España: la oveja merina, emblema ganadero que conquistó el mundo y hoy busca recuperar su lugar


La raza ovina española que transformó la producción lanera global enfrenta en España un declive productivo y desafíos para sostener su valor histórico, económico y cultural


Redacción Mundo Agropecuario

Durante siglos, la oveja merina fue uno de los grandes símbolos de la ganadería de España y una de las bases del prestigio internacional de su producción lanera. Desde la península ibérica, esta raza ovina se difundió a múltiples regiones del planeta gracias a una combinación poco frecuente: lana de calidad excepcional y una notable capacidad de adaptación a climas y terrenos diversos. Ese doble atributo explica por qué la merina se convirtió en la raza ovina más influyente a escala global y en un componente estructural de los sistemas pastoriles de numerosos países.

En la España actual, sin embargo, el panorama es muy distinto al de los siglos en los que la lana merina fue sinónimo de riqueza, comercio y poder económico. La cría de esta raza atraviesa una etapa crítica marcada por la pérdida de rentabilidad, el envejecimiento del sector ganadero y la competencia de modelos productivos que priorizan otros tipos de ganado. El contraste entre su pasado de expansión internacional y su presente de fragilidad productiva plantea un debate de fondo sobre el futuro de un patrimonio ganadero que forma parte de la identidad rural española.

El origen de una raza que marcó la historia ganadera de España

La merina se consolidó en España como una raza seleccionada por la finura y calidad de su lana, un recurso que durante siglos fue estratégico para la economía del país. Su manejo estuvo estrechamente vinculado a sistemas de trashumancia, en los que los rebaños recorrían largas distancias entre pastos de verano e invierno, articulando paisajes rurales, rutas ganaderas y una organización social en torno al pastoreo.

La lana merina española alcanzó un prestigio tal que durante mucho tiempo su exportación estuvo controlada para preservar una ventaja competitiva frente a otros territorios. Con el paso del tiempo, la salida de ejemplares hacia distintos continentes permitió que la genética merina se integrara en rebaños de América, Oceanía y otras regiones de Europa, donde se convirtió en un pilar de la producción lanera moderna. La huella de la merina española, por tanto, no se limita al ámbito local: su influencia está inscrita en la historia global de la ganadería ovina.

De motor económico a actividad en retroceso en el medio rural español

El declive de la merina en España no responde a una única causa, sino a la convergencia de transformaciones estructurales en el sector agrario. La reducción del valor de la lana en los mercados, la dificultad para competir con producciones más intensivas y el cambio en los patrones de consumo han erosionado la rentabilidad de un modelo ganadero que requiere tiempo, conocimiento y mano de obra especializada.

A ello se suma el impacto de la despoblación rural y el envejecimiento de los pastores, dos factores que afectan de manera directa a la continuidad de la cría extensiva de oveja merina. En muchas comarcas de España, la falta de relevo generacional ha provocado el abandono de explotaciones, con la consiguiente pérdida de rebaños y de saberes tradicionales asociados al manejo de esta raza. El resultado es un retroceso progresivo de una actividad que durante siglos estructuró territorios enteros.

Valor genético, cultural y ambiental de la oveja merina en España

Más allá de su dimensión productiva, la oveja merina conserva un valor estratégico para la biodiversidad ganadera de España. La conservación de razas autóctonas no solo responde a criterios culturales, sino también a la necesidad de mantener una base genética diversa que permita afrontar escenarios de cambio climático y adaptación a nuevas condiciones ambientales. La merina ha demostrado históricamente una notable plasticidad para desenvolverse en entornos variados, un rasgo que adquiere relevancia en un contexto de mayor incertidumbre climática.

En el plano cultural, la merina está profundamente vinculada a la memoria de la ganadería tradicional española. Las rutas trashumantes, los oficios pastoriles y los paisajes modelados por el paso de los rebaños forman parte de un legado que trasciende lo estrictamente económico. La pérdida de esta raza o su reducción a un papel marginal implicaría también la erosión de un patrimonio inmaterial que ha configurado la relación entre comunidades rurales y territorio en amplias zonas de España.

Iniciativas para recuperar el protagonismo de la merina en el siglo XXI

Frente al escenario de retroceso, en España emergen iniciativas orientadas a revalorizar la oveja merina y a reforzar su viabilidad económica. La puesta en valor de productos derivados de su lana, la diferenciación de la producción mediante sellos de calidad y la vinculación de la ganadería extensiva con prácticas de manejo sostenible del territorio forman parte de las estrategias que buscan devolver atractivo a esta actividad.

Estas líneas de acción no pretenden reproducir el modelo económico de otros tiempos, sino integrar la merina en una visión contemporánea del medio rural, donde la ganadería cumple funciones productivas, ambientales y sociales. En este enfoque, la cría de oveja merina se asocia no solo a la obtención de lana, sino también al mantenimiento de paisajes abiertos, a la prevención de incendios mediante el pastoreo y al sostenimiento de economías locales en regiones vulnerables al abandono.

Un símbolo español en la encrucijada de su futuro

La historia de la oveja merina resume, en buena medida, las tensiones actuales del sector ganadero en España. Se trata de una raza que aportó al mundo una genética clave para la producción lanera global y que, sin embargo, enfrenta hoy dificultades para sostener su presencia en el territorio que la vio nacer. El desafío no es únicamente productivo, sino también estratégico: decidir si este legado ganadero se integra en un proyecto de desarrollo rural adaptado al siglo XXI o si queda relegado a un papel testimonial.

La recuperación del protagonismo de la merina no depende de un único actor. Involucra a ganaderos, administraciones, consumidores y al conjunto de la sociedad española en la valoración de un patrimonio que combina economía, cultura y paisaje. En ese cruce de caminos se define el futuro de una de las razas ovinas más influyentes de la historia ganadera mundial, cuyo vínculo con España sigue siendo tan profundo como el reto que supone mantenerlo vivo.


Referencias

RTVE Noticias (España). Información sobre la oveja merina española, su expansión histórica y la situación crítica actual de su cría en España.


Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.


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