¿Cree que no puede cultivar aguacates en los fríos inviernos del norte de Florida? Piénselo de nuevo.
La importante ola de frío de enero de este año, que provocó un descenso drástico de las temperaturas en Florida, se ha convertido en la prueba ideal para los científicos de University of Florida que desarrollan nuevas variedades de aguacates resistentes al frío en el Institute of Food and Agricultural Sciences (UF/IFAS).
Esta helada recalcó la importancia de esta investigación y demostró que múltiples variedades de aguacate cultivadas en UF/IFAS pueden soportar temperaturas que normalmente acabarían con las variedades comerciales.
José Chaparro, profesor asociado de ciencias hortícolas en UF/IFAS, lidera el esfuerzo para desarrollar aguacates que prosperen en el centro-norte de Florida. Este ambicioso objetivo está inspirado tanto en la pasión personal como en décadas de innovación de UF/IFAS en la adaptación de cultivos frutales a climas difíciles.
«Soy de Puerto Rico y nos encantan los aguacates», comentó Chaparro. «Pero en Gainesville y el norte de Florida hay muy pocos árboles, porque los que se cultivan en el sur de Florida o California simplemente no sobreviven a nuestros inviernos».
El programa de fitomejoramiento de UF/IFAS cuenta con más de 70 años desarrollando variedades de fruta adaptadas a los diversos entornos de Florida, incluidos duraznos, cítricos, arándanos, limas dedo y otros cultivos que se han convertido en elementos básicos del paisaje agrícola del estado.
Sobre la base de este legado, el programa de fitomejoramiento de aguacate inició en el 2005 con un propósito claro: producir una variedad de aguacate que sobreviva a heladas fuertes y que, al mismo tiempo, cumpla con las expectativas comerciales de calidad de la fruta.
«Las variedades comerciales estándar, como el mundialmente popular aguacate Hass, no toleran el frío intenso. Los aguacates tipo antillano del sur de Florida comienzan a sufrir daños alrededor de los 0°C (31°F) y los híbridos guatemalteco-mexicanos de California tienen dificultades por debajo de los -4°C (26°F)», explicó Chaparro.
Las líneas de fitomejoramiento de UF/IFAS ahora demuestran capacidad de supervivencia a temperaturas tan bajas como -8 a -7 °C (17 a 18 °F), lo que representa un avance significativo para el cultivo del aguacate, según Chaparro.
Un hito importante en la evaluación de las variedades de fitomejoramiento se produjo durante la importante helada de enero del 2026, que proporcionó una prueba natural y prolongada de tolerancia al frío.
“Este año fue excelente para separar y categorizar los diferentes niveles de resistencia al frío”, comentó Chaparro. “Se pudo observar claramente qué árboles se dañaron y cuáles se mantuvieron verdes”.
El equipo de Chaparro evalúa la tolerancia al frío cultivando plántulas al aire libre y exponiéndolas a los fenómenos naturales del invierno. Con el paso de las generaciones, el programa de mejoramiento ha producido frutos más grandes, con mayor contenido de aceite y mayor resistencia a la antracnosis, un hongo que pudre la fruta. Esto se observa en comparación con el material original con el que se inició el proyecto. Aún es necesario seguir trabajando para mejorar el grosor de la cáscara y reducir el agrietamiento durante las lluvias de verano de Florida.
“Hemos logrado un progreso significativo”, dijo. “Pero seguimos trabajando en el desarrollo de una cáscara que no se agriete y que cumpla con las expectativas del mercado actual de consumo de aguacate”.
Aunque las selecciones actuales del programa se acercan más a los aguacates de tipo mexicano, Chaparro aspira a producir eventualmente un aguacate cultivado en Florida con características similares a las de la variedad Hass, incluyendo una pulpa cremosa con alto contenido de aceite y una cáscara que se oscurece al madurar.
“Hoy en día, los consumidores buscan un aguacate que se vuelva negro al madurar”, afirmó. “También prefieren un alto contenido de aceite porque produce un guacamole más espeso y cremoso”.
Ya se han establecido parcelas de prueba con productores de toda Florida para ayudar a identificar el material genético más prometedor. Este año, el equipo trabaja para identificar los mejores árboles progenitores para el cultivo resistente al frío y luego cruzarlos con selecciones que presenten una calidad de fruta deseable.
“Estamos tratando de identificar las variedades que nos brindan la mayor resistencia al frío”, explicó Chaparro. “Luego los cruzaremos con aguacates de piel más gruesa y mejor calidad de fruta”.
A medida que cambia el panorama agrícola, Chaparro considera que los aguacates resistentes al frío representan una oportunidad importante para Florida. Señala que California, Arizona, Nuevo México y Texas enfrentan cada vez más limitaciones de agua, mientras que Hawái enfrenta altos costos de transporte y mano de obra. Florida, en comparación, cuenta con tierra disponible y un suministro de agua confiable.
“La pieza faltante siempre ha sido la resistencia al frío”, concluyó Chaparro. “Si podemos proporcionarla, abriremos la puerta a la producción de aguacate mucho más al norte”.
Comunicado de prensa UF/IFAS
