Existen múltiples oportunidades para renaturalizar los paisajes agrícolas mediante la introducción estratégica de elementos ricos en biodiversidad.

José M. Rey Benayas, Universidad de Alcalá
De esta manera, es posible mejorar los servicios ecosistémicos –es decir, los beneficios que aporta la naturaleza a la sociedad–, la resiliencia y la sostenibilidad socioecológica de los territorios rurales.
Este enfoque parte del reconocimiento de que la agricultura intensiva ha simplificado drásticamente el paisaje. Ello ha provocado pérdidas significativas de biodiversidad, degradación del suelo, reducción de la capacidad de regulación climática y deterioro de los servicios culturales y de soporte. La restauración ecológica en estos paisajes no pretende competir con la producción agrícola o ganadera, sino complementarla y reforzarla, integrando la biodiversidad en el funcionamiento de las explotaciones.

Los agroecosistemas en la legislación europea
El reciente Reglamento Europeo de Restauración de la Naturaleza incluye un artículo dedicado a los agroecosistemas. Entre las metas destacan la necesidad de revertir la tendencia negativa de varios indicadores de biodiversidad, como el índice de mariposas de pastizales, las reservas de carbono orgánico en suelos minerales y la proporción de superficie agraria que incorpora elementos paisajísticos de alta diversidad.
Asimismo, se fijan objetivos de aumento progresivo del índice de aves comunes. Estas metas reflejan la urgencia de actuar a escalas amplias y de manera coordinada para reforzar la funcionalidad ecológica del paisaje.
Actualmente, el Gobierno de España, en coordinación con las comunidades autónomas, está elaborando el Plan Nacional de Restauración de la Naturaleza, recientemente sujeto a consulta pública.
Intervenciones para aumentar la biodiversidad
Se pueden poner en marcha varias intervenciones prácticas en explotaciones agrarias para incrementar su biodiversidad sin comprometer la actividad productiva. Estas son algunas de ellas:

- Plantación de árboles aislados: son el hábitat de multitud de especies y contribuyen a secuestrar y almacenar carbono y la conectividad del paisaje, entre otras funciones.
- Revegetación de lindes, ribazos y bordes de caminos: estas estructuras lineales aumentan la conectividad ecológica y permiten diseñar restauraciones estratégicas eficientes. Los setos o cercas vivas, concebidos como “bosques reticulados”, son capaces de mejorar la infiltración de agua, reducir la erosión, favorecer la polinización y aumentar la presencia de fauna auxiliar beneficiosa, entre otras contribuciones de la naturaleza a las personas.
- Introducción de islotes de vegetación nativa: estos elementos son microhábitats forestales que funcionan como nodos de biodiversidad y favorecen la dispersión de semillas, la regeneración natural y la conectividad ecológica.
- Construcción de caballones: estos elementos lineales elevados sobre el nivel general del suelo también ofrecen refugio y alimento a muchas especies.
- Rehabilitación o creación de puntos de agua (charcas, fuentes, abrevaderos): son el hábitat de especies ligadas al menos durante una parte de su ciclo vital al agua (algas, plantas, anfibios y odonatos, entre otras) y bebederos de toda la fauna silvestre.
- Creación de franjas herbáceas y bandas florales: ofrecen refugio y recursos alimenticios a multitud de especies, en particular a los insectos.
- Instalación de cajas nido y refugios para la fauna silvestre: las cajas nido suplen la falta de huecos en el paisaje apropiados para nidificar. Otros elementos como los majanos de piedras y pilas de madera proporcionan refugio a muchas especies de invertebrados, reptiles y pequeños vertebrados, entre otras.
- Instalación de perchas: permiten descansar a todas las aves, otear las presas a las rapaces y formar puntos de acumulación de semillas que las aves dispersoras transportan y depositan en la base.
- Acciones de conservación del patrimonio arquitectónico rural: la construcción o reparación de muros de piedra seca y chozos, por ejemplo, permiten integrar valores ecológicos y culturales.

Ejemplos de iniciativas de restauración
Dos iniciativas relevantes de la Fundación Internacional para la Restauración de Ecosistemas en marcha son Campos de Vida y Campo de Montiel + Natural, esta última en el marco de la Red de Territorios Regenerativos. Ambas aplican modelos de restauración integrados, participativos y orientados a la regeneración de suelos, la diversificación del paisaje y la revitalización socioeconómica.
Estas iniciativas se complementan con NavaLab, un laboratorio vivo con fines de demostración, investigación, formación y agroturismo, principalmente.
En síntesis, la renaturalización de los paisajes agrícolas constituye una vía efectiva, viable y necesaria para reconciliar la producción, la biodiversidad y el bienestar humano. Integrar elementos de alta diversidad en el mosaico agrario no solo mejora los servicios ecosistémicos, sino que fortalece la resiliencia del territorio frente al cambio climático y genera beneficios tangibles para agricultores y comunidades rurales.

José M. Rey Benayas, Catedrático de Ecología, Universidad de Alcalá
Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.
