Rewilding del maíz: cómo volver a sus raíces olvidadas revela claves de su origen y evolución


El regreso experimental al teosinte permite comprender mejor la domesticación del cultivo más importante del sistema agroalimentario moderno


Redacción Mundo Agropecuario

El maíz es uno de los pilares del sistema alimentario y forrajero mundial. Su presencia es tan dominante que, solo en Estados Unidos, la producción representa cerca del 30 % del suministro global, con casi 278 millones de toneladas métricas durante la temporada agrícola 2024–2025. Sin embargo, detrás de este grano omnipresente existe una historia profunda y compleja que se remonta a miles de años atrás, cuando el maíz no era aún el cultivo robusto y uniforme que hoy conocemos, sino una gramínea silvestre llamada teosinte, originaria de México central.

Investigaciones recientes exploran qué ocurre cuando el maíz moderno es sometido a procesos de rewilding, es decir, cuando se le permite expresar rasgos más cercanos a sus ancestros silvestres. Este enfoque ofrece nuevas perspectivas sobre la domesticación, la diversidad genética perdida y el potencial futuro del cultivo.

El teosinte como punto de partida del maíz moderno

El origen del maíz se encuentra en el teosinte, una planta silvestre cuyo nombre proviene del término náhuatl teocintli, que significa “maíz sagrado”. A simple vista, el teosinte difiere notablemente del maíz actual: presenta espigas pequeñas, granos duros y una arquitectura vegetal más ramificada. Sin embargo, comparte una base genética común que permitió, a lo largo de miles de años, su transformación mediante domesticación y selección humana.

Las comunidades agrícolas mesoamericanas fueron seleccionando plantas con características deseables, como mazorcas más grandes y granos más blandos, hasta convertir al teosinte en el maíz cultivado. Este proceso no fue lineal ni rápido, sino el resultado de innumerables ciclos de siembra y cosecha, en los que se privilegiaron ciertos rasgos y se descartaron otros.

Qué significa “rewilding” en el contexto agrícola

El concepto de rewilding suele asociarse a la restauración de ecosistemas naturales, pero en este caso se aplica a un cultivo agrícola. Rewilding del maíz implica estudiar qué sucede cuando se reducen las presiones de selección típicas de la agricultura moderna y se permite que la planta exprese rasgos ancestrales que fueron suprimidos durante la domesticación.

Este enfoque no busca reemplazar al maíz cultivado, sino comprender mejor su historia evolutiva. Al observar cómo reaparecen características del teosinte, los científicos pueden identificar qué cambios genéticos fueron clave en la transición de planta silvestre a cultivo básico global.

Rasgos olvidados por la selección moderna

A lo largo de su domesticación, el maíz perdió muchas de las características que le permitían sobrevivir de forma autónoma en la naturaleza. La selección humana favoreció plantas más productivas y uniformes, pero redujo su diversidad genética y su capacidad de adaptación a entornos variables.

El rewilding revela rasgos como una mayor ramificación, semillas con cubiertas más duras y una distribución diferente de los granos. Estos atributos, aunque poco prácticos para la agricultura industrial, resultan valiosos para entender cómo el maíz original enfrentaba plagas, estrés ambiental y competencia con otras plantas.

El papel del maíz en el sistema alimentario global

La magnitud del maíz como cultivo no tiene precedentes. Su uso se extiende desde la alimentación humana directa hasta la producción de piensos, biocombustibles y múltiples derivados industriales. Esta dependencia global hace que cualquier conocimiento adicional sobre su resiliencia y adaptabilidad sea de gran interés para el sector agropecuario.

Comprender su origen silvestre permite evaluar qué aspectos del teosinte podrían ser útiles para enfrentar desafíos actuales, como el cambio climático o la degradación de suelos, sin necesidad de introducir información externa al propio acervo genético del maíz.

Domesticación, rendimiento y pérdida de diversidad

El proceso de domesticación incrementó de forma notable el rendimiento del maíz, pero también provocó una reducción de la diversidad genética. Al concentrarse en unas pocas variedades altamente productivas, muchas líneas genéticas quedaron relegadas u olvidadas.

El rewilding pone de relieve esta pérdida y muestra que, en su forma ancestral, el maíz poseía una gama más amplia de respuestas frente al entorno. Este hallazgo refuerza la importancia de conservar variedades tradicionales y parientes silvestres como reservorios genéticos.

Lecciones del pasado para la agricultura del futuro

El estudio del rewilding del maíz no pretende idealizar el pasado, sino extraer lecciones útiles. Al identificar los cambios genéticos asociados a la domesticación, los investigadores pueden comprender mejor qué rasgos son esenciales para la productividad y cuáles podrían reintroducirse, de manera controlada, para mejorar la resistencia del cultivo.

Este enfoque resulta especialmente relevante en un contexto de presiones climáticas crecientes, donde la capacidad de adaptación puede ser tan importante como el rendimiento máximo.

Un puente entre historia agrícola y ciencia moderna

El maíz representa un ejemplo excepcional de cómo la intervención humana puede transformar profundamente una especie vegetal. El rewilding actúa como un puente entre la historia agrícola y la ciencia contemporánea, permitiendo observar de manera tangible el recorrido evolutivo del cultivo.

Al volver la mirada hacia el teosinte, los científicos no solo reconstruyen el pasado del maíz, sino que también amplían las herramientas conceptuales para pensar su futuro dentro del sistema agroalimentario global.

Recuperar la memoria genética del maíz

La exploración de las raíces olvidadas del maíz pone de manifiesto que este cultivo, hoy omnipresente, es el resultado de una larga relación entre naturaleza y cultura. El rewilding ayuda a recuperar parte de esa memoria genética, recordando que incluso los cultivos más domesticados conservan huellas de su origen silvestre.

Este conocimiento refuerza la idea de que la agricultura moderna puede beneficiarse de una comprensión más profunda de la historia evolutiva de sus principales cultivos, sin perder de vista las exigencias productivas actuales.


Referencias

Phys.org. “Rewilding corn reveals roots we forgot”. Enero de 2026.


Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.


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