La variedad Bonaerense MDA INTA Lola fue desarrollada para distintos sistemas productivos y combina versatilidad, adaptación y perfil forrajero
Redactor: Raúl Méndez C.
Editor: Eduardo Schmitz
Una nueva variedad de avena desarrollada en Argentina busca responder a las necesidades de distintos sistemas agropecuarios gracias a su combinación de rendimiento, adaptación y sanidad. Se trata de Bonaerense MDA INTA Lola, un material de ciclo intermedio presentado como una alternativa versátil para productores que requieren estabilidad productiva y perfil forrajero.
El lanzamiento fue realizado por el Ministerio de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires junto con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), organismos que participaron en el desarrollo de esta nueva variedad destinada tanto a planteos ganaderos como agrícolas.
La nueva avena fue diseñada para ofrecer flexibilidad de uso dentro de distintos esquemas de producción, manteniendo además buenas características sanitarias y un comportamiento adaptado a diferentes ambientes.
Una avena pensada para múltiples sistemas productivos
Bonaerense MDA INTA Lola fue presentada como una opción capaz de adaptarse a distintos objetivos productivos gracias a su perfil forrajero y a su comportamiento agronómico.
Los desarrolladores explicaron que el material puede utilizarse en esquemas orientados a la alimentación animal y también dentro de sistemas donde se prioriza estabilidad y producción de biomasa.
El ciclo intermedio de la variedad permite una ventana de manejo flexible para los productores, una característica valorada especialmente en regiones donde las condiciones climáticas pueden variar entre campañas.
El trabajo conjunto entre el INTA y el Ministerio bonaerense
La nueva variedad fue desarrollada a través de un trabajo articulado entre el INTA y el Ministerio de Desarrollo Agrario de Buenos Aires, en el marco de programas de mejoramiento genético enfocados en cultivos adaptados a las necesidades regionales.
El objetivo del desarrollo fue obtener un material equilibrado entre productividad, comportamiento sanitario y capacidad de adaptación, factores que influyen directamente en la estabilidad de los sistemas forrajeros.
La participación conjunta de instituciones públicas también apunta a fortalecer la disponibilidad de materiales adaptados a las condiciones agroclimáticas argentinas.
Rendimiento y sanidad como ejes del nuevo material
Uno de los aspectos destacados de Bonaerense MDA INTA Lola es su combinación de rendimiento con buena respuesta sanitaria.
El comportamiento sanitario resulta especialmente importante en avenas destinadas a sistemas forrajeros, ya que enfermedades foliares o problemas de adaptación pueden afectar tanto la producción de biomasa como la calidad nutricional del cultivo.
Los desarrolladores señalaron además que la nueva variedad mantiene una estructura productiva equilibrada que le permite responder de forma estable en distintos ambientes.
Una alternativa para planteos ganaderos y agrícolas
La versatilidad fue presentada como uno de los principales atributos del nuevo material. La variedad puede integrarse tanto en sistemas ganaderos como en esquemas mixtos donde los productores necesitan alternativas de cobertura, producción de forraje o estabilidad invernal.
El lanzamiento de Bonaerense MDA INTA Lola también refleja el interés creciente por desarrollar materiales capaces de responder a diferentes estrategias productivas en un contexto de variabilidad climática y necesidad de eficiencia forrajera.
La nueva avena desarrollada en Argentina se incorpora así al conjunto de materiales orientados a mejorar productividad, manejo y adaptación dentro de los sistemas agropecuarios del país.
Referencias
Infobae
Revista Chacra
INTA
Ministerio de Desarrollo Agrario de Buenos Aires
