Investigación en Tanzania plantea que iniciativas como AGRA no reflejan las realidades de las pequeñas explotaciones agrarias
Redacción Mundo Agropecuario
En el corazón de las zonas rurales de Tanzania, una nueva investigación ha puesto sobre la mesa una crítica profunda a las suposiciones que sustentan algunos de los programas de desarrollo agrícola más influyentes de África, incluido el enfoque impulsado por la Alliance for a Green Revolution in Africa (AGRA). El estudio, liderado por especialistas en sociología rural, sostiene que las bases sobre las que se diseñan muchas grandes iniciativas de modernización agrícola —que parten de la idea de que los agricultores intensificarán su producción si se les provee de mejores insumos y acceso a mercados— no se corresponden con la forma en que las familias rurales realmente toman decisiones en sus unidades productivas.
La investigación, titulada On Repeat? The Logic of Agricultural Modernization, the Choices of Tanzanian Small-scale Farmers, and Implications for the Second Green Revolution, recurre a datos extensos de la National Panel Survey de Tanzania, recopilados entre 2014 y 2022, para entender cómo la composición familiar, las dinámicas de género y las limitaciones de mano de obra influyen en las estrategias de uso de la tierra y potencia laboral en las explotaciones agrarias de pequeña escala.
En contraste con los enfoques convencionales que suelen suponer que los agricultores adoptarán nuevas tecnologías si se les facilitan, el estudio revela que la realidad de las decisiones agrícolas es mucho más compleja. En muchos casos, los agricultores no priorizan simplemente la maximización de la producción o la intensificación impulsada por insumos externos, sino que se ajustan a un conjunto de restricciones y prioridades que derivan de su estructura familiar y disponibilidad de recursos.
Estrategias familiares frente a supuestos de modernización
Una de las conclusiones más destacadas del trabajo es que las decisiones que toman los agricultores tanzanos están profundamente influidas por limitaciones de mano de obra dentro de sus propios hogares. La simple aprobación de políticas que promueven la adopción de semillas mejoradas o fertilizantes no garantiza que estos pequeños agricultores modifiquen sus prácticas si, por ejemplo, el trabajo disponible en la familia es insuficiente para sostener la producción adicional que esos insumos prometen.
El análisis muestra que conforme las oportunidades de ingresos fuera de la explotación se vuelven más accesibles para algunas familias, el terreno dedicado a cultivo tiende a disminuir, particularmente en hogares encabezados por hombres. Esto sugiere que la disponibilidad de mano de obra puede tener un impacto tan significativo en las decisiones agrarias como el acceso a insumos o mercados, si no más.
Los datos también indicaron que el aumento del área cultivada no siempre conlleva un incremento proporcional de intensidad de trabajo; en otras palabras, más tierra no equivale necesariamente a mayor producción, si no se cuenta con la capacidad humana dentro del hogar para gestionarla. Este hallazgo cuestiona directamente las teorías de cambio tradicionales que muchos programas de desarrollo agrícola suelen tener.
Dinámicas de género y decisiones agrarias
El estudio subraya que las dinámicas de género tienen un papel central en cómo se organiza el trabajo y se asigna el uso de la tierra en las pequeñas explotaciones agrícolas tanzanas. Las mujeres, en particular, realizaron más días de trabajo agrícola y gestionaron parcelas más pequeñas, pero con una mayor intensidad de labor en comparación con sus contrapartes masculinas. Esto indica que las funciones de género y la estructura del hogar pueden limitar la flexibilidad de determinadas familias para ajustar su uso de la tierra y mano de obra, incluso cuando se les presentan nuevas oportunidades tecnológicas o de mercado.
Las mujeres al frente de hogares también mostraron una capacidad reducida para diversificar o adaptar sus prácticas a medida que cambiaban las condiciones familiares o los recursos disponibles, lo que evidencia desigualdades profundas en el acceso a tierra, insumos y oportunidades salariales externas.
Una revisión crítica de los supuestos de AGRA
La Alliance for a Green Revolution in Africa, una de las principales iniciativas de desarrollo agrícola en el continente africano, ha centrado su labor en promover mejoras tecnológicas y mayor acceso al mercado para pequeños agricultores con el objetivo de aumentar productividad, seguridad alimentaria e ingresos. Sin embargo, los resultados de esta investigación sugieren que estos programas pueden estar construidos sobre supuestos que no reflejan las prácticas y prioridades de los agricultores familiares en Tanzania, y probablemente en otros contextos similares.
En lugar de un enfoque unidimensional que espera que los agricultores adopten tecnologías y intensifiquen su producción si se les provee insumos o mercados, el estudio resalta la necesidad de considerar cómo la estructura familiar, la disponibilidad de mano de obra y las prioridades domésticas moldean las decisiones de uso de la tierra y de trabajo. Estas dinámicas pueden estar ausentes o ser insuficientemente consideradas en muchos programas de desarrollo agrícola de gran escala.
Este hallazgo tiene implicaciones directas para el diseño de políticas agrarias: observar cómo se gestionan las decisiones internas en los hogares rurales puede ser tan importante como facilitar el acceso a tecnologías o infraestructura. Según los investigadores, entender la agricultura desde la perspectiva de los agricultores, con sus matices y limitaciones, podría permitir que los programas sean más eficaces y creíbles en contextos rurales como los tanzanos.
Hacia un modelo centrado en los agricultores
Los científicos detrás de este trabajo plantean un llamado a reorientar las estrategias de desarrollo agrícola hacia modelos que sitúen las experiencias, prioridades y limitaciones de los agricultores en el centro de la planificación y la intervención. Este enfoque no se basa en rechazar la modernización, sino en reconocer que un entendimiento más profundo de las dinámicas internas de los hogares es crítico para que cualquier política, tecnología o iniciativa tenga resultados sostenibles y reales.
Buscando ejemplos históricos alternativos, los autores mencionan programas adaptados a las realidades regionales del pasado que tuvieron éxito al integrar las prácticas y prioridades de los agricultores locales en lugar de imponer un modelo externo. Este espíritu de diálogo entre ciencia, desarrollo y práctica local ofrecería una vía más pragmática para avanzar en la transformación de la agricultura africana sin perder de vista las realidades del campo.
Referencias
Estudio que desafía las suposiciones detrás de los esfuerzos de la “Revolución Verde” en África y llama a modelos de desarrollo centrados en el agricultor en Tanzania, publicado el 26 de febrero de 2026.
