Un estudio internacional muestra que las partículas plásticas cambian la microbiota del ganado y afectan procesos clave para la nutrición
Redacción Mundo Agropecuario
Los microplásticos, esas diminutas partículas derivadas de la fragmentación de materiales sintéticos, se han convertido en un elemento perturbador en múltiples ecosistemas. Ahora, un nuevo estudio internacional difundido por Phys.org advierte que su presencia también está causando impactos profundos en uno de los sistemas biológicos más importantes para la producción ganadera: el rumen de los bovinos. Este hallazgo amplía el alcance de las preocupaciones agrícolas sobre contaminación y productividad, y abre interrogantes sobre el futuro de los sistemas alimentarios basados en rumiantes.
Un contaminante silencioso que ya está dentro de los sistemas ganaderos
Aunque los microplásticos han sido estudiados principalmente en ambientes marinos y urbanos, investigaciones recientes confirman que también están ampliamente presentes en suelos agrícolas, fuentes de agua, forrajes y entornos rurales. La exposición del ganado a estas partículas ocurre de múltiples formas: mediante agua contaminada, consumo de pasturas expuestas a partículas atmosféricas o incluso a partir de residuos plásticos mal manejados en las explotaciones.
El estudio internacional revela que los microplásticos no solo ingresan al tracto digestivo del ganado, sino que interactúan con la compleja comunidad microbiana que habita en el rumen. Allí es donde los rumiantes llevan a cabo la fermentación que les permite descomponer fibras vegetales y convertirlas en energía. La sola presencia de estas partículas altera este delicado equilibrio.
Un impacto directo sobre la microbiota del rumen
El rumen funciona como un ecosistema altamente especializado. Miles de millones de microorganismos —bacterias, hongos, arqueas y protozoos— cooperan para descomponer celulosa y hemicelulosa, y producir ácidos grasos volátiles esenciales para la nutrición del ganado. Según el artículo, los microplásticos modifican la actividad, diversidad y estabilidad de estos microorganismos, alterando procesos fundamentales.
Los investigadores observaron que las partículas plásticas pueden adherirse a la superficie de los microbios, interferir en su metabolismo e incluso generar cambios en las interacciones entre especies microbianas. Cuando este equilibrio se rompe, la eficiencia de la fermentación disminuye, lo que puede derivar en menor aprovechamiento del alimento, reducción del rendimiento productivo y cambios en la salud del animal.
Consecuencias productivas y ambientales: un doble desafío
Si el proceso de fermentación se desequilibra, los efectos no se limitan a la nutrición. También podría cambiar la producción de gases como metano y dióxido de carbono, compuestos directamente vinculados al impacto climático del sector ganadero. Una alteración en las poblaciones microbianas ruminales podría incrementar o modificar estos flujos gaseosos, creando nuevos desafíos para la mitigación de emisiones.
El estudio sugiere que, en casos de exposición elevada, los microplásticos podrían inducir inflamación o estrés oxidativo en los tejidos del rumen. Estos efectos ponen en riesgo la capacidad digestiva del animal y comprometen su bienestar.
¿De dónde provienen los microplásticos en las fincas?
El fenómeno es más común de lo que se piensa. Las fuentes más frecuentes incluyen:
La degradación de películas plásticas usadas para ensilaje o acolchado agrícola.
El desgaste de neumáticos en caminos rurales, cuyos residuos se depositan en el suelo.
Las partículas transportadas por el viento desde zonas urbanas o industriales.
Microplásticos presentes en fertilizantes orgánicos obtenidos a partir de residuos urbanos.
Las fibras sintéticas liberadas durante el lavado de ropa, que llegan a los sistemas de agua usados por el ganado.
Este amplio abanico de fuentes hace evidente que se trata de un problema sistémico y difícil de contener sin una regulación más estricta del uso y disposición de plásticos en el entorno agrícola.
Implicaciones para la seguridad alimentaria y la cadena de suministro
Si los microplásticos afectan la salud y productividad del ganado, las consecuencias pueden escalar a toda la cadena alimentaria. Un rumen menos eficiente significa animales que requieren más alimento para mantener el mismo nivel de producción, lo que aumenta los costos y reduce la sostenibilidad del sistema. Además, si estas partículas o sus compuestos asociados terminan en tejidos o leche, podrían plantear nuevas preocupaciones para los consumidores.
La comunidad científica coincide en que, aunque aún se investiga el nivel de transferencia de microplásticos desde el ganado a los alimentos, la prioridad es prevenir su llegada al ecosistema ruminal.
Hacia una estrategia de control: reducir la exposición desde la granja
Los especialistas recomiendan fortalecer las prácticas de manejo de residuos, sustituir plásticos convencionales por alternativas biodegradables, mejorar el mantenimiento de sistemas de agua y reducir la dependencia de materiales sintéticos en herramientas agrícolas. Las políticas nacionales e internacionales también están comenzando a considerar regulaciones sobre microplásticos, y los hallazgos de este estudio refuerzan la necesidad de integrar al sector ganadero en esas discusiones.
Para los ganaderos, el desafío es equilibrar la productividad con nuevas exigencias ambientales y sanitarias, en un escenario donde contaminantes invisibles como los microplásticos pueden comprometer procesos fundamentales para sus animales.
Un llamado a la investigación continua
El trabajo presentado por Phys.org destaca la urgencia de seguir evaluando cómo estos contaminantes interactúan con sistemas biológicos clave. Los microplásticos representan un riesgo todavía poco cuantificado, pero que ya muestra efectos medibles en la microbiota del rumen, un pilar del rendimiento ganadero global. Comprender estos mecanismos permitirá desarrollar estrategias de mitigación más eficaces y proteger la viabilidad a largo plazo de la producción bovina.
Referencias
Phys.org – “Microplastics disrupt gut microbiome and fermentation in cattle rumen, study finds” (2025).
Autores, instituciones y referencias citadas dentro del artículo original incluidas por Phys.org.
Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.
