En Meliza 2026, el genetista Umberto Moreno explicó un enfoque práctico para reducir el impacto del ácaro que más compromete la sanidad de las colmenas
Redactor: Javier Morales O.
Editor: Eduardo Schmitz
La varroa sigue siendo uno de los desafíos más persistentes para la apicultura moderna. Este ácaro parasita a las abejas, debilita las colonias y obliga a los productores a mantener un monitoreo constante para evitar pérdidas productivas y sanitarias. Su presencia sostenida en los apiarios ha convertido el control de esta plaga en una de las tareas más delicadas del manejo apícola.
Durante Meliza 2026, el genetista y criador de reinas Umberto Moreno compartió una propuesta basada en seis pasos clave para enfrentar este problema de forma más eficiente. Su planteamiento se centró en combinar observación, manejo técnico y selección genética, con el objetivo de reducir presión parasitaria sin comprometer el equilibrio del colmenar.
Lejos de plantear una solución única o inmediata, Moreno insistió en que el control de la varroa exige constancia, criterio y capacidad de anticipación. La clave no está en reaccionar tarde, sino en construir una estrategia que permita sostener colonias sanas en el tiempo.

El punto de partida: entender qué ocurre dentro de la colmena
Uno de los ejes centrales de la propuesta es observar con rigor el estado real de las colmenas. Moreno subrayó que el primer error frecuente es actuar sin conocer el nivel de infestación o hacerlo cuando el daño ya está avanzado.
El monitoreo regular permite detectar aumentos en la carga parasitaria antes de que el problema se traduzca en debilitamiento severo de la colonia. Para el especialista, este seguimiento no debe verse como una tarea ocasional, sino como una práctica integrada al manejo habitual del apiario.
La varroa no afecta a todas las colmenas de la misma manera ni evoluciona igual en cada entorno. Por eso, el diagnóstico temprano se vuelve una herramienta esencial para ajustar decisiones y evitar tratamientos innecesarios o tardíos.
Comprender el comportamiento del ácaro y su relación con los ciclos de la colmena es, en este sentido, el primer paso para reducir riesgos y mejorar la capacidad de respuesta del apicultor.
La genética de las reinas como herramienta de resistencia
Moreno puso especial énfasis en la importancia de trabajar con material genético adecuado. Como criador de reinas, explicó que una parte importante de la resistencia a enfermedades y parásitos está ligada al comportamiento natural de las abejas y a la fortaleza de la colonia.
Seleccionar reinas con mejores características sanitarias puede marcar diferencias en la capacidad del enjambre para tolerar o reducir la presión de la varroa. Colonias más vigorosas suelen mostrar mejor respuesta frente al estrés, mayor orden interno y mejor recuperación ante episodios críticos.
La genética, sin embargo, no reemplaza el manejo. Su valor radica en complementar un sistema bien atendido, donde alimentación, revisión y condiciones del entorno acompañen el desarrollo de la colonia.
En la visión planteada en Meliza 2026, fortalecer el apiario desde la base biológica es una manera de reducir dependencia de respuestas de emergencia y de construir resiliencia en el tiempo.
Manejo oportuno y decisiones sin improvisación
Otro aspecto central del enfoque expuesto fue la necesidad de intervenir en el momento adecuado. Moreno remarcó que el manejo frente a la varroa no debe dejarse para cuando aparecen signos visibles de deterioro, porque en ese punto el margen de recuperación suele reducirse.
La prevención, en este caso, implica revisar calendarios, conocer los ciclos del colmenar y actuar con base en observación técnica. Eso permite anticipar picos de infestación y reducir el impacto sobre cría, postura y dinámica interna de las abejas.
También insistió en evitar decisiones impulsivas o repetitivas sin evaluación previa. Enfrentar la varroa exige criterio, porque cada colmena puede responder de forma distinta según su fuerza, entorno y antecedentes sanitarios.
La propuesta apunta a un manejo más fino, menos reactivo y más sostenido, donde el apicultor se adelante al problema en lugar de perseguirlo cuando ya se expandió.
La sanidad del apiario depende del conjunto, no de una sola medida
Una de las ideas más claras del planteamiento de Moreno fue que no existe una fórmula aislada capaz de resolver por sí sola el problema de la varroa. El control real depende de sumar decisiones coherentes a lo largo del tiempo.
Eso incluye revisar estado de las colonias, sostener buen nivel nutricional, evitar estrés innecesario y mantener condiciones de manejo que favorezcan el equilibrio sanitario. Una colmena fuerte no elimina por completo el riesgo, pero tiene más capacidad de respuesta frente a la presión del ácaro.
El enfoque presentado en Meliza 2026 apuesta por una apicultura más preventiva, donde la sanidad no se trate como una reacción puntual sino como parte del sistema productivo.
Para los productores, el mensaje fue claro: combatir la varroa no consiste en aplicar una receta rápida, sino en entender mejor a las abejas, anticipar riesgos y trabajar con más precisión. En un escenario donde la salud del colmenar define la productividad y la supervivencia, esa diferencia puede ser decisiva.
Referencias
Apicultura y Miel: recomendaciones de Umberto Moreno en Meliza 2026 para combatir la varroa en apicultura. Ver fuente original
