Los virus vegetales representan una amenaza grave y constante para la agricultura mundial en regiones tropicales y templadas.
por la Universidad Kindai
Entre los más dañinos se encuentran los begomovirus, un grupo de virus de ADN transmitidos por moscas blancas que infectan muchos cultivos alimentarios importantes, como la berenjena, el tomate, el pimiento, las cucurbitáceas, la yuca y el algodón. Las plantas infectadas suelen presentar hojas amarillentas y enrolladas, retraso en el crecimiento y reducción de la producción, lo que ocasiona importantes pérdidas económicas a los agricultores.
En un nuevo estudio publicado el 27 de diciembre de 2025 en Theoretical and Applied Genetics , investigadores identificaron un gen en la berenjena (Solanum melongena) que proporciona resistencia a la infección por begomovirus. El trabajo revela un mecanismo de defensa previamente desconocido y destaca claras diferencias biológicas entre plantas resistentes y susceptibles a virus.
El estudio fue dirigido por el profesor asociado Sota Koeda, de la Escuela de Posgrado de Agricultura de la Universidad de Kindai, junto con Nadya Syafira Pohan (candidata a doctorado) de la misma universidad. Según el Dr. Koeda, «Este estudio es el primero en clonar un gen de resistencia al begomovirus en berenjena. También demostramos, por primera vez en plantas, que una exonucleasa está asociada con la resistencia al begomovirus».
Los investigadores se centraron en un gen conocido como resistencia 1 al virus de la enfermedad del rizado amarillo de la berenjena (Ey-1). Este gen codifica una exonucleasa DEDDh, una enzima que degrada ácidos nucleicos (ADN y/o ARN). En resumen, la enzima parece dañar el material genético del virus, limitando su capacidad de multiplicarse dentro de las células vegetales.
Para comprender el funcionamiento de Ey-1, el equipo comparó líneas de berenjena resistentes a los begomovirus con aquellas susceptibles. Al ser expuestas al virus, las plantas resistentes se mantuvieron en gran medida sanas, mostrando una forma y un crecimiento foliar normales. Por el contrario, las plantas susceptibles desarrollaron un enrollamiento foliar severo y otros síntomas de la enfermedad, signos típicos de la infección por begomovirus.
La diferencia no solo fue visible, sino también medible. Los investigadores descubrieron que las plantas resistentes a los virus acumulaban niveles mucho menores de ADN viral que las susceptibles. Este resultado confirmó que Ey-1 no solo reduce los síntomas, sino que limita activamente la acumulación viral en la planta. Esta distinción entre plantas resistentes y susceptibles es especialmente importante para la agricultura.
Los begomovirus son difíciles de controlar porque se transmiten por moscas blancas, que son difíciles de controlar y cada vez más resistentes a los insecticidas químicos. Por ello, los agricultores suelen recurrir a la aplicación repetida de pesticidas, lo que puede dañar el medio ambiente y suponer riesgos para la salud humana.
«Nuestros hallazgos contribuirán al control ecológico de las enfermedades causadas por el begomovirus y ayudarán a garantizar la seguridad alimentaria», afirma el Dr. Koeda.
Las implicaciones del estudio van más allá de la berenjena. Al comprender cómo Ey-1 confiere resistencia, los fitomejoradores podrían desarrollar nuevas variedades de cultivos con protección natural contra los begomovirus. Estos cultivos reducirían la necesidad de insecticidas al actuar sobre el propio virus en lugar de sobre su insecto vector.
El Dr. Koeda destaca los beneficios a largo plazo de este enfoque: «Este conocimiento puede aplicarse para generar cultivos resistentes a virus, lo que reduciría la cantidad de insecticidas utilizados para controlar la mosca blanca. Esto beneficiaría no solo al medio ambiente, sino también a la salud de los productores».
La motivación detrás de la investigación se basa en la experiencia práctica. El Dr. Koeda ha visitado regiones hortícolas en Japón y en el extranjero, especialmente en zonas tropicales y subtropicales donde los brotes de begomovirus pueden devastar la producción agrícola. Estas observaciones resaltan la urgente necesidad de soluciones duraderas basadas en la genética.
En conclusión, al vincular claramente un solo gen con diferencias mensurables entre plantas resistentes y susceptibles a virus, el estudio sienta una base sólida para futuros esfuerzos de mejoramiento. El descubrimiento de Ey-1 representa un paso significativo hacia cultivos más resilientes y sistemas de producción alimentaria más seguros y sostenibles.
Más información: Nadya Syafira Pohan et al., Ey-1 codifica una exonucleasa DEDDh en berenjena (Solanum melongena), lo que proporciona una nueva vía de resistencia al begomovirus, Genética Teórica y Aplicada (2025). DOI: 10.1007/s00122-025-05120-6
Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.
