Un estudio internacional demuestra que la biodiversidad vegetal impulsa la sostenibilidad y reduce la dependencia del nitrógeno sintético
Redacción Mundo Agropecuario
Un amplio estudio internacional liderado por Trinity College Dublin, y presentado por Phys.org, concluye que los pastizales agrícolas con mayor diversidad de plantas producen más rendimiento utilizando menos fertilizante nitrogenado. El hallazgo, considerado un hito para la investigación agroecológica, respalda científicamente lo que muchos productores ya intuían: los sistemas agrícolas diversos son más eficientes, más estables y más sostenibles.
La investigación se desarrolló en múltiples regiones del mundo y demuestra que incrementar la variedad de especies en un pastizal no solo mejora la productividad, sino que optimiza el uso de nutrientes, aumenta la resiliencia frente al estrés climático y reduce la presión sobre los suelos. Para un escenario global donde el precio de los fertilizantes es volátil y la necesidad de reducir emisiones crece, estas conclusiones tienen un valor estratégico.
La biodiversidad como motor de productividad en los sistemas forrajeros
Los pastizales agrícolas son la base alimentaria de millones de cabezas de ganado en todo el planeta. Tradicionalmente, muchos sistemas productivos han reducido su diversidad vegetal en busca de uniformidad y manejo simplificado. Sin embargo, el nuevo estudio demuestra que esta simplificación puede ser contraproducente.
Los científicos observaron que las parcelas con mayor número de especies presentaban mayor captura y aprovechamiento del nitrógeno, incluso con dosis reducidas de fertilizante. Este fenómeno se debe a varios mecanismos biológicos complementarios:
- coexistencia de especies con distintos requerimientos de nutrientes
- presencia de leguminosas fijadoras de nitrógeno
- raíces con diferentes profundidades que exploran capas variadas del suelo
- mejoras en la estructura y microbiología del terreno
Estas interacciones permiten que los pastizales diversos funcionen como ecosistemas eficientes, reduciendo la pérdida de nutrientes y transformando el nitrógeno disponible en biomasa utilizable para la producción animal.
Menos fertilizante, menos impacto ambiental
Una de las conclusiones más relevantes es que aumentar la diversidad podría permitir a los agricultores reducir significativamente la aplicación de nitrógeno sintético sin sacrificar productividad. Esto es crucial en un contexto en el que los fertilizantes representan una de las fuentes principales de emisiones agrícolas y un costo creciente para los productores.
El exceso de nitrógeno puede filtrarse hacia cuerpos de agua, generar contaminación y contribuir a la emisión de óxido nitroso, un gas de efecto invernadero altamente potente. Dependiendo menos del fertilizante, los sistemas ganaderos no solo disminuyen su impacto ambiental, sino que también mejoran su sostenibilidad económica.
Los resultados del estudio muestran que los pastizales biodiversos logran “hacer más con menos”, una ventaja decisiva para sistemas de producción que buscan adaptarse a los desafíos del cambio climático y a las exigencias de mercados más conscientes de la sostenibilidad.
Productividad estable frente a sequías y estrés climático
El trabajo encabezado por Trinity College Dublin también demostró que los pastizales con mayor diversidad presentan más estabilidad a lo largo del tiempo, especialmente bajo condiciones adversas como sequías o extremos de temperatura.
Las especies que conforman estos pastizales responden de forma distinta al estrés, lo que asegura que, si una de ellas reduce su crecimiento, otras compensen la producción total. Esta complementariedad ecológica es un seguro biológico natural, especialmente valioso en regiones donde la variabilidad climática aumenta año tras año.
Los investigadores destacan que esta estabilidad reduce los riesgos para los productores y garantiza una oferta más constante de forraje, clave para la alimentación del ganado y para la planificación económica de las explotaciones agropecuarias.
Un cambio de paradigma para la agricultura sostenible
El estudio contribuye a un creciente cuerpo de evidencia que señala que la diversificación vegetal es una herramienta poderosa para conciliar productividad y sostenibilidad. En lugar de depender exclusivamente de insumos externos, los ecosistemas agrícolas pueden apoyarse en procesos biológicos que optimizan el uso de recursos naturales.
Estas conclusiones respaldan estrategias ya aplicadas en algunos países, como la siembra de mezclas forrajeras multiespecie, el manejo rotacional de pasturas y la integración de leguminosas en sistemas de pastoreo. Además, ofrecen fundamentos científicos para promover políticas públicas que fomenten la biodiversidad en áreas productivas.
La diversificación no solo puede fortalecer la resiliencia de las explotaciones agropecuarias, sino que abre nuevos caminos para una agricultura más inteligente, competitiva y alineada con los objetivos globales de reducción de emisiones.
Hacia pastizales más diversos y rentables
Incorporar más especies en los pastizales no significa volver a sistemas desordenados o difíciles de manejar. Por el contrario, el diseño cuidadoso de mezclas adaptadas a la región, la selección de variedades con funciones complementarias y la aplicación de buenas prácticas de pastoreo pueden aumentar tanto la rentabilidad como la eficiencia ecológica de las explotaciones.
El estudio liderado por Trinity College Dublin ofrece una guía clara: más diversidad vegetal equivale a mayor productividad con menos insumos. Este hallazgo plantea una oportunidad estratégica para agricultores y ganaderos que buscan mejorar sus sistemas sin incrementar costos.
La biodiversidad, lejos de ser un lujo ecológico, se consolida como un componente esencial para el futuro de la producción agrícola y ganadera.
Referencias
Phys.org – Diversity in agricultural grasslands boosts yields with lower nitrogen input
Environmental Research Letters – Estudio internacional sobre biodiversidad y rendimiento en pastizales
Instituciones colaboradoras citadas en el artículo original, incluyendo Trinity College Dublin
Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.
