Un proyecto europeo probado en Alemania combina láser, inteligencia artificial y robótica para controlar las malas hierbas sin productos químicos
Redacción Mundo Agropecuario
La reducción del uso de pesticidas se ha convertido en uno de los grandes desafíos de la agricultura moderna. Los efectos de estos productos sobre los ecosistemas, la biodiversidad y la salud han impulsado el desarrollo de alternativas tecnológicas capaces de mantener la productividad agrícola sin depender de sustancias químicas.
En este contexto, una iniciativa científica impulsada en Europa está explorando un enfoque que hasta hace pocos años parecía propio de la ciencia ficción: el uso de láseres de alta precisión para eliminar malas hierbas directamente en el campo. El proyecto, conocido como WeLASER, ya se está probando en explotaciones agrícolas de Alemania con resultados prometedores.
La propuesta consiste en aplicar energía láser de forma extremadamente precisa sobre partes específicas de las plantas no deseadas, destruyendo su capacidad de crecimiento sin afectar al cultivo principal. Este sistema busca ofrecer una alternativa eficaz y sostenible al control químico de malezas.
Cómo funciona el láser que elimina malas hierbas
El principio técnico detrás del proyecto se basa en atacar un punto crítico de las plantas invasoras: los meristemos, que son las zonas donde se produce el crecimiento vegetal.
Mediante una fuente de láser de alta potencia, el sistema dirige pulsos de energía hacia estos tejidos vitales de las malas hierbas. Al recibir la dosis adecuada de energía, la planta pierde su capacidad de desarrollarse y termina desapareciendo del cultivo.
Este procedimiento permite actuar directamente sobre las especies no deseadas sin necesidad de aplicar herbicidas. La clave del sistema es la precisión, ya que el láser debe identificar con exactitud qué plantas deben eliminarse y cuáles deben conservarse.
Las pruebas realizadas dentro del proyecto se han centrado en cultivos como trigo, maíz y patata, con el objetivo de comprobar si esta tecnología puede convertirse en una herramienta práctica para los agricultores.
Inteligencia artificial para distinguir entre cultivo y maleza
Para que el sistema funcione en condiciones reales de campo, el láser se combina con tecnologías avanzadas de visión artificial basadas en inteligencia artificial.
Estas herramientas permiten identificar visualmente cada planta presente en el terreno. A través de algoritmos de reconocimiento, el sistema distingue entre el cultivo y las malas hierbas y determina cuándo debe activarse el láser.
Una vez detectada la planta invasora, un escáner dirige el rayo hacia el meristemo de la maleza, aplicando la energía necesaria para detener su crecimiento. Este proceso ocurre de forma automatizada y con una precisión muy elevada.
Gracias a esta combinación de inteligencia artificial, sensores y tecnología láser, el sistema puede actuar únicamente cuando es necesario, evitando intervenciones innecesarias y reduciendo el impacto ambiental.
Automatización agrícola con vehículos autónomos
La tecnología desarrollada dentro del proyecto no se limita al uso del láser. El sistema forma parte de un ecosistema más amplio de agricultura digital y automatizada.
Para aplicar el tratamiento en el campo, el sistema se integra en vehículos autónomos capaces de desplazarse por la explotación agrícola mientras detectan y eliminan las malas hierbas. Estos equipos recorren las parcelas de forma eficiente, aplicando el tratamiento con precisión en cada punto donde es necesario.
El funcionamiento general del sistema está coordinado por un controlador inteligente que gestiona los diferentes componentes mediante tecnologías de Internet de las Cosas (IoT) y herramientas de computación en la nube. De esta manera se recopilan y procesan datos sobre el estado del cultivo y la actividad del sistema.
Este enfoque permite automatizar gran parte del proceso de control de malezas, reduciendo la necesidad de intervenciones manuales o mecánicas.
Una alternativa al control mecánico del suelo
Tradicionalmente, los agricultores han recurrido a dos métodos principales para controlar las malas hierbas: los pesticidas o el manejo mecánico del suelo.
Sin embargo, la eliminación mecánica puede alterar la estructura del suelo y afectar a organismos beneficiosos que viven en él. Por este motivo, muchos investigadores buscan soluciones más selectivas y menos invasivas.
El uso de láseres ofrece una alternativa que actúa únicamente sobre las plantas no deseadas sin remover el suelo ni aplicar productos químicos. Este enfoque podría contribuir a mejorar la sostenibilidad de los sistemas agrícolas y reducir el impacto ambiental de las prácticas de control de malezas.
Un proyecto europeo con participación internacional
La iniciativa WeLASER forma parte de un proyecto de innovación financiado por la Unión Europea dentro del programa Horizonte 2020, uno de los principales instrumentos de financiación científica del continente.
El proyecto está coordinado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y reúne a numerosas instituciones científicas y tecnológicas de distintos países europeos.
Entre las entidades participantes se encuentran el Centro del Láser de Hanover y Futonics LASER en Alemania, la Universidad de Copenhague, la Universidad de Bolonia, la Universidad de Gante, la empresa AGREENCULTURE SaS, el organismo agrario COAG, el Instituto para la Ecología de las Áreas Industriales, y la empresa agrícola Van den Borne Projecten, entre otros socios procedentes de Dinamarca, Francia, España, Italia, Polonia, Bélgica y Países Bajos.
La colaboración entre universidades, centros tecnológicos y organizaciones agrícolas busca acelerar el desarrollo de herramientas capaces de transformar la gestión de los cultivos.
Hacia una agricultura con menos pesticidas
El objetivo central del proyecto es desarrollar un sistema que permita controlar las malas hierbas sin recurrir a pesticidas, reduciendo así el impacto ambiental asociado al uso de productos químicos.
Si las pruebas continúan mostrando resultados positivos, tecnologías como esta podrían representar un cambio importante en la manera de gestionar los cultivos en Europa.
Además de mejorar la sostenibilidad ambiental, los investigadores consideran que este tipo de soluciones puede contribuir a aumentar la productividad agrícola, proteger la salud de animales y seres humanos y avanzar hacia sistemas de producción más eficientes.
Aunque todavía se encuentra en fase de evaluación, el desarrollo de herramientas basadas en láser, inteligencia artificial y robótica muestra cómo la innovación tecnológica está abriendo nuevas posibilidades para la agricultura del futuro.
Referencias
OkDiario – Suena cruel, pero la ciencia lo avala: Alemania dispara láseres contra sus cultivos y ahorra millones en pesticidas.
