Una campaña con suelos recargados que podría llevar los rindes a 100–120 qq/ha
Redacción Mundo Agropecuario
La campaña de maíz 2025/26 avanza en Argentina con un panorama particularmente alentador. Tras años marcados por la falta de humedad y eventos climáticos limitantes, las lluvias registradas durante 2025 han recargado los suelos hasta niveles excepcionales. Según destaca el medio La Nación, la abundante disponibilidad hídrica permitiría alcanzar rendimientos de entre 100 y 120 quintales por hectárea en maíces tempranos bien implantados en la zona núcleo, siempre y cuando se ajusten las prácticas de nutrición en esta etapa clave del ciclo.
Este escenario abre la puerta a una estrategia que agrónomos y técnicos vienen recomendando con insistencia: refertilizar los lotes que muestran buen potencial productivo. Con perfiles profundos saturados de humedad y cultivos en condiciones óptimas de desarrollo, el maíz puede responder de manera notable a un aporte adicional de nutrientes, especialmente nitrógeno. Las condiciones ambientales del momento son ideales para potenciar el rendimiento sin riesgos excesivos de pérdida por volatilización o estrés hídrico, algo poco común en campañas recientes.
Suelos recargados: una oportunidad que no se presenta todos los años
La recarga hídrica en la zona núcleo —que abarca partes de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba— es una de las más altas en la última década. Las precipitaciones continuas desde principios de 2025 no solo compensaron la sequía del ciclo anterior, sino que generaron condiciones excepcionales de humedad en los primeros metros del perfil.
Para el maíz temprano, esta situación es particularmente valiosa. En su etapa vegetativa, la disponibilidad continua de agua promueve un desarrollo vigoroso del follaje, un crecimiento radicular profundo y una mayor capacidad para absorber nutrientes. Los técnicos destacan que, bajo estas condiciones, el cultivo puede incrementar significativamente su eficiencia en el uso del nitrógeno.
Este contexto convierte la refertilización en una práctica estratégica con alto retorno potencial, siempre que se realice a tiempo y con criterios técnicos bien definidos.
Refertilización: cuándo, cómo y por qué aprovechar el momento
El aporte adicional de nitrógeno en maíces tempranos bien implantados permite consolidar estructuras vegetativas robustas y asegurar una mayor producción de biomasa, factores que influyen directamente en el número de granos por planta y en su peso final. Con suelos húmedos y temperaturas moderadas, la disponibilidad del nitrógeno aplicado aumenta y el riesgo de pérdidas se reduce.
Los especialistas recomiendan evaluar indicadores como:
- el estado general del cultivo
- la densidad de plantas lograda
- el color y vigor del follaje
- el pronóstico climático para las siguientes semanas
Si todas estas variables se alinean favorablemente —como está ocurriendo en gran parte de la zona núcleo—, la refertilización puede convertirse en una inversión con impacto directo en los rendimientos finales.
Las tecnologías de aplicación también juegan un papel clave. La utilización de fertilizantes líquidos, la aplicación en bandas y la incorporación superficial en suelos húmedos son prácticas que mejoran la eficiencia. Además, herramientas de diagnóstico como sensores remotos y análisis de imágenes satelitales permiten identificar variaciones intra-lote y ajustar las dosis de manera precisa.
Un ciclo que podría marcar diferencias en el manejo del maíz
La campaña actual plantea una situación opuesta a la vivida en años de sequía. En esos períodos, la fertilización nitrogenada suele ser limitada por el riesgo de que el cultivo no logre expresar su potencial debido a restricciones hídricas. En cambio, el 2025 ofrece un escenario donde la disponibilidad abundante de agua permite pensar en estrategias más ambiciosas.
Los cultivos con buen arranque y sin limitaciones de implantación tienen ahora la oportunidad de capitalizar la inversión en fertilización. La posibilidad de alcanzar 100–120 qq/ha en la zona núcleo no depende únicamente de la genética o del clima, sino también de las decisiones de manejo durante estas semanas.
Los técnicos advierten que, si el productor no ajusta la nutrición a las condiciones excepcionales del año, podría perder una oportunidad única de maximizar beneficios en una campaña donde los márgenes podrían ser considerablemente mejores.
Humedad, nutrición y ambiente: la tríada clave del éxito
La interacción entre humedad disponible, disponibilidad de nutrientes y condiciones ambientales es determinante para el rendimiento final del maíz. Cuando estas tres variables coinciden —como en esta campaña—, se generan situaciones que permiten romper techos históricos de productividad.
Los perfiles hídrico–nutricionales robustos favorecen:
- mayor expansión foliar
- más nodos y hojas activas
- mejor intercepción de radiación
- mayor acumulación de biomasa
- mayor producción de granos
Además, la estabilidad climática registrada durante la primavera ha favorecido el crecimiento sin grandes eventos de estrés térmico o hídrico, ofreciendo una base sólida para la etapa reproductiva.
El desafío será mantener el cultivo libre de enfermedades y plagas durante las próximas semanas, especialmente considerando que los ambientes húmedos pueden aumentar la presión sanitaria en algunas zonas.
Un año que invita a planificar a largo plazo
Los analistas señalan que condiciones como las actuales no se presentan con frecuencia. Por ello, además de aprovechar la oportunidad inmediata, recomiendan utilizar la campaña 2025/26 para evaluar estrategias nutricionales de largo plazo, incluir análisis de suelo más detallados y planificar esquemas de rotación que permitan sostener altos niveles de productividad sin degradar el recurso.
El rendimiento del maíz temprano será, una vez más, un indicador clave del funcionamiento general del sistema agrícola. Si los pronósticos se cumplen, Argentina podría cerrar una campaña destacada en la que el manejo oportuno y las decisiones técnicas marcarán la diferencia.
Referencias
La Nación – Información sobre la disponibilidad hídrica y el potencial de rendimiento del maíz temprano en la zona núcleo (2025).
Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) – Estudios agronómicos sobre manejo de fertilización y respuesta del maíz.
Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) – Reportes sobre condiciones climáticas y perfiles hídricos.
