En Uruguay, el control biológico aparece como una alternativa ante la multirresistencia y la necesidad de evitar residuos en carne
Redactor: Santiago Duarte
Editor: Karem Díaz S.
La garrapata bovina volvió a colocarse en el centro de la preocupación sanitaria de la ganadería uruguaya. La presencia de multirresistencia a productos tradicionales y una vacuna que no terminó de cumplir las expectativas de muchos productores están empujando la búsqueda de alternativas de control. En ese escenario, los productos biológicos elaborados a base de hongos comienzan a ganar atención por los resultados observados en distintos establecimientos.
En Tacuarembó, Uruguay, una empresa desarrolla y distribuye un producto de este tipo a partir de un hongo presente en campos de Uruguay, Brasil y Argentina. Manuel Albernaz, integrante de TecnoBio, explicó que la herramienta se ha aplicado en diferentes campos y departamentos del país, con una respuesta favorable en predios que enfrentaban cargas importantes de garrapata.
Una alternativa frente a la resistencia
El avance de la garrapata no es un problema menor para la ganadería bovina. Su presencia afecta el bienestar de los animales, complica el manejo sanitario y puede comprometer la eficiencia productiva cuando la infestación se vuelve persistente.
La dificultad principal señalada por el sector es la pérdida de eficacia de algunos tratamientos químicos por uso repetido o mal manejo. Esa situación obliga a revisar estrategias y a combinar herramientas para reducir la presión del parásito en el animal y en el campo.
En ese contexto, el control biológico con hongos no aparece como un simple reemplazo automático, sino como una opción que puede integrarse al manejo sanitario. La ventaja destacada por la empresa es que el producto no tiene tiempo de espera y no deja presencia de residuos en carne, un punto sensible para la producción orientada a mercados exigentes.
Cómo se aplica el producto
El producto puede aplicarse directamente sobre el ganado mediante baño de aspersión o con hidrolavadora. De acuerdo con Albernaz, la mayoría de los productores opta por la hidrolavadora porque permite que el producto rinda más.
También existe la posibilidad de aplicar el producto sobre el campo mediante drones o pulverizadoras. Con ese método, la empresa también reportó buenos resultados, especialmente por el efecto del hongo en el ambiente donde la garrapata completa parte de su ciclo.
El mecanismo de acción explicado por Albernaz parte del contacto directo con el parásito. Al mojar la garrapata, la espora del hongo se adhiere a su cutícula. Luego, cuando el parásito cae al campo y entra en contacto con otras garrapatas, el hongo comienza a colonizar y contribuye a bajar la presión de infestación en el establecimiento.
Resultados observados en los campos
Los resultados mencionados por TecnoBio incluyen casos donde la carga de garrapata bajó hasta 80%. Albernaz indicó que al tercer día las garrapatas empiezan a secarse y quedan negras y marchitas. En algunos predios, productores encontraron animales limpios al sexto día.
La velocidad del resultado, sin embargo, depende de la situación inicial del establecimiento. En campos con cargas muy altas o con antecedentes de mal uso de otros productos, el proceso puede demorar más. Albernaz mencionó experiencias en zonas como Lambaré y Artigas, donde se logró limpiar el ganado, aunque con mayor tiempo de respuesta.
El manejo inicial recomendado contempla aplicaciones cada 21 días y luego cada 30 días. Esa frecuencia puede variar de acuerdo con la realidad de cada predio, la carga parasitaria y la evolución del problema en el rodeo.
Sanidad animal y carne sin residuos
Uno de los puntos más relevantes para los productores es la ausencia de residuos en carne. Al tratarse de un producto biológico que actúa sobre la garrapata y no como un principio químico convencional con período de retiro, la empresa destaca que no exige tiempo de espera.
Este aspecto tiene importancia comercial y sanitaria. En sistemas ganaderos orientados a faena, exportación o mercados de mayor control, los tiempos de espera pueden condicionar decisiones de manejo, movimientos de animales y planificación de ventas.
La discusión se conecta con una preocupación más amplia sobre la sanidad del rodeo bovino, donde el control temprano de parásitos, enfermedades y signos de deterioro productivo permite reducir pérdidas y evitar decisiones tardías.
Costos y manejo operativo
Albernaz señaló que, aplicado con hidrolavadora, el costo queda en torno a US$ 0,57 por animal. En el caso del baño de aspersión, el valor depende de cómo esté regulado el baño y de la eficiencia de aplicación.
El dato económico es relevante porque el control de garrapata no se define solo por eficacia biológica. También pesan la mano de obra, la infraestructura disponible, la escala del establecimiento y la posibilidad de repetir aplicaciones en los plazos recomendados.
En predios donde la presión parasitaria es alta, el costo debe analizarse junto con los efectos de la garrapata sobre condición corporal, desempeño productivo y manejo sanitario general. La herramienta biológica puede ser especialmente útil cuando los tratamientos convencionales pierden eficacia o cuando se busca reducir el riesgo de residuos.
Un problema regional con nuevas herramientas
La garrapata bovina también ha motivado investigaciones y estrategias en otros países. En Mundo Agropecuario se ha documentado cómo el modelado de datos aplicado a garrapatas del ganado busca entender mejor su supervivencia y propagación.
También existen líneas de trabajo orientadas a la genética, como el estudio sobre garrapatas portadoras de babesiosis bovina, una enfermedad de alto impacto sanitario transmitida por estos parásitos.
Otra vía de interés está en la resistencia natural de ciertos animales. El caso del bovino criollo frente a la garrapata muestra que la respuesta al problema puede combinar manejo, selección genética, investigación y herramientas de control más diversas.
Una opción que gana espacio en Uruguay
La experiencia uruguaya con productos biológicos a base de hongos refleja una búsqueda concreta dentro de la ganadería: controlar la garrapata sin depender exclusivamente de soluciones químicas que enfrentan resistencia o generan restricciones por residuos.
El interés de los productores, los resultados reportados en campos con alta carga parasitaria y la posibilidad de aplicar el producto sobre animales o sobre el campo explican por qué esta tecnología está ganando espacio. La disponibilidad de materia prima, es decir, del hongo utilizado para fabricar el producto, también fue destacada por TecnoBio como un punto favorable para responder a la demanda del sector.
Frente a una situación sanitaria compleja, el control biológico no elimina la necesidad de diagnóstico, seguimiento y manejo integrado. Pero sí ofrece una herramienta adicional para establecimientos que necesitan reducir la presión de garrapata, proteger la carne de residuos y recuperar eficacia en el control parasitario.
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