El papel de las vacunas para prevenir la gripe aviar


Ángela Domínguez García, Universitat de Barcelona; Carme Miret Lopez, Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya; Irene Barrabeig Fabregat, Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya; Irma Casas García, Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya; Iván Martínez-Baz, Servicio Navarro de Salud – Osasunbidea; Jenaro Astray Mochales, Servicio Madrileño de Salud; Jesús Castilla, Servicio Navarro de Salud – Osasunbidea; José Tuells, Universidad de Alicante, and Pere Godoy, Universitat de Lleida


El pasado 7 de enero, la noticia de la primera muerte humana debida a la gripe aviar se sumaba al cúmulo de informaciones alarmantes que llegan de Estados Unidos desde hace unos meses, donde el virus que causa esa enfermedad normalmente en aves se ha extendido con rapidez entre el ganado bovino.

Algunas voces han advertido que, de no tomar medidas, podría convertirse en la próxima pandemia. Y entre ellas se encuentran las vacunas diseñadas específicamente para esa infección, que podrían estar disponibles en Europa dentro de poco, como veremos más adelante.

De aves acuáticas a especies domésticas y mamíferos

La gripe aviar es la infección que causan varios virus gripales que afectan de manera habitual a las aves. El reservorio de estos agentes patógenos son las aves acuáticas, que actúan como portadoras sin presentar síntomas y los propagan durante las migraciones de otoño y primavera.

El subtipo de virus gripal A(H5N1) es altamente infeccioso para varias especies de aves silvestres y domésticas, e infecta también a mamíferos como gatos, cerdos y vacas.

La transmisión de aves silvestres a aves domésticas tiene lugar de manera directa (por vía aérea) o indirecta (por contacto con plumas contaminadas o consumo de alimentos que contienen secreciones o excretas de animales infectados).

De aves a humanos

La transmisión de las aves a los humanos puede producirse, aunque es infrecuente y requiere contacto estrecho con aves o animales infectados, ya sean vivos o muertos, o con ambientes contaminados por sus secreciones y excretas.

Dicho contagio se genera por inhalación o por inoculación del virus a las mucosas de las vías respiratorias superiores o a los ojos mediante las manos contaminadas. También podría producirse transmisión indirecta a través del contacto con superficies contaminadas por secreciones que contuvieran virus viables.

Se han descrito casos en trabajadores de explotaciones de animales y sus familiares, pero no ha sido identificada la transmisión entre personas.

Decenas de casos en humanos, pero con síntomas leves

La gripe aviar causada por el subtipo A(H5N1) se halla muy extendida entre las aves silvestres de todo el mundo y está causando brotes en aves de corral y vacas lecheras de Estados Unidos, como decíamos más arriba. En mayo de 2024, los Centros para el Control de las Enfermedades y Prevencion de Estados Unidos (CDC) ya habían identificado casos en 51 rebaños lecheros en nueve estados, y actualmente hay más de 900 rebaños afectados.

También se han descrito en trabajadores varias decenas de casos, generalmente leves y autolimitados, que se presentan sobre todo con conjuntivitis y fiebre. El examen de uno de estos trabajadores expuesto al virus permitió identificar una mutación (PB2 E627K) que está asociada a la capacidad de adaptación del virus a huéspedes mamíferos.

Y en Canadá, en noviembre de 2024, una adolescente con antecedentes de asma leve y obesidad desarrolló una infección grave que requirió intubación y oxigenación por membrana extracorpórea.

La situación en España

En la Unión Europea no hay confirmación de ningún caso de gripe aviar en humanos desde 2020. La afectación en aves en España ha sido muy baja en comparación con el norte y centro de Europa, aunque ha ido aumentando en las últimas temporadas.

En Galicia, entre junio y noviembre 2024, se localizaron focos en aves marinas, la mayoría gaviotas, encontradas muertas en la zona costera. También fueron registrados focos aislados en Castilla y León, Andalucía, Aragón y el litoral mediterráneo. Antes, en octubre de 2022, se detectó un foco en una granja de visones en Galicia.

