El proyecto DIVERSICROP busca rescatar cereales y legumbres subutilizados para mejorar la seguridad alimentaria y la nutrición
Redacción Mundo Agropecuario
En un momento en que Europa busca sistemas alimentarios más sostenibles, resilientes y nutritivos, un grupo de científicos trabaja para devolver el protagonismo a cultivos que han sido relegados por la agricultura moderna. El proyecto DIVERSICROP COST Action, respaldado por la Unión Europea, se centra en revivir especies agrícolas olvidadas —como el centeno, las legumbres y otros granos tradicionales— para diversificar la producción y fortalecer la seguridad alimentaria.
Según el equipo del proyecto, los cultivos subutilizados representan una fuente inmensa de genes, nutrientes y adaptaciones que podrían ser esenciales frente al cambio climático. “A medida que Europa busca alimentos sostenibles y nutritivos, los cultivos pasados por alto están volviendo al centro de atención”, explica el grupo investigador citado por Phys.org.
Cultivos olvidados con potencial renovado
Durante el siglo XX, la agricultura europea se centró en unos pocos cultivos de alto rendimiento, como el trigo, el maíz o la cebada. Este modelo industrial permitió aumentar la producción, pero redujo drásticamente la diversidad agrícola. Como resultado, muchas especies locales y tradicionales desaparecieron de los campos, los mercados y los platos.
El centeno, por ejemplo, fue durante siglos un cereal básico en Europa Central y del Norte, resistente al frío y con gran valor nutricional. Sin embargo, fue desplazado por el trigo debido a su menor rendimiento industrial. Lo mismo ocurrió con numerosas variedades de legumbres —lentejas, altramuces, habas y garbanzos—, que ofrecen proteínas de calidad y mejoran la fertilidad del suelo mediante la fijación de nitrógeno.
El proyecto DIVERSICROP busca recuperar ese patrimonio genético y cultural. Para ello, combina la investigación científica con la recopilación de germoplasma (semillas y material genético), el estudio de las antiguas rutas agrícolas y la colaboración con agricultores y responsables de políticas públicas.
Ciencia, historia y cultura en un mismo esfuerzo
Una de las particularidades de DIVERSICROP es su enfoque interdisciplinario. Los investigadores no solo analizan las características agronómicas y genéticas de los cultivos olvidados, sino también su historia y su papel en las culturas europeas.
Estudiar los contextos antiguos en los que estas plantas prosperaron permite comprender mejor su potencial actual, sobre todo en un escenario de cambio climático y degradación de suelos. Muchas de ellas son más tolerantes a la sequía, requieren menos insumos químicos y pueden crecer en suelos marginales donde los cultivos modernos no prosperan.
El objetivo es crear una nueva “caja de herramientas agrícola” que combine tradición y ciencia moderna, favoreciendo sistemas productivos más diversificados y sostenibles.
De los laboratorios a la cocina
El proyecto también busca acercar estos cultivos a los consumidores, a través de lo que los investigadores llaman una “revolución culinaria sostenible”. DIVERSICROP promueve la elaboración de recetarios y materiales educativos que integran legumbres, granos antiguos y cereales menores en la dieta moderna.
La idea no es solo científica, sino también social y cultural: redescubrir sabores, texturas y tradiciones que formaron parte de la alimentación europea durante siglos y que pueden volver a ocupar un lugar relevante en la gastronomía actual.
Este esfuerzo responde a la necesidad de dietas más saludables y sostenibles, alineadas con las estrategias europeas de reducción del desperdicio alimentario y de fomento de la producción local.
Un camino hacia la agricultura del futuro
Recuperar cultivos olvidados puede parecer un paso atrás, pero en realidad es una forma de avanzar hacia un sistema más resiliente. En lugar de depender de un puñado de especies globalizadas, diversificar la producción agrícola fortalece la seguridad alimentaria frente a crisis climáticas, económicas o políticas.
DIVERSICROP busca además influir en las políticas públicas, incentivando a los gobiernos a apoyar la siembra, comercialización y consumo de estas especies. La iniciativa también impulsa redes de colaboración entre investigadores, agricultores y comunidades locales, favoreciendo el intercambio de conocimientos tradicionales y científicos.
Europa redescubre su diversidad agrícola
El continente europeo, que alguna vez fue un mosaico de cultivos adaptados a sus múltiples regiones y climas, ahora tiene la oportunidad de reconstruir esa diversidad perdida. Los investigadores de DIVERSICROP sostienen que este proceso no solo beneficiará al medio ambiente y a los productores, sino también a los consumidores, al ofrecer alimentos más nutritivos y variados.
El mensaje central del proyecto es claro: la sostenibilidad agrícola no solo se trata de innovar, sino también de recordar y recuperar lo que una vez funcionó. Al volver la mirada hacia los cultivos olvidados, Europa puede encontrar en su propio pasado las claves para construir una agricultura más equitativa y sostenible.
Referencias
Phys.org. Q&A: The new cookbook for underused crops in Europe’s kitchens. Publicado en noviembre de 2025. Disponible en: https://phys.org/news/2025-11-qa-cookbook-underused-crops-kitchen.html
Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.
