El INIA presentó materiales mejorados que pueden aumentar hasta 60% el rendimiento por hectárea y avanza también con genotipos de café tolerantes a la roya
Redactor: Valentina Ríos
Editor: Eduardo Schmitz
Perú presentó dos nuevas variedades agrícolas desarrolladas para elevar la productividad de cultivos estratégicos en la región de Cusco. El Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego, a través del Instituto Nacional de Innovación Agraria, informó la liberación oficial del maíz amiláceo INIA 625-Mayuhuayllino y de la cebada INIA 447-Luzmalta, dos materiales orientados a mejorar el rendimiento, la calidad del grano y la estabilidad productiva de miles de agricultores.
La innovación llega desde el Centro Experimental Agraria Andenes, ubicado en la provincia de Anta, donde el INIA trabajó con productores locales en el desarrollo y validación de estas variedades. La institución sostiene que ambos materiales pueden incrementar hasta en 60% el rendimiento por hectárea, con un alcance potencial para más de 55 mil productores de la zona.
Maíz amiláceo con mayor rendimiento en grano y choclo
El maíz INIA 625-Mayuhuayllino fue desarrollado para responder a una necesidad concreta de la agricultura altoandina: producir más, con mejor adaptación y mayor estabilidad frente a enfermedades foliares. En un país donde el maíz tiene valor alimentario, económico y cultural, la mejora varietal se vuelve una herramienta directa para fortalecer ingresos rurales y seguridad alimentaria.
La nueva variedad alcanza un rendimiento de grano seco de hasta 8,6 toneladas por hectárea y un rendimiento de choclo de hasta 16,3 toneladas. Esa capacidad productiva puede elevar en 40% los ingresos de los agricultores, de acuerdo con la información difundida por el INIA.
El avance se suma a otros esfuerzos de investigación vinculados al maíz peruano de alto rendimiento, una línea de trabajo que ha ganado visibilidad por su impacto en productores, mercados locales y cadenas agroalimentarias con identidad territorial.
Cebada Luzmalta para calidad de grano y sanidad vegetal
La cebada INIA 447-Luzmalta supera las 5 toneladas por hectárea y ofrece granos de alta calidad, con más de 53 kilos de masa y un tamaño promedio de 9,15 milímetros. Estas características son relevantes para agricultores que buscan no solo volumen, sino también calidad comercial y mejores oportunidades de mercado.
Uno de los puntos centrales de la nueva cebada es su resistencia genética a la roya amarilla. Esa condición permite reducir la presión fitosanitaria y disminuir costos de manejo, un factor importante para unidades productivas que enfrentan enfermedades, variabilidad climática y limitaciones económicas.
La mejora genética de la cebada es un campo de interés global, tanto por su papel alimentario como por su adaptación a distintos ambientes. Investigaciones recientes sobre cebada más productiva y resistente muestran cómo la selección de materiales con mejores rasgos puede ampliar el rendimiento incluso en condiciones difíciles.
Semillas para reducir vulnerabilidad y estabilizar ingresos
El valor de las nuevas variedades no se limita a producir más toneladas por hectárea. El INIA destacó que la resistencia a plagas y enfermedades permite una agricultura más estable, con menor dependencia de controles fitosanitarios y mayor resiliencia frente a escenarios adversos.
El presidente ejecutivo del INIA, Jorge Ganoza Roncal, afirmó que incrementar la productividad, mejorar la calidad del producto y ampliar las oportunidades de mercado impulsa el desarrollo económico local, fortalece las economías rurales y promueve una agricultura más competitiva y sostenible.
La liberación de semillas mejoradas también refleja la importancia de la investigación pública en zonas agrícolas donde la productividad depende de materiales adaptados al clima, al suelo y a las condiciones reales de los productores. En cultivos como la cebada, el control de rasgos agronómicos específicos, incluida la dormancia de semillas, se ha convertido en una vía para mejorar eficiencia y estabilidad productiva.
Café con tolerancia a la roya y calidad de taza
En paralelo a la liberación del maíz y la cebada, el INIA informó avances en café. La institución identificó dos genotipos, INIA-46 e INIA-53, con alta tolerancia a la roya amarilla y excelentes características de calidad de taza. Ambos materiales provienen de la colección nacional de germoplasma.
Los genotipos superaron los 83 puntos en la escala de la Asociación de Cafés Especiales, una calificación que los posiciona como opciones de alto valor para mercados internacionales. El proceso de investigación incluyó ensayos multilocales en distintas altitudes, donde los materiales mostraron adaptabilidad y estabilidad productiva.
La roya del café sigue siendo una de las enfermedades más sensibles para la caficultura latinoamericana. En ese contexto, contar con materiales tolerantes puede reducir pérdidas y fortalecer a productores que dependen de la calidad del grano para acceder a mejores precios. La investigación sobre la propagación de la roya del café ha mostrado la importancia de comprender la enfermedad para diseñar estrategias más eficaces de manejo.
Innovación agraria con participación de productores
Más de 30 mil caficultores peruanos podrían beneficiarse con la futura incorporación de los nuevos genotipos de café. Para el INIA, la validación en campo y el trabajo con agricultores son parte central del proceso, porque permiten seleccionar materiales que respondan a condiciones productivas reales y no solo a resultados de laboratorio.
Jorge Ganoza Roncal destacó que la voz y la experiencia del agricultor son insustituibles en este proceso. Esa orientación participativa también estuvo presente en el desarrollo del maíz y la cebada en Cusco, donde el trabajo con productores locales permitió ajustar las variedades a necesidades concretas de rendimiento, calidad y sanidad.
Como parte de sus acciones integrales, el INIA ha realizado cerca de 40 mil análisis de suelos en estaciones experimentales de Junín. Ese apoyo técnico refuerza la sostenibilidad de la caficultura peruana y amplía el papel de la innovación agraria más allá de la entrega de semillas, incorporando conocimiento sobre suelo, adaptación, manejo y calidad productiva.
Referencias
Infobae. Perú libera dos variedades 1,6 veces más potentes de maíz y cebada al mundo. 12 de mayo de 2026. https://www.infobae.com/peru/2026/05/12/peru-libera-dos-variedades-16-veces-mas-potentes-de-maiz-y-cebada-al-mundo/
