La superficie impedida de sembrar y los cultivos fallidos alcanzan un máximo histórico, mientras el USDA proyecta la menor producción de azúcar de remolacha desde 2019/20
Redacción: Redacción Mundo Agropecuario
Editor: Eduardo Schmitz
La campaña 2026 de remolacha azucarera en Estados Unidos está dejando una señal inusual: 33.421 acres, unas 13.525 hectáreas, fueron declarados como superficie impedida de sembrar o cultivo fallido, el mayor volumen registrado en los datos analizados para el sector. La combinación de problemas de implantación, sequía y menor disponibilidad de agua para riego está reduciendo la superficie productiva y presionando la oferta nacional de azúcar de remolacha.
Los datos recopilados a partir del Departamento de Agricultura de Estados Unidos muestran que 30.560 acres correspondieron a superficie que no pudo sembrarse y otros 2.861 acres a cultivos establecidos que posteriormente fracasaron. En conjunto representan aproximadamente el 3,33 % del área declarada de remolacha azucarera.
El impacto no se distribuye uniformemente. Nebraska concentra 13.042 acres impedidos de sembrar, seguida por Idaho con 6.890, Colorado con 5.503 y Wyoming con 4.444 acres. Estas cuatro zonas explican la mayor parte del problema registrado durante la campaña.
La superficie cosechada cae a uno de sus niveles más bajos
El Servicio Nacional de Estadísticas Agrícolas del USDA proyectó para 2026 una superficie cosechada de remolacha azucarera de 1,008 millones de acres, aproximadamente 408.000 hectáreas. De confirmarse, sería la tercera superficie cosechada más baja de los últimos 45 años.
Las previsiones fueron reducidas en cinco de los diez estados productores de remolacha azucarera. Idaho y Dakota del Norte registraron algunos de los ajustes más importantes, dentro de una campaña marcada por limitaciones productivas diferentes según la región.
El agua aparece como uno de los factores centrales. En algunas áreas productoras, la menor acumulación de nieve redujo las reservas que normalmente abastecen los sistemas de riego. El problema se inserta en una presión hídrica más amplia sobre la agricultura estadounidense, donde el riego agrícola enfrenta una transformación vinculada a la disponibilidad de agua y la presión sobre los acuíferos.
El 59 % de la producción estaba en zonas con sequía
Durante agosto, el 59 % de la producción estadounidense de remolacha azucarera se encontraba en áreas afectadas por algún grado de sequía. Una semana antes la proporción era del 55 %, mientras que en el mismo período del año anterior se situaba en aproximadamente 32 %.
La comparación muestra el rápido deterioro de las condiciones hídricas durante la campaña. Sin embargo, la presencia de sequía no implica automáticamente la pérdida de toda la producción situada dentro de esas áreas. Su efecto depende de la intensidad, duración, disponibilidad de riego, etapa de desarrollo de la remolacha y capacidad de los suelos para almacenar agua.
Investigaciones recientes han mostrado que la respuesta productiva a la falta de agua puede ser compleja. Un análisis nacional determinó que el carbono orgánico del suelo aporta beneficios productivos bajo determinadas condiciones hídricas, pero no logra proteger los cultivos frente a sequías extremas.
La vulnerabilidad tampoco es exclusiva de Estados Unidos. Un estudio internacional que evaluó 17 cultivos permitió identificar regiones donde la producción agrícola presenta mayor sensibilidad a la sequía, destacando que la respuesta depende tanto de la especie como del suelo y de la disponibilidad local de agua.
La producción de azúcar de remolacha vuelve a disminuir
Las dificultades en el campo ya se reflejan en las previsiones industriales. El USDA proyecta para el año fiscal 2026/27 una producción estadounidense de azúcar de remolacha de 4,769 millones de toneladas cortas en valor crudo.
La cifra supone una reducción de aproximadamente 307.000 toneladas cortas frente al año anterior y representa el segundo descenso anual consecutivo. De cumplirse la previsión, sería la menor producción estadounidense de azúcar de remolacha desde la campaña 2019/20.
