Investigadores del CREAF y el CSIC en España concluyeron que gran parte de los nutrientes aplicados en la agricultura global termina desperdiciándose y generando impactos ambientales
Redactor: Santiago Duarte
Editor: Karem Díaz S.
Un estudio realizado por científicos del Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF) y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en España, concluyó que el uso de fertilizantes en los principales cultivos agrícolas del planeta presenta una fuerte ineficiencia. La investigación determinó que hasta la mitad de los nutrientes aplicados en los campos no llega a ser absorbida por las plantas.
Los investigadores analizaron el comportamiento de nutrientes esenciales como nitrógeno y fósforo en distintos sistemas agrícolas y observaron que una gran proporción termina perdiéndose en el ambiente en lugar de incorporarse al crecimiento vegetal. El problema afecta especialmente a cultivos de gran escala utilizados para producción alimentaria mundial.
Qué descubrió la investigación
El trabajo científico detectó que gran parte de los fertilizantes aplicados permanece fuera del ciclo productivo agrícola. En muchos casos, los nutrientes son arrastrados hacia ríos y acuíferos o liberados a la atmósfera, reduciendo la eficiencia del sistema y aumentando los impactos ambientales.
Los investigadores explicaron que las plantas solo logran aprovechar parcialmente los fertilizantes debido a diversos factores relacionados con el manejo agrícola, las características del suelo y las condiciones climáticas.
El estudio también mostró que la eficiencia varía según el tipo de cultivo y la región, pero el patrón general refleja una pérdida masiva de nutrientes en buena parte de la agricultura intensiva global.
El impacto ambiental del desperdicio de nutrientes
El exceso de fertilizantes que no es absorbido por las plantas puede provocar contaminación de aguas subterráneas, degradación de ecosistemas y emisiones de gases asociados al cambio climático.
Los científicos advirtieron que una parte importante del nitrógeno aplicado termina transformándose en compuestos contaminantes que afectan tanto al ambiente como a la calidad del agua. El fósforo, por su parte, puede acumularse en cuerpos de agua y favorecer procesos de eutrofización.
La investigación señala que el problema no solo representa una pérdida económica para los sistemas agrícolas, sino también una presión creciente sobre los ecosistemas naturales.
La relación entre productividad y eficiencia agrícola
El estudio plantea que aumentar la cantidad de fertilizantes no siempre se traduce en una mayor productividad. En muchos casos, los sistemas agrícolas intensivos superan el punto en el que las plantas pueden absorber eficientemente los nutrientes adicionales.
Los investigadores sostienen que mejorar la gestión de fertilización podría reducir pérdidas y mantener la producción agrícola utilizando menos recursos. El trabajo propone avanzar hacia estrategias más precisas de aplicación que permitan adaptar las dosis a las necesidades reales de los cultivos.
El análisis también subraya la importancia de comprender mejor cómo interactúan los nutrientes con el suelo y el clima para evitar aplicaciones excesivas.
Un desafío para la agricultura global
El CREAF y el CSIC consideran que la eficiencia en el uso de fertilizantes será uno de los grandes desafíos agrícolas en los próximos años debido al aumento de la demanda alimentaria y a las presiones ambientales sobre los sistemas productivos.
La investigación destaca que reducir las pérdidas de nutrientes podría contribuir simultáneamente a disminuir costos agrícolas y limitar el impacto ecológico de la producción de alimentos.
Los científicos continúan estudiando mecanismos que permitan optimizar la absorción de nutrientes en los cultivos y reducir el volumen de fertilizantes desperdiciados en la agricultura mundial.
Referencias
EFE Verde — “Desperdicio de fertilizantes en grandes cultivos agrícolas”
