Un estudio advierte que ciertos herbicidas pueden impulsar la resistencia a antibióticos en bacterias del suelo, un fenómeno con implicaciones globales para la salud y la agricultura
Redactor: Javier Morales O.
Editado por: Eduardo Schmitz
La resistencia antimicrobiana (AMR) es uno de los mayores desafíos sanitarios a nivel global, asociada cada año a entre 1,1 y 1,4 millones de muertes. Tradicionalmente, este problema se ha vinculado al uso excesivo o inadecuado de antibióticos. Sin embargo, una nueva investigación plantea un enfoque distinto: algunos herbicidas utilizados en la agricultura también podrían estar contribuyendo a este fenómeno.
El estudio revela que la exposición de bacterias del suelo a ciertos herbicidas puede inducir mecanismos de resistencia similares a los que se desarrollan frente a los antibióticos. Este hallazgo amplía la comprensión sobre cómo se origina y se propaga la resistencia antimicrobiana.
Más allá de los antibióticos: el papel de los herbicidas
Durante años, la atención se ha centrado en el uso de antibióticos en medicina y ganadería como principal motor de la resistencia bacteriana. Sin embargo, los investigadores encontraron que algunos herbicidas pueden generar efectos comparables.
En los suelos agrícolas expuestos a estos productos, las bacterias no necesariamente evolucionan en respuesta directa a los antibióticos, sino que desarrollan mecanismos de defensa frente a los herbicidas que, de forma indirecta, también las hacen resistentes a tratamientos antimicrobianos.
Este fenómeno sugiere que la presión selectiva en el ambiente puede provenir de múltiples fuentes, no solo de los medicamentos.
Suelos agrícolas como reservorios de resistencia
El suelo es un ecosistema complejo donde conviven millones de microorganismos. La introducción de sustancias químicas, como herbicidas, puede alterar este equilibrio y favorecer la aparición de bacterias con mayor capacidad de adaptación.
Los investigadores observaron que los suelos tratados con determinados herbicidas pueden actuar como reservorios de genes de resistencia, facilitando su propagación entre distintas especies bacterianas.
Esto es especialmente relevante en contextos agrícolas intensivos, donde el uso de agroquímicos es frecuente y sostenido en el tiempo.
Un problema que conecta agricultura y salud pública
El hallazgo refuerza la idea de que la resistencia antimicrobiana no es un problema aislado del ámbito médico, sino un fenómeno que involucra también al sector agropecuario y al medio ambiente.
Las bacterias resistentes pueden desplazarse desde el suelo hacia otros entornos, incluyendo cultivos, animales y eventualmente humanos, lo que convierte a este fenómeno en un desafío de alcance global.
Este enfoque integral coincide con el concepto de “Una sola salud”, que reconoce la interconexión entre la salud humana, animal y ambiental.
Implicaciones para el manejo agrícola
El estudio plantea la necesidad de revisar el uso de herbicidas desde una perspectiva más amplia. Si bien estos productos son fundamentales para el control de malezas y la productividad agrícola, su impacto potencial en la resistencia antimicrobiana introduce un nuevo elemento de análisis.
Los expertos sugieren que será necesario avanzar hacia prácticas más sostenibles, que reduzcan la dependencia de productos químicos y consideren sus efectos a largo plazo sobre los ecosistemas.
Asimismo, estos hallazgos podrían influir en futuras regulaciones y en el desarrollo de alternativas más seguras.
Un desafío emergente para la sostenibilidad
La evidencia presentada pone de relieve cómo prácticas agrícolas habituales pueden tener consecuencias que trascienden el campo. La relación entre herbicidas y resistencia antimicrobiana añade una nueva dimensión a los desafíos de la agricultura moderna.
Comprender estos vínculos será clave para diseñar estrategias que permitan mantener la productividad sin comprometer la salud pública ni el equilibrio ambiental.
Referencias
Phys.org: https://phys.org/news/2026-03-agricultural-soils-exposed-controversial-weedkiller.html