La disminución no responde únicamente a una caída del rendimiento. La reducción de la superficie disponible para cosecha limita desde el inicio el volumen potencial que puede llegar a las fábricas, mientras las condiciones meteorológicas determinan posteriormente cuánto azúcar puede obtenerse de los cultivos que sí completan su ciclo.
La remolacha también puede sufrir interacciones entre estrés hídrico y sanidad vegetal. Una investigación publicada este año mostró que una sequía moderada puede aumentar el daño causado por el minador de la remolacha, mientras condiciones extremadamente secas perjudican simultáneamente al cultivo y al insecto. Aunque aquel estudio se realizó en otro contexto productivo, evidencia que el déficit de agua puede modificar también la relación entre la planta y sus plagas.
Nebraska concentra el mayor volumen sin sembrar
Los 13.042 acres de Nebraska representan alrededor del 43 % de toda la superficie estadounidense de remolacha que no pudo sembrarse dentro de los datos reportados. Idaho, Colorado y Wyoming completan el grupo de estados con mayores superficies afectadas.
La categoría de superficie impedida de sembrar tiene un significado específico dentro del sistema agrícola estadounidense. Se utiliza cuando un productor no puede establecer un cultivo asegurado antes de la fecha final de siembra, o dentro del período tardío permitido, debido a una causa cubierta que también afecta a terrenos con características semejantes en la zona.
La superficie fallida corresponde, en cambio, a cultivos que fueron sembrados oportunamente con intención de cosecharse, pero que no pudieron llegar a la recolección debido a condiciones relacionadas con un desastre. Por ello, los 33.421 acres totales no deben interpretarse como una única categoría de pérdidas.
La caña de azúcar no compensa completamente el descenso
Estados Unidos obtiene azúcar tanto de remolacha como de caña. Para 2026/27, la producción de azúcar de caña se proyecta en torno a 4,071 millones de toneladas cortas en valor crudo, un 3 % menos que el récord de la campaña 2025/26.
Luisiana mantiene una situación diferente y podría alcanzar un nuevo máximo de aproximadamente 2,266 millones de toneladas cortas de azúcar de caña. Sería el quinto año en que el estado supera la producción de Florida y el séptimo ejercicio consecutivo de crecimiento.
Florida afronta mayores dificultades. Además de la sequía, la producción de caña ha sufrido la presencia de la cochinilla de los pastizales y los posibles efectos de una fuerte helada registrada en febrero. La expansión de este insecto ya había generado preocupación en otras zonas del país, donde la cochinilla invasora fue confirmada como una amenaza para gramíneas, pasturas y otros cultivos.
Estados Unidos proyecta más importaciones de azúcar
La menor producción de remolacha coincide con un aumento previsto de las compras internacionales. Para el año fiscal 2026/27, las importaciones estadounidenses de azúcar se estiman en 3,582 millones de toneladas cortas en valor crudo, aproximadamente 740.000 toneladas más que la estimación revisada para 2025/26.
Eso representa un incremento cercano al 26 %. Una parte importante del cambio procede de la previsión para el azúcar mexicano, cuyas importaciones se estiman en 1,346 millones de toneladas cortas, frente a las aproximadamente 220.000 toneladas previstas para el ejercicio anterior.
Las cifras todavía corresponden a proyecciones y pueden modificarse conforme avance la cosecha y el USDA incorpore nuevos datos de producción, rendimiento, existencias, comercio y demanda. Para los productores de remolacha, sin embargo, el dato más significativo ya está registrado: la combinación de 30.560 acres impedidos de sembrar y 2.861 acres fallidos establece un máximo dentro de la serie analizada y confirma el peso que las condiciones hídricas han adquirido en la campaña 2026.
Fuentes referenciales:
Southern Ag Today – Louisiana State University AgCenter y University of Tennessee
USDA Farm Service Agency – Crop Acreage Data
USDA National Agricultural Statistics Service – Crop Production
USDA – World Agricultural Supply and Demand Estimates


