Un estudio muestra que las mujeres agricultoras que se sienten valoradas, apoyadas e involucradas en la toma de decisiones presentan mayor bienestar mental y menores niveles de soledad
Redacción Mundo Agropecuario
La salud mental en el ámbito rural es un tema que ha comenzado a ganar visibilidad en los últimos años, especialmente en sectores tradicionalmente marcados por el aislamiento y la carga de trabajo, como la agricultura. En este contexto, una investigación reciente pone el foco en un grupo específico: las mujeres que trabajan en explotaciones agrícolas. Los resultados muestran que aquellas que se sienten valoradas, cuentan con apoyo y participan activamente en la toma de decisiones en la finca experimentan un mayor bienestar mental y menores niveles de soledad.
Este hallazgo aporta una mirada novedosa sobre el bienestar en el sector agropecuario, al vincular de forma directa la salud mental con el reconocimiento del rol femenino y su participación real en la gestión de las explotaciones.
El trabajo agrícola y el riesgo de soledad
La agricultura es una actividad que, en muchos casos, se desarrolla en entornos aislados, con largas jornadas y una fuerte presión económica y climática. Estas condiciones pueden favorecer sentimientos de soledad y estrés, que afectan tanto a hombres como a mujeres.
Sin embargo, el estudio señala que las mujeres en la agricultura enfrentan desafíos adicionales. A menudo, su trabajo no es plenamente reconocido, especialmente cuando sus tareas se perciben como una extensión de roles familiares tradicionales y no como una contribución profesional al negocio agrícola.
El valor del reconocimiento y el apoyo
Uno de los aspectos centrales del estudio es la relación entre sentirse valorada y el bienestar psicológico. Las mujeres que perciben que su trabajo es reconocido dentro de la explotación y por su entorno muestran niveles más altos de bienestar mental.
El apoyo, tanto dentro de la familia como en el ámbito laboral, actúa como un factor protector frente a la soledad. Este respaldo no se limita a la ayuda práctica, sino que incluye el reconocimiento explícito del aporte que realizan en la gestión y en el funcionamiento diario de la finca.
Participar en decisiones, un factor determinante
La investigación destaca que la participación en la toma de decisiones es un elemento clave. Las mujeres que intervienen activamente en decisiones estratégicas, productivas o económicas de la explotación agrícola reportan una mejor percepción de su propio bienestar.
Tomar parte en estas decisiones refuerza el sentido de pertenencia y de control sobre el propio trabajo, reduciendo la sensación de invisibilidad que, en algunos casos, acompaña a las mujeres en el sector agropecuario.
Bienestar mental más allá de la carga laboral
El estudio sugiere que el bienestar mental no depende únicamente de la cantidad de trabajo o del esfuerzo físico. Factores como el reconocimiento, la voz en las decisiones y la integración en la gestión influyen de manera decisiva en cómo las mujeres perciben su experiencia en la agricultura.
Esto implica que mejorar la salud mental en el sector no pasa solo por reducir cargas, sino también por transformar dinámicas sociales y organizativas dentro de las explotaciones.
La soledad como problema silencioso
La soledad aparece como uno de los problemas más relevantes identificados por la investigación. En contextos rurales, donde las redes sociales pueden ser limitadas, la falta de reconocimiento y participación puede intensificar este sentimiento.
Las mujeres que no se sienten escuchadas o incluidas en las decisiones tienden a experimentar mayores niveles de aislamiento, incluso cuando trabajan y conviven en entornos familiares.
Implicaciones para el sector agropecuario
Estos resultados tienen implicaciones importantes para el futuro del sector. Fomentar la participación activa de las mujeres en la toma de decisiones no solo contribuye a la equidad, sino que también mejora el bienestar general de las personas que trabajan en la agricultura.
Un mayor bienestar mental puede traducirse en una mayor resiliencia frente a los desafíos del sector, como la volatilidad de los mercados, el cambio climático o las crisis productivas.
Hacia explotaciones más inclusivas
La investigación apunta a la necesidad de promover explotaciones agrícolas más inclusivas, donde las mujeres tengan un rol reconocido y una participación efectiva en la gestión. Esto no implica únicamente cambios formales, sino también transformaciones culturales en la forma de entender el trabajo agrícola.
Reconocer la diversidad de roles y valorar las contribuciones de todas las personas que participan en la explotación puede mejorar tanto el clima laboral como la sostenibilidad social del sector.
El bienestar como componente de la sostenibilidad rural
El bienestar mental se perfila como un componente clave de la sostenibilidad rural. Un sector agropecuario que cuida la salud mental de quienes lo integran está mejor preparado para afrontar los retos a largo plazo.
La inclusión de las mujeres en la toma de decisiones no solo fortalece su bienestar individual, sino que contribuye a comunidades rurales más cohesionadas y menos vulnerables a la soledad y al desgaste emocional.
Un cambio de enfoque necesario
Los resultados del estudio invitan a replantear cómo se abordan las políticas y las prácticas dentro del ámbito agrícola. Incorporar la perspectiva de género y prestar atención al bienestar mental puede generar beneficios que van más allá del plano individual.
Promover entornos donde las mujeres se sientan apoyadas, escuchadas y valoradas emerge como una estrategia concreta para mejorar la calidad de vida en el campo.
Una oportunidad para fortalecer el tejido rural
La evidencia presentada muestra que el bienestar de las mujeres agricultoras está estrechamente ligado a su participación activa y al reconocimiento de su trabajo. Atender estos factores representa una oportunidad para fortalecer el tejido social del medio rural y avanzar hacia un sector agropecuario más equilibrado y humano.
En un contexto de creciente preocupación por la salud mental en el campo, estos hallazgos aportan claves claras para construir explotaciones más saludables y sostenibles, donde la inclusión y el reconocimiento sean parte central del modelo productivo.
Referencias
– Being involved in decision-making linked to higher mental well-being and lower loneliness among women in farming. Phys.org.
Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.
