Gramíneas resistentes al calor y la sequía ayudan a estabilizar la producción ganadera en Argentina


Un estudio realizado en la región pampeana identificó cultivares forrajeros con mejor adaptación a condiciones extremas y capacidad de mantener altos niveles de producción


Redactor: Javier Morales O.
Editor: Eduardo Schmitz

La intensificación de las sequías y las olas de calor en distintas zonas ganaderas de Argentina está obligando a los productores a replantear la base forrajera utilizada en los sistemas pastoriles. En ese contexto, un estudio difundido por especialistas del sector identificó gramíneas capaces de mantener buenos niveles de rendimiento incluso bajo condiciones climáticas adversas, aportando alternativas concretas para sostener la producción ganadera.

La investigación evaluó distintos cultivares de gramíneas templadas con el objetivo de determinar cuáles presentaban mejor comportamiento frente al estrés hídrico y las altas temperaturas. El trabajo permitió detectar materiales que combinaron estabilidad productiva, persistencia y adaptación, aspectos considerados claves para garantizar la disponibilidad de forraje durante períodos críticos.

Qué evaluó el estudio sobre las gramíneas forrajeras

Los ensayos analizaron el comportamiento de diferentes cultivares implantados en ambientes sometidos a condiciones climáticas variables. Los investigadores observaron cómo respondían las gramíneas frente a escenarios de déficit hídrico prolongado y temperaturas elevadas, dos factores que en los últimos años afectaron con fuerza a la región pampeana.

El objetivo principal fue identificar materiales capaces de mantener productividad y persistencia sin perder calidad forrajera. Los resultados mostraron diferencias importantes entre cultivares, especialmente en capacidad de rebrote, tolerancia al estrés y estabilidad del rendimiento.

Algunos materiales lograron sostener niveles de producción más altos aun en condiciones limitantes, mientras que otros presentaron una caída significativa de biomasa disponible para alimentación animal.

Cultivares con mejor adaptación a escenarios extremos

Entre los materiales destacados aparecieron cultivares que combinaron buena producción anual con mayor resistencia frente a eventos climáticos extremos. Esa capacidad de adaptación se volvió especialmente relevante para los sistemas ganaderos que dependen de la oferta forrajera natural y necesitan reducir las pérdidas durante períodos secos.

Los especialistas explicaron que la persistencia de las pasturas es uno de los factores más importantes para sostener la estabilidad de los rodeos. Cuando las gramíneas logran mantenerse activas pese a la falta de agua o al exceso de calor, disminuye la necesidad de reimplantación y se reduce el impacto económico para los productores.

Además de la resistencia climática, el estudio también evaluó la capacidad de recuperación luego de períodos de estrés. Algunos cultivares mostraron una recuperación más rápida una vez mejoraron las condiciones ambientales, permitiendo recomponer la oferta forrajera en menor tiempo.

El impacto sobre la ganadería

La disponibilidad de forraje es uno de los pilares centrales de los sistemas ganaderos pastoriles. Las variaciones climáticas afectan directamente la producción de carne y leche, ya que reducen la capacidad de alimentación de los animales y obligan a aumentar costos suplementarios.

Los investigadores remarcaron que seleccionar correctamente las gramíneas puede convertirse en una herramienta estratégica para reducir riesgos productivos. La elección de materiales más adaptados permite mejorar la estabilidad de las pasturas y sostener niveles de producción más constantes a lo largo del año.

El trabajo también destacó que la adaptación genética de las gramíneas será cada vez más importante frente a la mayor frecuencia de eventos climáticos extremos observada en distintas regiones agrícolas y ganaderas de Argentina.

Una herramienta para mejorar la base forrajera

Los resultados obtenidos aportan información útil para productores y técnicos que buscan fortalecer la resiliencia de los sistemas ganaderos. La identificación de cultivares con mejor comportamiento frente al calor y la sequía ofrece alternativas concretas para planificar nuevas implantaciones y reducir vulnerabilidades productivas.

Los especialistas indicaron que la incorporación de gramíneas más adaptadas puede contribuir a estabilizar la oferta forrajera y mejorar la eficiencia de los planteos ganaderos en escenarios climáticos cada vez más exigentes.

Referencias

Infobae Revista Chacra
https://www.infobae.com/revista-chacra/2026/05/09/gramineas-que-resisten-el-calor-y-la-sequia-claves-para-estabilizar-la-ganaderia/



Mundo Agropecuario
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