La NASA cultiva lechugas en Marte, pero los resultados decepcionan a los científicos

Un experimento marciano que no cumplió las expectativas


🖋️ Redacción Mundo Agropecuario

La idea de cultivar alimentos en Marte ha sido durante años uno de los grandes retos de la exploración espacial. Si algún día los humanos logran establecerse en el planeta rojo, deberán producir su propia comida. Por ello, la NASA lleva tiempo probando cultivos en entornos simulados marcianos.

Sin embargo, el más reciente experimento con lechugas cultivadas en condiciones marcianas no ha dado los resultados esperados. Los científicos calificaron los hallazgos como “una llamada de atención” sobre los desafíos reales de la agricultura extraterrestre.

Las plantas crecieron, pero presentaron graves deficiencias en tamaño, color y contenido nutricional en comparación con las cultivadas en la Tierra. Aunque el ensayo no fracasó por completo, demostró que el suelo marciano —incluso simulado— es mucho más hostil de lo que se preveía.

Cultivar en otro planeta: más difícil de lo que parece

El equipo de investigación recreó las condiciones marcianas en laboratorios de la NASA utilizando una mezcla de regolito simulada (material similar al polvo y roca del suelo marciano), atmósfera reducida en oxígeno y dióxido de carbono, y temperaturas cercanas a las del planeta rojo.

El experimento buscaba comprobar si las semillas de Lactuca sativa —lechuga romana— podían germinar y desarrollarse en esas condiciones.

Aunque algunas plantas lograron brotar, su crecimiento fue lento, irregular y con hojas más pequeñas y quebradizas. Además, los análisis químicos revelaron acumulaciones peligrosas de percloratos, compuestos tóxicos presentes en el suelo marciano que pueden ser absorbidos por las raíces.

Según los investigadores, esos compuestos pueden interferir con la fotosíntesis y alterar el metabolismo vegetal, haciendo que los cultivos sean no aptos para el consumo humano sin procesos previos de descontaminación del suelo.

“La biología no engaña”: los límites de la adaptación vegetal

El principal obstáculo para el cultivo marciano no es solo la falta de nutrientes, sino la naturaleza química del regolito.

El suelo de Marte es extremadamente alcalino y carece de los elementos esenciales que sustentan la vida vegetal, como el nitrógeno disponible, el fósforo y el potasio. Además, su estructura compacta y la ausencia de materia orgánica dificultan la retención de agua.

“La biología no engaña”, explicó uno de los coordinadores del proyecto. “Podemos simular luz, presión o atmósfera, pero las plantas siguen necesitando un entorno con bioquímica viva. Marte no la tiene”.

Los resultados demostraron que, sin una biotecnología de soporte o sistemas cerrados con suelo tratado, los cultivos directos sobre regolito marciano son inviables.

Lecciones para el futuro de la agricultura espacial

A pesar de la decepción inicial, el estudio representa un paso importante para comprender los límites de la agricultura fuera de la Tierra.

La NASA y otras agencias espaciales han desarrollado sistemas de cultivo hidropónico y aeropónico a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS), donde los astronautas han logrado cosechar lechugas y rábanos en condiciones de microgravedad.

El reto marciano, sin embargo, es diferente: no se trata solo de cultivar, sino de hacerlo en un ambiente con baja presión, radiación intensa y suelo tóxico.

Por eso, los ingenieros y biólogos están explorando modelos híbridos de cultivo en hábitats cerrados, con iluminación LED controlada, humedad regulada y suelos artificiales enriquecidos con bacterias beneficiosas.

Estos sistemas podrían, en el futuro, servir tanto para las misiones a Marte como para mejorar la agricultura terrestre en entornos extremos, como desiertos o zonas con suelos degradados.

Marte y la paradoja del suelo sin vida

Uno de los hallazgos más significativos del experimento fue confirmar que, aunque el suelo marciano contiene minerales útiles —como magnesio, azufre y calcio—, su falta de actividad microbiana impide el ciclo natural de los nutrientes.

En la Tierra, los microorganismos del suelo actúan como mediadores químicos, transformando materia orgánica y liberando nutrientes para las plantas. En Marte, ese ciclo está roto.

Sin vida microbiana que regenere el sustrato, las raíces no pueden establecer relaciones simbióticas ni activar mecanismos de defensa frente al estrés ambiental. En otras palabras: las plantas pueden brotar, pero no prosperar.

Un jarro de agua fría, pero también una oportunidad

El estudio, que algunos calificaron como “un jarro de agua fría”, no significa que el sueño de una granja marciana haya terminado.

Por el contrario, los resultados ayudarán a rediseñar los sistemas de cultivo en futuros hábitats espaciales, priorizando la sostenibilidad biológica y la interacción entre organismos vivos.

Además, los investigadores señalaron que parte de lo aprendido puede aplicarse en la Tierra, especialmente en agricultura regenerativa, cultivos en suelos contaminados o zonas áridas, donde los desafíos químicos y biológicos son comparables a los de Marte.

La lechuga marciana, aunque flaca y pálida, podría convertirse en símbolo de la próxima frontera de la ciencia agrícola: aprender a cultivar vida donde la vida parece imposible.


Referencias

  • OkDiario (2025). Astrónomos decepcionados: la NASA cultiva lechugas en Marte, pero los resultados son un jarro de agua fría.
  • NASA Plant Growth Facilities. Martian Regolith Simulant Experiments (2025).
  • Journal of Astrobiology (2025). Challenges of Edible Crop Growth in Extraterrestrial Soils.


Mundo Agropecuario
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.