En este contexto, y en aplicación del principio de precaución, es necesario implementar medidas de mitigación del riesgo, incluyendo la prohibición temporal de la cría de aves de corral al aire libre para prevenir la posible propagación del virus.

Llegan las vacunas

Además de las medidas preventivas no farmacológicas (higiene de manos y evitar el contacto directo con aves enfermas o muertas) o farmacológicas (profilaxis después de la exposición con fármacos antivíricos como el oseltamivir), resulta prioritario desarrollar vacunas específicas para disminuir el riesgo de la enfermedad en humanos.

Y pueden estar a punto de llegar. La Agencia Europea del Medicamento ha emitido informes favorables para autorizar dos nuevas vacunas dirigidas a prevenir la infección humana por virus A(H5N1): Celldemic e Incellipan. Ambas son de virus inactivados y solo se pueden utilizar con la autorización de las instituciones sanitarias responsables en un brote o una pandemia.

Celldemic está destinada a la inmunización activa contra la gripe por el subtipo A(H5N1) y aprobada para su uso en adultos y niños a partir de los 6 meses de edad; mientras que Incellipan está indicada para utilizarse tras la declaración oficial de una pandemia de gripe con la incorporación de la cepa que la ocasiona.

El Ministerio de Sanidad ha comunicado que adquirirá inmunizaciones contra la gripe aviar en el próximo proceso de compra conjunta de la Unión Europea para distribuirlas entre la población más expuesta a posibles infecciones, como los trabajadores en granjas de aves y veterinarios.

Además, la vacunación frente a la gripe estacional, que no previene la gripe aviar, es altamente recomendable para los trabajadores en contacto con aves y determinados mamíferos con el objetivo de evitar la coinfección de los dos tipos de virus gripales (humano y aviar). Esta confluencia podría favorecer la aparición de un nuevo subtipo con capacidad de transmisión entre los humanos y ocasionar una pandemia.

El enfoque de Una Sola Salud

La vigilancia epidemiológica en las granjas, especialmente en aquellas con animales enfermos, y la implementación de medidas de bioseguridad son esenciales para mitigar el riesgo que comportaría una mayor adaptación del virus a los mamíferos. Es fundamental fortalecer el diagnóstico precoz de posibles casos humanos en el entorno asistencial y mantener las medidas de prevención de salud pública implementadas.

Además, resulta imprescindible la vigilancia del virus bajo el enfoque de Una Sola Salud (One Health), ya que la gripe aviar tiene implicaciones para la salud humana, pero depende fundamentalmente de la salud animal y del medio ambiente.


Artículo escrito con el asesoramiento de la Sociedad Española de Epidemiología.


Ángela Domínguez García, Catedrática Medicina Preventiva y Salud Pública, Departamento de Medicina, CIBER Epidemiología y Salud Pública, Universitat de Barcelona; Carme Miret Lopez, Responsable del Servicio Medicina Preventiva y Epidemiologia. Hospital Universitario Arnau de Vilanova (Lleida), Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya; Irene Barrabeig Fabregat, Associate research scientist, Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya; Irma Casas García, Jefe de Servicio de Medicina Preventiva Hospital Germans Trias i Pujol, Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya; Iván Martínez-Baz, Investigador postdoctoral Miguel Servet, Servicio Navarro de Salud – Osasunbidea; Jenaro Astray Mochales, Jefe de Unidad de Informe del Estado de Salud y Registros. Epidemiólogo, Servicio Madrileño de Salud; Jesús Castilla, Médico en el Instituto de Salud Pública de Navarra, Servicio Navarro de Salud – Osasunbidea; José Tuells, Catedrático UA, Director de la Cátedra Balmis de Vacunología UA-ASISA, Universidad de Alicante, and Pere Godoy, Medical Doctor, Professor Public Health, Universitat de Lleida

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.