Un estudio revela cómo los productores adoptan una alianza profesional con los procesos naturales en su toma de decisiones
Redacción Mundo Agropecuario
La agricultura regenerativa no solo propone un conjunto de prácticas para mejorar la salud del suelo y la sostenibilidad de los sistemas productivos, sino que también está redefiniendo la manera en que los agricultores entienden su relación con la naturaleza. Un nuevo estudio realizado en Finlandia por investigadores de la University of Eastern Finland muestra que los agricultores que han transitado hacia modelos regenerativos están desarrollando una relación profesional significativa con la naturaleza, integrándola activamente en su proceso de toma de decisiones.
Lejos de concebir el entorno natural como un simple telón de fondo o como un conjunto de factores a controlar, estos agricultores lo reconocen como un socio con el que se colabora. El estudio analiza cómo este cambio de enfoque influye en la forma de planificar, observar y actuar en las explotaciones agrícolas, aportando una perspectiva novedosa sobre el papel del conocimiento ecológico en la práctica agraria contemporánea.
De la producción convencional a la agricultura regenerativa
La transición hacia la agricultura regenerativa implica un cambio profundo respecto a los modelos convencionales de producción. En lugar de centrarse exclusivamente en maximizar rendimientos a corto plazo, este enfoque prioriza procesos como la regeneración del suelo, la biodiversidad funcional y la resiliencia de los agroecosistemas.
Según el estudio, los agricultores finlandeses que adoptan este modelo no solo modifican sus prácticas técnicas, sino también su manera de interpretar lo que ocurre en el campo. La observación de los ciclos naturales, la respuesta del suelo y el comportamiento de los cultivos adquieren un valor central en la gestión diaria de la finca.
La naturaleza como socia en la toma de decisiones
Uno de los hallazgos clave de la investigación es que los agricultores regenerativos describen su relación con la naturaleza en términos de colaboración profesional. En la práctica, esto significa que las decisiones agronómicas no se basan únicamente en calendarios, insumos o recomendaciones estandarizadas, sino también en señales observadas directamente en el entorno.
Los productores interpretan cambios en la estructura del suelo, la presencia de organismos vivos y la respuesta de los cultivos como información relevante para ajustar su manejo. Esta lectura constante del entorno convierte a la naturaleza en una fuente activa de conocimiento, con un papel equivalente al de otros asesores técnicos.
Un cambio en la percepción del conocimiento agrícola
El estudio subraya que este enfoque redefine qué se considera conocimiento válido en la agricultura. La experiencia directa, la observación prolongada y la comprensión de procesos ecológicos locales ganan peso frente a modelos más uniformes de gestión.
Los agricultores entrevistados señalan que aprender a “escuchar” a la naturaleza requiere tiempo y práctica, pero también proporciona una base más sólida para tomar decisiones adaptadas a las condiciones específicas de cada parcela. Este aprendizaje continuo fortalece la autonomía del productor y refuerza su capacidad para responder a la variabilidad ambiental.
La regeneración como proceso a largo plazo
La investigación destaca que la agricultura regenerativa se concibe como un proceso a largo plazo, en el que los resultados no siempre son inmediatos. Los agricultores asumen que la mejora del suelo y de los ecosistemas agrícolas es gradual y depende de interacciones complejas entre factores biológicos y físicos.
Esta perspectiva temporal influye en la relación con la naturaleza, que deja de ser vista como algo que debe producir resultados rápidos y pasa a entenderse como un sistema dinámico con ritmos propios. La paciencia y la observación se convierten en componentes esenciales del manejo agrícola.
Impacto en la identidad profesional del agricultor
Otro aspecto relevante del estudio es el efecto de la agricultura regenerativa sobre la identidad profesional de los agricultores. Al establecer una relación más estrecha con los procesos naturales, muchos productores redefinen su rol, viéndose a sí mismos no solo como gestores de cultivos, sino como custodios de ecosistemas.
Esta identidad ampliada refuerza el compromiso con prácticas que buscan mantener la funcionalidad del suelo y del paisaje a largo plazo. El estudio muestra que esta visión contribuye a una mayor satisfacción profesional y a una percepción más positiva del trabajo agrícola.
Decisiones basadas en procesos, no solo en resultados
En el enfoque regenerativo descrito por el estudio, las decisiones se orientan tanto a los procesos como a los resultados. Los agricultores evalúan el éxito no solo en términos de cosecha, sino también considerando indicadores como la estructura del suelo, la diversidad biológica y la estabilidad del sistema productivo.
Esta manera de evaluar el desempeño agrícola refuerza la idea de una alianza con la naturaleza, en la que el objetivo no es imponer un control total, sino trabajar con los procesos ecológicos para alcanzar una producción viable y sostenible.
Implicaciones para la sostenibilidad agrícola
Los resultados del estudio tienen implicaciones relevantes para el debate sobre la sostenibilidad en la agricultura. Al integrar a la naturaleza como un actor significativo en la toma de decisiones, la agricultura regenerativa ofrece un marco que combina producción de alimentos con cuidado del entorno.
El estudio no plantea la agricultura regenerativa como una solución universal, pero sí muestra que este enfoque puede generar formas de gestión más adaptativas y sensibles al contexto local. En un escenario de cambio climático y presión sobre los recursos, esta capacidad de adaptación resulta especialmente valiosa.
Un enfoque contextual y situado
La investigación se centra en el contexto finlandés, pero sus conclusiones aportan elementos de reflexión aplicables a otros territorios. El énfasis en la observación local y en la relación directa con los procesos naturales sugiere que la agricultura regenerativa se construye de manera situada, adaptándose a las condiciones ecológicas y culturales de cada región.
Este carácter contextual refuerza la importancia del conocimiento local y del aprendizaje entre pares, aspectos que el estudio identifica como claves en la difusión de prácticas regenerativas.
Hacia una nueva relación entre agricultura y naturaleza
El estudio concluye que la agricultura regenerativa no solo transforma los sistemas productivos, sino también la manera en que los agricultores se relacionan con su entorno. Al reconocer a la naturaleza como un socio profesional, los productores desarrollan un enfoque más reflexivo y colaborativo, que influye en cada decisión tomada en el campo.
Esta visión desafía modelos tradicionales basados en el control intensivo y abre la puerta a una agricultura que combina productividad, resiliencia y significado. En el caso de Finlandia, la investigación muestra que este cambio de paradigma ya está en marcha y que sus efectos se extienden más allá de las técnicas agronómicas, alcanzando la identidad y la práctica cotidiana de los agricultores.
Referencias
Phys.org. “Regenerative farmers view nature as a meaningful partner”.
Estudio de la University of Eastern Finland sobre la relación entre agricultores regenerativos y la naturaleza en la toma de decisiones agrícolas.
Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.
