Un estudio multidisciplinar propone manejar la vegetación espontánea del viñedo de forma más eficiente y sostenible para reducir impactos sobre el cultivo y el suelo
Redactor: Camila Herrera R.
Editor: Karem Díaz S.
Un equipo multidisciplinar presentó en España una nueva estrategia para el control de malas hierbas en viñedos ecológicos, con el objetivo de mejorar el manejo de la vegetación espontánea sin comprometer la sostenibilidad del sistema productivo. La propuesta surge en un contexto donde la viticultura ecológica enfrenta crecientes dificultades para controlar las plantas competidoras sin recurrir a herbicidas químicos.
El estudio analizó distintas alternativas de manejo de la cubierta vegetal y evaluó cómo determinadas prácticas pueden contribuir a reducir la competencia por agua y nutrientes, manteniendo al mismo tiempo beneficios agronómicos y ambientales dentro del viñedo.
Qué plantea la nueva estrategia de manejo
La investigación propone dejar atrás el enfoque tradicional basado únicamente en la eliminación total de las malas hierbas y avanzar hacia una gestión más equilibrada de la vegetación presente entre las filas del viñedo.
Los especialistas explicaron que algunas especies espontáneas pueden aportar ventajas al sistema agrícola si se manejan correctamente. Entre esos beneficios se encuentran la protección del suelo frente a la erosión, la mejora de la biodiversidad y el aporte de materia orgánica.
El trabajo evaluó cómo distintas técnicas de control mecánico y manejo de cubiertas vegetales afectan tanto al cultivo de la vid como a la dinámica ecológica del viñedo. Los investigadores observaron que ciertas prácticas permiten disminuir la presencia de especies más problemáticas sin eliminar completamente la vegetación beneficiosa.
Un enfoque adaptado a la viticultura ecológica
La viticultura ecológica enfrenta limitaciones importantes debido a la restricción del uso de herbicidas sintéticos. Esa situación obliga a buscar métodos alternativos que sean eficaces y económicamente viables para los productores.
El estudio destaca que el manejo de la vegetación debe adaptarse a las características específicas de cada viñedo, teniendo en cuenta factores como el clima, el tipo de suelo, la disponibilidad hídrica y las especies vegetales predominantes.
Los investigadores también señalaron que el exceso de laboreo mecánico puede generar efectos negativos sobre la estructura del suelo y aumentar los costos de producción, por lo que la estrategia propuesta busca equilibrar control y conservación.
La importancia de la biodiversidad en el viñedo
Uno de los aspectos centrales del trabajo fue la relación entre vegetación espontánea y biodiversidad agrícola. El estudio sostiene que mantener determinadas coberturas vegetales puede favorecer la presencia de organismos beneficiosos y mejorar el equilibrio ecológico del viñedo.
La propuesta no busca eliminar toda la vegetación considerada mala hierba, sino identificar qué especies generan competencia perjudicial para el cultivo y cuáles pueden integrarse de manera funcional dentro del sistema productivo.
Ese enfoque permitiría reducir intervenciones agresivas y avanzar hacia modelos de producción más sostenibles, especialmente en explotaciones ecológicas donde la conservación ambiental tiene un papel prioritario.
Nuevas herramientas para los productores
Los resultados del estudio aportan herramientas prácticas para técnicos y viticultores que buscan mejorar el manejo de sus explotaciones ecológicas. La estrategia desarrollada ofrece criterios para decidir cuándo intervenir, qué especies controlar y cómo manejar la cubierta vegetal sin afectar el rendimiento del viñedo.
Los investigadores remarcaron que la gestión racional de la vegetación espontánea podría convertirse en un elemento clave para mantener la sostenibilidad y estabilidad productiva de los viñedos ecológicos españoles frente a los desafíos ambientales actuales.
Referencias
AgroDigital
https://www.agrodigital.com/2026/05/11/control-malas-hierbas-vinedo-ecologico/
