Un modelo productivo en Alemania integra invernaderos de alta tecnología con cultivo en suelo, aplicando principios de agricultura sostenible y control natural de plagas
Redacción Mundo Agropecuario
En el corazón de las regiones hortícolas de Alemania, la producción de pepinos avanza hacia modelos que buscan conciliar rendimiento, eficiencia de recursos y sostenibilidad agrícola. Un gran productor del país, la empresa Bördegarten, ha desarrollado un sistema que combina el cultivo en invernaderos de alta tecnología con la producción en suelo, aplicando en ambos casos principios ecológicos orientados a reducir el impacto ambiental y a mejorar la gestión de plagas sin recurrir a esquemas intensivos de control químico.
Este enfoque híbrido refleja una tendencia más amplia dentro de la horticultura alemana: el paso desde modelos altamente dependientes de insumos hacia sistemas donde la tecnología se pone al servicio de un uso más racional de agua, energía y nutrientes. En este contexto, la integración de soluciones de control biológico se convierte en un pilar del manejo fitosanitario, alineado con los objetivos de producción responsable y de protección de los agroecosistemas.
Invernaderos de alta tecnología como eje de la producción
La apuesta por invernaderos de última generación permite optimizar el microclima para el crecimiento de los pepinos en Alemania. Estos sistemas controlan variables como temperatura, humedad y ventilación, creando condiciones estables que favorecen el desarrollo del cultivo a lo largo de distintas fases del ciclo productivo. La eficiencia en el uso de recursos es uno de los ejes de este modelo, ya que el manejo preciso del ambiente reduce pérdidas y permite un aprovechamiento más ajustado de insumos.
La producción en invernadero se complementa con el cultivo en suelo, lo que amplía la flexibilidad del sistema y permite diversificar las condiciones de producción. En ambos casos, la gestión se rige por principios ecológicos que priorizan la estabilidad del sistema productivo y la reducción de impactos negativos sobre el entorno. Esta combinación de alta tecnología y prácticas sostenibles sitúa a la horticultura alemana en una posición de referencia para el desarrollo de modelos productivos más equilibrados.
Control biológico de plagas como alternativa al manejo convencional
Uno de los elementos distintivos del modelo aplicado en Alemania es la utilización de mariquitas como herramienta de control natural de plagas en los cultivos de pepino. Estos insectos depredadores actúan sobre poblaciones de organismos que afectan al desarrollo de las plantas, reduciendo la necesidad de intervenciones químicas. La introducción y manejo de enemigos naturales forma parte de una estrategia de protección integrada de cultivos que busca mantener el equilibrio biológico dentro del invernadero y en los sistemas de producción en suelo.
El control biológico no se limita a un gesto simbólico de sostenibilidad, sino que se integra en la planificación productiva. La presencia de mariquitas contribuye a un manejo más estable de las poblaciones de plagas, lo que repercute en la sanidad del cultivo y en la calidad del producto final. En el contexto de la agricultura alemana, este enfoque responde a una demanda creciente por métodos de producción que reduzcan residuos químicos y fortalezcan la agroecología en sistemas intensivos.
Producción sostenible y eficiencia de recursos en la horticultura alemana
La experiencia de Bördegarten muestra cómo la combinación de tecnologías avanzadas con principios ecológicos puede traducirse en sistemas productivos más eficientes. La agricultura sostenible en este modelo no se concibe como una renuncia a la productividad, sino como una reconfiguración de los procesos para hacerlos más resilientes y menos dependientes de insumos externos. El uso racional de recursos, junto con el control biológico, permite mantener niveles de producción estables al tiempo que se reduce la presión sobre el entorno.
En Alemania, la horticultura enfrenta desafíos asociados al costo energético, a la disponibilidad de agua y a las exigencias ambientales. La adopción de invernaderos de alta eficiencia energética, junto con prácticas de manejo que minimizan el desperdicio de recursos, se presenta como una respuesta estratégica a estos condicionantes. Este tipo de sistemas también facilita la adaptación a variaciones climáticas, al ofrecer un mayor control sobre las condiciones de crecimiento de los cultivos.
Un modelo replicable para la transición agroecológica
La experiencia en la producción de pepinos en Alemania aporta elementos de interés para otros contextos agrícolas que buscan avanzar hacia modelos más sostenibles sin comprometer la seguridad alimentaria. La integración de tecnología, producción en suelo y control biológico configura un esquema que puede ser adaptado a distintas realidades productivas, siempre que exista una planificación adecuada y un conocimiento técnico que respalde la implementación.
La transición hacia sistemas de menor impacto ambiental requiere inversiones en infraestructura, capacitación y gestión del conocimiento. En este sentido, el modelo desarrollado por Bördegarten ilustra cómo las empresas del sector agroalimentario pueden desempeñar un papel activo en la adopción de prácticas responsables, contribuyendo a redefinir los estándares de la horticultura moderna.
Hacia una horticultura más equilibrada en Alemania
El caso de los pepinos producidos bajo principios ecológicos en invernaderos de alta eficiencia en Alemania refleja una evolución del sector hacia esquemas donde la innovación tecnológica se alinea con la protección de los ecosistemas agrícolas. Lejos de plantear una dicotomía entre productividad y sostenibilidad, este enfoque propone una síntesis en la que el control del entorno productivo y el aprovechamiento de procesos biológicos naturales se complementan.
En un escenario de creciente presión sobre los recursos naturales, la horticultura alemana explora caminos que permiten sostener la producción de alimentos frescos con una menor huella ambiental. La experiencia descrita muestra que la combinación de tecnología agrícola y control biológico no solo es viable, sino que puede convertirse en un referente para la modernización sostenible de la agricultura en contextos intensivos.
Referencias
AgroXXI. Información sobre la producción de pepinos en invernaderos de alta tecnología en Alemania, el uso de control biológico con mariquitas y la aplicación de principios de sostenibilidad por parte de la empresa Bördegarten.
Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.
