La manipulación de la formación de raíces laterales explica el origen de los tumores en plantas infectadas
Redacción Mundo Agropecuario
Cuando una planta de maíz es atacada por el hongo Ustilago maydis, aparecen en el lugar de la infección crecimientos de tejido con aspecto tumoral. Este fenómeno, conocido desde hace décadas por agricultores y científicos, había planteado una pregunta clave sin resolver: ¿cómo logra el patógeno inducir ese tipo de crecimiento anómalo en su hospedador? Investigaciones recientes han aportado una respuesta precisa al demostrar que el hongo toma el control de un programa normal de la planta, el responsable de formar raíces laterales, y lo redirige para generar tejido tumoral.
Un patógeno con una estrategia sofisticada
Ustilago maydis es un hongo especializado que infecta al maíz y altera profundamente el desarrollo de los tejidos vegetales. En lugar de destruir de inmediato las células del hospedador, el patógeno induce a la planta a producir nuevas masas celulares, que le sirven como fuente de nutrientes y refugio.
El estudio revela que esta estrategia no es un proceso caótico, sino una reprogramación dirigida de funciones vegetales existentes. El hongo no inventa un crecimiento nuevo, sino que secuestra un mecanismo que la planta ya utiliza de manera normal para su desarrollo.
La formación de raíces laterales como blanco de la infección
Las raíces laterales permiten a las plantas explorar el suelo de manera más eficiente para captar agua y nutrientes. Su formación está regulada por redes genéticas y hormonales muy precisas. Los investigadores demostraron que Ustilago maydis activa este mismo programa de desarrollo, pero lo desplaza del sistema radicular hacia los tejidos infectados del tallo o las hojas.
Al hacerlo, la planta comienza a dividir células y a diferenciar tejidos como si estuviera formando raíces laterales, pero en un lugar y con un propósito completamente distinto. El resultado visible es la aparición de tumores vegetales característicos de la enfermedad.
Cómo el hongo toma el control del desarrollo vegetal
El trabajo muestra que el hongo interfiere directamente en las vías de señalización de la planta que regulan la formación de órganos. En condiciones normales, estas vías están estrictamente controladas para asegurar un crecimiento equilibrado. Durante la infección, el patógeno las redirige a su favor.
Este control permite al hongo inducir proliferación celular localizada y mantener los tejidos vivos y activos, algo esencial para su propio ciclo de vida. En lugar de provocar una respuesta defensiva inmediata, la infección conduce a una reorganización profunda del crecimiento vegetal.
Tumores que no son simples anomalías
Los crecimientos tumorales inducidos por Ustilago maydis no son masas celulares desordenadas. El estudio demuestra que presentan características organizadas, coherentes con un programa de desarrollo vegetal conocido. Esto explica por qué estos tumores pueden crecer de forma considerable y mantener su actividad durante largos periodos.
Comprender esta organización es clave para diferenciar estos tumores vegetales de otros tipos de daño o necrosis causados por patógenos menos especializados.
Un hallazgo que resuelve un enigma histórico
Durante mucho tiempo se sabía que la infección por Ustilago maydis provocaba tumores, pero el mecanismo exacto permanecía desconocido. La identificación del secuestro del programa de raíces laterales ofrece una explicación clara y verificable de este proceso.
Este avance fue logrado por un equipo de investigación de la University of Bonn, cuyos resultados permiten comprender con mayor precisión la interacción entre patógenos y plantas hospedadoras.
Implicaciones para la biología vegetal
El descubrimiento tiene relevancia más allá de esta enfermedad concreta. Demuestra que los patógenos pueden reutilizar programas de desarrollo normales de las plantas para inducir estructuras completamente distintas. Este principio podría aplicarse a otros sistemas patógeno–planta aún no comprendidos en detalle.
Además, refuerza la idea de que el desarrollo vegetal es altamente flexible y susceptible a ser modulado por señales externas, incluidas las provenientes de organismos invasores.
Consecuencias para la agricultura
Desde el punto de vista agrícola, comprender cómo se forman estos tumores es esencial para mejorar la gestión de enfermedades del maíz. Aunque el estudio no propone directamente soluciones de control, proporciona una base sólida para identificar posibles puntos de intervención en el futuro.
Al conocer qué rutas de desarrollo son manipuladas, los investigadores pueden explorar estrategias para bloquear o limitar la capacidad del hongo de reprogramar el crecimiento vegetal, reduciendo así el impacto de la enfermedad.
Un modelo para estudiar la interacción planta–patógeno
La infección por Ustilago maydis se consolida como un modelo de estudio para analizar cómo los patógenos controlan procesos de desarrollo en las plantas. La claridad del mecanismo descrito permite investigar con mayor profundidad las señales moleculares implicadas y su regulación.
Este enfoque contribuye a una comprensión más amplia de la coevolución entre plantas y patógenos, donde ambos desarrollan estrategias cada vez más complejas para sobrevivir.
Publicación científica y relevancia del hallazgo
Los resultados fueron publicados en la revista New Phytologist, una de las publicaciones especializadas más reconocidas en ciencias vegetales. Esta difusión refleja la importancia del hallazgo para la comunidad científica internacional.
La investigación no solo aclara un mecanismo específico, sino que también redefine cómo se interpretan los efectos de ciertos patógenos sobre el desarrollo vegetal.
Una nueva mirada a los tumores vegetales
El estudio invita a reconsiderar la naturaleza de los tumores en plantas. En este caso, no son simples consecuencias del daño, sino el resultado de una manipulación precisa de procesos normales de crecimiento.
Esta comprensión más profunda abre nuevas líneas de investigación sobre cómo se controlan y descontrolan los programas de desarrollo en los vegetales.
Comprender para anticipar y proteger
Al revelar cómo un hongo puede reconfigurar el desarrollo del maíz desde sus cimientos biológicos, la investigación aporta herramientas conceptuales fundamentales para anticipar enfermedades y diseñar cultivos más resilientes.
Conocer los mecanismos íntimos de estas interacciones es un paso esencial para proteger uno de los cultivos más importantes del mundo frente a patógenos altamente especializados.
Referencias
Phys.org. Fungus rewires maize to form tumor-like growths. Investigación sobre cómo Ustilago maydis manipula la formación de raíces laterales del maíz, basada en un estudio de la University of Bonn publicado en New Phytologist. Enero de 2026.
https://phys.org/news/2026-01-fungus-rewires-maize-tumor-growths.html
Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.
