Un informe de la EFSA sobre alimentos de la Unión Europea concluye que el riesgo general para la salud es bajo, aunque pide seguimiento especial para algunas sustancias y productos importados
Redactor: Javier Morales O.
Editor: Karem Díaz S.
La presencia de residuos de pesticidas en frutas y otros alimentos volvió al centro del debate europeo tras la publicación de un informe de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, EFSA. El dato principal es claro: el 96,7% de los alimentos analizados en la Unión Europea cumple con los límites legales de residuos de plaguicidas, aunque algunos productos como uvas de mesa, manzanas, pimientos y aceite de oliva virgen requieren seguimiento específico.
Durante 2024, los países de la Unión Europea, junto con Islandia y Noruega, tomaron más de 125.000 muestras de alimentos para medir el nivel de exposición de los consumidores a residuos de pesticidas. La evaluación concluyó que el riesgo para la salud derivado de la ingesta de estos residuos es bajo para la inmensa mayoría de la población, aunque identificó sustancias y productos que deben mantenerse bajo vigilancia.
La mayoría de los alimentos cumple los límites legales
Dentro de los programas nacionales se analizaron 86.449 muestras de 1.140 tipos de alimentos. De ese total, 83.591 muestras, equivalentes al 96,7%, cumplieron la legislación vigente sobre residuos de plaguicidas. Además, el 58,4% no presentó restos detectables, mientras que el 38,3% mostró residuos dentro de los niveles permitidos.
Solo el 1,8% de las muestras fue considerado no conforme después de aplicar los márgenes de incertidumbre analítica. La lectura técnica de la EFSA no elimina la preocupación por los residuos, pero sí permite distinguir entre presencia detectable y superación del límite legal. Esa diferencia es importante para interpretar correctamente el debate sobre residuos de plaguicidas en la UE.
Importaciones con mayor probabilidad de incumplimiento
El informe identificó un punto especialmente sensible en los productos importados sometidos a controles reforzados. En ese grupo, la tasa de incumplimiento llegó al 3,6%, con mayores riesgos en alimentos procedentes de Turquía, India, Sudáfrica y Marruecos.
La comparación con productos producidos dentro de la Unión Europea muestra una diferencia relevante: los alimentos importados multiplican por cuatro la probabilidad de no ajustarse a los límites legales, con una tasa de 5,2% frente al 1% registrado en productos europeos. Esta brecha explica por qué las autoridades comunitarias mantienen controles específicos sobre países y productos considerados de mayor riesgo.
El caso también conecta con las tensiones regulatorias sobre frutas procedentes de terceros países. Francia, por ejemplo, ya evaluó suspender la importación de frutas peruanas por residuos de pesticidas, un debate que refleja el peso de las normas europeas sobre comercio agrícola, seguridad alimentaria y acceso a mercados.
Uvas, manzanas, pimientos y aceite de oliva bajo observación
La EFSA coordinó además una revisión de 9.842 muestras dentro de su programa multianual. En esa selección se incluyeron productos de alto consumo en la población europea, como berenjenas, bananas, brócoli, uvas de mesa, aceite de oliva virgen, trigo, grasa bovina y huevos de gallina.
El informe señaló que el porcentaje de muestras que superan el límite legal aumentó respecto a años previos en algunos productos emblemáticos, entre ellos pimientos, uvas de mesa y aceite de oliva virgen. Las uvas y las manzanas aparecen entre los alimentos que concentran mayor atención pública por la presencia de residuos, aunque la mayoría de las muestras se mantiene dentro de los límites permitidos.
En Europa, la presencia de múltiples residuos en frutas ya había sido objeto de análisis en casos específicos, como los cócteles de pesticidas en manzanas comercializadas. Ese tipo de información no contradice el cumplimiento legal mayoritario, pero sí refuerza la necesidad de vigilancia continua, especialmente cuando aparecen combinaciones de sustancias en un mismo alimento.
Productos orgánicos y alimentos infantiles
Los productos orgánicos mostraron una tasa más alta de muestras sin residuos cuantificables. En ese grupo, el 80,4% no presentó residuos medibles, una proporción superior a la observada en productos convencionales. Sin embargo, el informe identificó al cobre como la principal fuente de residuos en alimentos ecológicos, con presencia media del 46,3% en muestras de trigo, lentejas y huevos.
El cobre está permitido en agricultura ecológica, por lo que su presencia no responde necesariamente a una infracción, sino a un uso autorizado dentro de determinados sistemas de producción. Aun así, su seguimiento es relevante porque los residuos en alimentos orgánicos también forman parte de la evaluación de seguridad alimentaria. La idea de que los alimentos orgánicos están siempre libres de pesticidas no refleja toda la complejidad técnica del control alimentario.
En alimentos para lactantes y niños pequeños se analizaron 1.546 muestras. Los principales residuos detectados fueron cobre, con 5%; fosetil, con 2,2%; y clorato, con 1,2%. La EFSA precisó que estas sustancias pueden tener usos y fuentes no limitadas al ámbito agrícola, por lo que su interpretación exige una evaluación específica.
Riesgo bajo para la mayoría, pero con sustancias que requieren seguimiento
La EFSA aplicó un modelo de evaluación probabilística sobre 367 sustancias. Para el 97% de ellas, la probabilidad de que cualquier consumidor supere el límite de seguridad fue inferior a un caso por millón. Para el resto, las cifras apenas superiores sugieren riesgos puntuales para ciertas subpoblaciones, especialmente niños en países concretos.
Una sustancia, el fungicida pyrimethanil, mostró en siete grupos europeos una probabilidad de superación del límite de exposición a largo plazo entre 0,2% y 1,2%. La EFSA recomendó nuevas investigaciones toxicológicas y el análisis de métodos de procesamiento que puedan reducir residuos en zumos de cítricos.
En exposición aguda, los insecticidas del grupo de las cypermethrinas y el acetamiprid presentaron las mayores probabilidades de superar el umbral considerado seguro en determinados productos, entre ellos cerveza de cebada, trigo, manzanas, espinaca, lechuga y uvas de mesa. Aun así, el organismo europeo aclaró que ese escenario corresponde a consumidores extremos y que el riesgo poblacional sigue siendo bajo.
El informe deja una lectura doble para el sector agroalimentario europeo: la inmensa mayoría de los alimentos cumple la normativa, pero el control debe mantenerse activo en frutas, productos importados, alimentos infantiles y sustancias concretas. Para productores, exportadores y autoridades sanitarias, el desafío es sostener la protección de cultivos sin perder de vista la seguridad alimentaria, la trazabilidad y la confianza del consumidor.
Referencias
Infobae. El pesticida en la fruta de Europa, a examen: uvas y manzanas son las más contaminadas, pero la inmensa mayoría cumplen la legislación. Publicado el 20 de mayo de 2026. https://www.infobae.com/espana/2026/05/20/el-pesticida-en-la-fruta-de-europa-a-examen-uvas-y-manzanas-son-las-mas-contaminadas-pero-la-inmensa-mayoria-cumplen-la-legislacion/
