Sistemas agrícolas más variados mejoran la eficiencia productiva y la resiliencia ecológica
Redacción Mundo Agropecuario
Durante décadas, gran parte de la agricultura del Medio Oeste de Estados Unidos se ha basado en sistemas altamente especializados, dominados por unos pocos cultivos y con una separación clara entre agricultura y ganadería. Este modelo ha permitido altos niveles de producción, pero también ha generado vulnerabilidades económicas y ambientales. Investigaciones recientes muestran que diversificar los cultivos e integrar la ganadería puede ofrecer una alternativa más estable y resiliente, mejorando tanto la eficiencia de las explotaciones como los servicios ecosistémicos que sostienen la producción a largo plazo.
Un modelo agrícola bajo presión
El sistema agrícola predominante en el Medio Oeste ha priorizado la simplificación: grandes extensiones dedicadas a monocultivos y una producción orientada a maximizar rendimientos de corto plazo. Si bien este enfoque ha sido rentable en determinados contextos, también ha incrementado la dependencia de insumos externos y ha reducido la capacidad de adaptación frente a cambios climáticos, fluctuaciones del mercado y degradación de los recursos naturales.
La investigación analizada evalúa cómo los sistemas más diversos pueden responder mejor a estos desafíos estructurales, ofreciendo beneficios que van más allá de la producción inmediata.
Qué significa diversificar en la práctica
La diversificación agrícola no se limita a introducir un cultivo adicional. Implica combinar distintos tipos de plantas en las rotaciones, variar calendarios de siembra y cosecha, y en muchos casos reintegrar la ganadería en explotaciones que anteriormente se habían especializado solo en agricultura.
Este enfoque permite que diferentes componentes del sistema productivo se complementen entre sí, reduciendo riesgos y aprovechando mejor los recursos disponibles en la finca.
Integrar ganadería para cerrar ciclos
Uno de los hallazgos centrales es que la integración de ganado aporta beneficios clave. Los animales permiten reciclar nutrientes mediante el estiércol, reducir la necesidad de fertilizantes externos y aprovechar residuos vegetales que de otro modo no tendrían un uso productivo.
Además, la ganadería integrada contribuye a diversificar las fuentes de ingresos de los productores, lo que puede mejorar la estabilidad económica de las explotaciones en contextos de precios volátiles.
Mejora de la eficiencia agrícola
Los investigadores observaron que los sistemas diversificados pueden mejorar la eficiencia global de las fincas. Al combinar cultivos y ganado, se optimiza el uso de la tierra, el agua y los nutrientes. Las rotaciones más complejas ayudan a controlar plagas y enfermedades de forma natural, reduciendo la dependencia de pesticidas.
Esta mayor eficiencia no se basa en un único factor, sino en la interacción de múltiples procesos ecológicos que se refuerzan entre sí cuando el sistema es más diverso.
Beneficios para los servicios ecosistémicos
Más allá de la productividad directa, la diversificación fortalece los servicios ecosistémicos. Entre ellos se incluyen la mejora de la salud del suelo, el aumento de la biodiversidad funcional y una mayor capacidad de retención de agua.
Suelos con mayor diversidad biológica tienden a ser más estables y a responder mejor a eventos extremos, como lluvias intensas o periodos de sequía. Estos beneficios son fundamentales para sostener la producción agrícola en el largo plazo.
Mayor resiliencia frente al clima y el mercado
La resiliencia es uno de los conceptos clave del estudio. Los sistemas agrícolas diversificados muestran una mayor capacidad para absorber perturbaciones, ya sean climáticas o económicas. Cuando una parte del sistema se ve afectada, otras pueden compensar parcialmente las pérdidas.
Esta característica resulta especialmente relevante en un contexto de cambio climático, donde la variabilidad de las condiciones ambientales pone a prueba los modelos productivos más homogéneos.
Un enfoque respaldado por la ciencia
Los resultados del estudio fueron publicados en la revista PNAS Nexus, lo que subraya su relevancia científica. El análisis se basa en evaluaciones comparativas de sistemas agrícolas, considerando tanto indicadores productivos como ecológicos.
La investigación aporta evidencia empírica de que la diversificación no es solo una estrategia teórica, sino una práctica con impactos medibles en la eficiencia y sostenibilidad de las explotaciones.
Barreras para la adopción
A pesar de sus beneficios, la transición hacia sistemas diversificados enfrenta barreras prácticas. Entre ellas se encuentran la infraestructura existente, los conocimientos técnicos necesarios y los marcos de apoyo económico que históricamente han favorecido la especialización.
El estudio sugiere que superar estas barreras requiere no solo cambios a nivel de finca, sino también políticas y programas que reconozcan el valor de los sistemas agrícolas más complejos.
Implicaciones para la política agrícola
Los hallazgos tienen implicaciones directas para la política agrícola. Incentivar la diversificación y la integración de la ganadería puede contribuir a objetivos más amplios de sostenibilidad, estabilidad económica rural y conservación de recursos.
Diseñar políticas que apoyen estos sistemas implica considerar beneficios a largo plazo que no siempre se reflejan inmediatamente en los balances financieros, pero que son cruciales para la seguridad alimentaria futura.
Un cambio de paradigma productivo
El estudio plantea la necesidad de un cambio de paradigma en la agricultura del Medio Oeste. En lugar de maximizar un único indicador de rendimiento, se propone optimizar el funcionamiento del sistema en su conjunto, integrando producción, economía y ecología.
Este enfoque reconoce que la agricultura no es solo una actividad productiva, sino un proceso profundamente conectado con los ecosistemas que la sostienen.
Hacia una agricultura más estable y resiliente
Diversificar cultivos e integrar ganadería no significa abandonar la eficiencia, sino redefinirla desde una perspectiva más amplia. Los resultados muestran que es posible producir de manera eficiente y, al mismo tiempo, fortalecer la resiliencia de las explotaciones agrícolas.
En un contexto de incertidumbre climática y económica, estos sistemas ofrecen una hoja de ruta para construir una agricultura más robusta, capaz de sostener la producción y los medios de vida rurales a largo plazo.
Referencias
Phys.org. Diversifying Midwest farming improves stability and resilience. Artículo basado en un estudio publicado en PNAS Nexus sobre diversificación agrícola e integración de ganadería en el Medio Oeste de Estados Unidos. Diciembre de 2025.
https://phys.org/news/2025-12-diversifying-midwest-farming-stability-resilience.html
Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.
