 59.ª Reunión de la Sociedad Brasileña de Zootecnia y reunió también a estudiantes de grado y posgrado. Su programa combinó conferencias científicas, una mesa redonda y demostraciones prácticas orientadas a acercar los avances universitarios al sector productivo.

La fermentación en estado sólido utiliza microorganismos, principalmente bacterias y hongos, para actuar sobre materias primas con poca agua libre. En los proyectos presentados por la universidad, el objetivo es modificar residuos generados por actividades agroindustriales para reducir factores antinutricionales, elevar la digestibilidad y obtener compuestos bioactivos que puedan favorecer el desempeño de los animales.

Los residuos agroindustriales adquieren mayor valor nutricional

Numerosos subproductos agrícolas contienen carbohidratos, proteínas, fibra y otros componentes aprovechables, pero su composición puede limitar la incorporación directa a determinadas raciones. La fermentación controlada permite que los microorganismos produzcan cambios bioquímicos en esos materiales y modifiquen algunas de sus propiedades nutricionales.

La propuesta de la Universidad Federal de Lavras busca ampliar el uso de residuos destinados tradicionalmente a los rumiantes y evaluar su incorporación a la nutrición de animales monogástricos, entre ellos peces, aves y cerdos. Estas especies presentan sistemas digestivos y necesidades nutricionales diferentes, por lo que cada ingrediente requiere análisis específicos antes de incluirse en un alimento formulado.

El enfoque coincide con otras iniciativas que emplean hongos para convertir residuos agrícolas en ingredientes para alimentación animal. En todos estos procesos, el resultado depende del microorganismo seleccionado, la composición del sustrato, la humedad, la temperatura, el tiempo de fermentación y las condiciones de conservación.

La fermentación no convierte automáticamente cualquier residuo en un alimento seguro. Los productos obtenidos deben someterse a evaluaciones de composición, digestibilidad, estabilidad microbiológica y presencia de sustancias indeseables. También será necesario establecer qué proporción puede utilizarse en cada dieta sin alterar la salud, el crecimiento o la calidad del producto animal.

Una tecnología con aplicaciones específicas en acuicultura

La profesora Helena Fernandes, de la Universidad de Vigo, en España, presentó durante el Sinaqua las posibilidades de la fermentación en estado sólido aplicada a alimentos para peces. Su participación cerró el ciclo de conferencias del primer día, dedicado a las conexiones entre fermentación, nutrición, sostenibilidad y producción de alimento animal.

La alimentación constituye un componente decisivo en los sistemas acuícolas porque influye en el crecimiento de los peces, la conversión alimenticia, los costes operativos y la cantidad de nutrientes que termina en el agua. Incorporar materias primas alternativas podría diversificar las formulaciones, pero su viabilidad depende de que aporten nutrientes aprovechables y mantengan parámetros adecuados de seguridad y desempeño.

La búsqueda de nuevos ingredientes también responde al crecimiento de la demanda de alimentos acuáticos. La expansión de la piscicultura necesita combinar productividad con el uso responsable de materias primas, especialmente ante el debate sobre si existen suficientes recursos pesqueros para sostener el consumo mundial.

Los residuos fermentados no constituyen necesariamente una ración completa ni sustituyen por sí solos las fuentes convencionales de proteína y energía. Su función potencial es integrarse como ingredientes dentro de fórmulas equilibradas, ajustadas a la especie, la fase productiva y los requerimientos nutricionales de los peces.

Bacterias y hongos protagonizaron las demostraciones

El segundo día del simposio trasladó las actividades al sector de piscicultura de la Universidad Federal de Lavras. Allí se organizó una jornada de campo con estaciones demostrativas sobre fermentación de residuos agroindustriales mediante bacterias y hongos.

La actividad permitió observar de manera práctica cómo se preparan los sustratos y cómo intervienen distintos grupos de microorganismos. También funcionó como una acción de transferencia tecnológica para que estudiantes, profesionales y representantes del sector productivo pudieran relacionar los conceptos expuestos durante las conferencias con las etapas operativas del proceso.

Rosane Freitas Schwan, profesora del Instituto de Ciencias Naturales de la UFLA, abrió la programación con una exposición sobre los alimentos fermentados y sus conexiones con la nutrición, el ambiente y la sostenibilidad. Posteriormente, Carla Luiza da Silva Ávila, de la Facultad de Zootecnia y Medicina Veterinaria, abordó la fermentación como herramienta para producir alimento animal.

Aunque comparten la intervención de microorganismos, la fermentación en estado sólido se diferencia de otros procesos utilizados en las explotaciones. Por ejemplo, la elaboración de ensilaje de maíz depende de una fermentación anaeróbica destinada a conservar el forraje, mientras que los proyectos presentados en Lavras buscan modificar el valor nutricional de subproductos mediante bacterias o hongos seleccionados.

Dos proyectos sostienen la investigación en la UFLA

Las tecnologías mostradas durante el encuentro corresponden a resultados preliminares de un proyecto internacional aprobado por el Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico de Brasil y del proyecto Innovación UFLA.

Ambas iniciativas reúnen equipos multidisciplinarios y están coordinadas por la profesora Priscila Vieira e Rosa, con la subcoordinación del profesor Luis David Solis Murgas. Los trabajos se desarrollan dentro del Programa de Posgrado en Zootecnia de la Universidad Federal de Lavras.

De acuerdo con Vieira e Rosa, la tecnología puede ampliar las alternativas disponibles para formular raciones, agregar valor económico a los subproductos y fortalecer la sostenibilidad de las cadenas productivas. La investigadora señaló que sus posibles beneficios abarcan desde los pequeños productores hasta los sistemas de producción animal de mayor escala.

La valorización de residuos forma parte de una línea más amplia de economía circular agropecuaria. Investigaciones recientes han utilizado fermentación para transformar tortas de semillas y otros materiales vegetales, como demuestra el desarrollo de productos de mayor valor elaborados a partir de torta de girasol.

De los resultados preliminares a la aplicación productiva

El carácter preliminar de las investigaciones exige mantener cautela sobre su aplicación comercial. Antes de recomendar un ingrediente fermentado será necesario comprobar su respuesta mediante ensayos de alimentación, determinar los niveles seguros de inclusión y evaluar sus efectos sobre crecimiento, conversión, salud intestinal y calidad del pescado.

La viabilidad económica también dependerá de la disponibilidad regular de los residuos, el coste del cultivo microbiano, la energía necesaria, el control del proceso y las operaciones posteriores de secado, almacenamiento y transporte. Un subproducto abundante cerca de una planta procesadora puede perder parte de su ventaja si debe trasladarse a grandes distancias.

La estandarización representa otro desafío porque la composición de los residuos puede variar según el cultivo, la variedad, el sistema industrial y la época del año. Para producir ingredientes consistentes, los investigadores deberán establecer protocolos que permitan controlar esas diferencias y evitar contaminaciones.

El Sinaqua permitió presentar estas preguntas junto con los avances obtenidos, además de reforzar la presencia de mujeres al frente de proyectos científicos y actividades de innovación agropecuaria. La combinación de conferencias y trabajo de campo situó la transferencia de conocimiento como una parte central del desarrollo de nuevas alternativas para la alimentación acuícola.

Fuentes referenciales:
Universidad Federal de Lavras
Sociedad Brasileña de Zootecnia



Mundo Agropecuario
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